Concordancia de la Biblia Reina-Valera
oración (116 apariciones)
(6) Escucha, oh Jehová, mi oración, y está atento á la voz de mis ruegos.
(2) Entre mi oración en tu presencia: inclina tu oído á mi clamor.
(13) Mas yo á ti he clamado, oh Jehová; y de mañana mi oración te previno.
(1) Oración de Moisés varón de Dios. SEÑOR, tú nos has sido refugio en generación y en generación.
(1) Oración del pobre, cuando estuviere angustiado, y delante de Jehová derramare su lamento. JEHOVÁ, oye mi oración, y venga mi clamor á ti.
(1) Oración del pobre, cuando estuviere angustiado, y delante de Jehová derramare su lamento. JEHOVÁ, oye mi oración, y venga mi clamor á ti.
(17) Habrá mirado á la oración de los solitarios, y no habrá desechado el ruego de ellos.
(7) Cuando fuere juzgado, salga impío; y su oración sea para pecado.
(170) Venga mi oración delante de ti: líbrame conforme á tu dicho.
(2) Sea enderezada mi oración delante de ti como un perfume, el don de mis manos como la ofrenda de la tarde.
(5) Que el justo me castigue, será un favor, y que me reprenda será un excelente bálsamo que no me herirá la cabeza: así que aun mi oración tendrán en sus calamidades.
(1) Masquil de David: Oración que hizo cuando estaba en la cueva. CON mi voz clamaré á Jehová, con mi voz pediré á Jehová misericordia.
(1) Salmo de David. OH Jehová, oye mi oración, escucha mis ruegos: respóndeme por tu verdad, por tu justicia.
(8) El sacrificio de los impíos es abominación á Jehová: mas la oración de los rectos es su gozo.
(29) Lejos está Jehová de los impíos: mas él oye la oración de los justos.
(9) El que aparta su oído para no oir la ley, su oración también es abominable.
(15) Cuando extendiereis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos: asimismo cuando multiplicareis la oración, yo no oiré: llenas están de sangre vuestras manos.
(16) Jehová, en la tribulación te buscaron: derramaron oración cuando los castigaste.
(4) Quizá oirá Jehová tu Dios las palabras de Rabsaces, al cual envió el rey de Asiria su señor á blasfemar al Dios vivo, y á reprender con las palabras que oyó Jehová tu Dios: alza pues oración tú por las reliquias que aun han quedado.
(2) Entonces volvió Ezechîas su rostro á la pared, é hizo oración á Jehová,
(5) Ve, y di á Ezechîas: Jehová Dios de David tu padre dice así: Tu oración he oído, y visto tus lágrimas: he aquí que yo añado á tus días quince años.
(7) Yo los llevaré al monte de mi santidad, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa, casa de oración será llamada de todos los pueblos.
(7) Yo los llevaré al monte de mi santidad, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa, casa de oración será llamada de todos los pueblos.
(16) Tú pues, no ores por este pueblo, ni levantes por ellos clamor ni oración, ni me ruegues; porque no te oiré.
(14) Tú pues, no ores por este pueblo, ni levantes por ellos clamor ni oración; porque yo no oiré el día que en su aflicción á mí clamaren.
(7) Quizá caerá oración de ellos en la presencia de Jehová, y tornaráse cada uno de su mal camino; porque grande es el furor y la ira que ha expresado Jehová contra este pueblo.
(8) Aun cuando clamé y dí voces, cerro los oídos á mi oración.
(44) Te cubriste de nube, porque no pasase la oración nuestra.
(3) Y volví mi rostro al Señor Dios, buscándole en oración y ruego, en ayuno, y cilicio, y ceniza.
(17) Ahora pues, Dios nuestro, oye la oración de tu siervo, y sus ruegos, y haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado, por amor del Señor.
(21) Aun estaba hablando en oración, y aquel varón Gabriel, al cual había visto en visión al principio, volando con presteza, me tocó como á la hora del sacrificio de la tarde.
(8) Cuando mi alma desfallecía en mí, acordéme de Jehová; y mi oración entró hasta ti en tu santo templo.
(1) ORACIÓN de Habacuc profeta, sobre Sigionoth.
(10) Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalem, espíritu de gracia y de oración; y mirarán á mí, á quien traspasaron, y harán llanto sobre él, como llanto sobre unigénito, afligiéndose sobre él como quien se aflige sobre primogénito.
(21) Mas este linaje no sale sino por oración y ayuno.
(13) Y les dice: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros cueva de ladrones la habéis hecho.
(22) Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.
(14) ¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque coméis las casas de las viudas, y por pretexto hacéis larga oración: por esto llevaréis más grave juicio.
(29) Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.
(17) Y les enseñaba diciendo: ¿No está escrito que mi casa, casa de oración será llamada por todas las gentes? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.
(13) Mas el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te parirá un hijo, y llamarás su nombre Juan.
(46) Diciéndoles: Escrito está: Mi casa, casa de oración es; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.
(47) Que devoran las casas de las viudas, poniendo por pretexto la larga oración: éstos recibirán mayor condenación.
(45) Y como se levantó de la oración, y vino á sus discípulos, hallólos durmiendo de tristeza;
(14) Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.
(1) PEDRO y Juan subían juntos al templo á la hora de oración, la de nona.
(4) Y nosotros persistiremos en la oración, y en el ministerio de la palabra.
(31) Y dijo: Cornelio, tu oración es oída, y tus limosnas han venido en memoria en la presencia de Dios.
(5) Así que, Pedro era guardado en la cárcel; y la iglesia hacía sin cesar oración á Dios por él.
(13) Y un día de sábado salimos de la puerta junto al río, donde solía ser la oración; y sentándonos, hablamos á las mujeres que se habían juntado.