Concordancia de la Biblia Reina-Valera
os (1,611 apariciones)
(12) Y os rogamos, hermanos, que reconozcáis á los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan:
(12) Y os rogamos, hermanos, que reconozcáis á los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan:
(14) También os rogamos, hermanos, que amonestéis á los que andan desordenadamente, que consoléis á los de poco ánimo, que soportéis á los flacos, que seáis sufridos para con todos.
(23) Y el Dios de paz os santifique en todo; para que vuestro espíritu y alma y cuerpo sea guardado entero sin reprensión para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
(24) Fiel es el que os ha llamado; el cual también lo hará.
(6) Porque es justo para con Dios pagar con tribulación á los que os atribulan.
(11) Por lo cual, asimismo oramos siempre por vosotros, que nuestro Dios os tenga por dignos de su vocación, é hincha de bondad todo buen intento, y toda obra de fe con potencia,
(1) EMPERO os rogamos, hermanos, cuanto á la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestro recogimiento á él,
(2) Que no os mováis fácilmente de vuestro sentimiento, ni os conturbéis ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como nuestra, como que el día del Señor esté cerca.
(2) Que no os mováis fácilmente de vuestro sentimiento, ni os conturbéis ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como nuestra, como que el día del Señor esté cerca.
(3) No os engañe nadie en ninguna manera; porque no vendrá sin que venga antes la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición,
(5) ¿No os acordáis que cuando estaba todavía con vosotros, os decía esto?
(5) ¿No os acordáis que cuando estaba todavía con vosotros, os decía esto?
(13) Mas nosotros debemos dar siempre gracias á Dios por vosotros, hermanos amados del Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salud, por la santificación del Espíritu y fe de la verdad:
(14) A lo cual os llamó por nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
(17) Consuele vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra.
(3) Mas fiel es el Señor, que os confirmará y guardará del mal.
(4) Y tenemos confianza de vosotros en el Señor, que hacéis y haréis lo que os hemos mandado.
(6) Empero os denunciamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que anduviere fuera de orden, y no conforme á la doctrina que recibieron de nosotros:
(6) Empero os denunciamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que anduviere fuera de orden, y no conforme á la doctrina que recibieron de nosotros:
(10) Porque aun estando con vosotros, os denunciábamos esto: Que si alguno no quisiere trabajar, tampoco coma.
(13) Y vosotros, hermanos, no os canséis de hacer bien.
(14) Y si alguno no obedeciere á nuestra palabra por carta, notad al tal, y no os juntéis con él, para que se avergüence.
(16) Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos vosotros.
(22) Y asimismo prepárame también alojamiento; porque espero que por vuestras oraciones os tengo de ser concedido.
(12) Que no os hagáis perezosos, mas imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.
(20) Diciendo: Esta es la sangre del testamento que Dios os ha mandado.
(34) Porque de mis prisiones también os resentisteis conmigo, y el robo de vuestros bienes padecisteis con gozo, conociendo que tenéis en vosotros una mejor sustancia en los cielos, y que permanece.
(36) Porque la paciencia os es necesaria; para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.
(3) Reducid pues á vuestro pensamiento á aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, porque no os fatiguéis en vuestros ánimos desmayando.
(7) Si sufrís el castigo, Dios se os presenta como á hijos; porque ¿qué hijo es aquel á quien el padre no castiga?
(15) Mirando bien que ninguno se aparte de la gracia de Dios, que ninguna raíz de amargura brotando os impida, y por ella muchos sean contaminados;
(18) Porque no os habéis llegado al monte que se podía tocar, y al fuego encendido, y al turbión, y á la oscuridad, y á la tempestad,
(22) Mas os habéis llegado al monte de Sión, y á la ciudad del Dios vivo, Jerusalem la celestial, y á la compañía de muchos millares de ángeles,
(7) Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; la fe de los cuales imitad, considerando cuál haya sido el éxito de su conducta.
(16) Y de hacer bien y de la comunicación no os olvidéis: porque de tales sacrificios se agrada Dios.
(17) Obedeced á vuestros pastores, y sujetaos á ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como aquellos que han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no gimiendo; porque esto no os es útil.
(19) Y más os ruego que lo hagáis así, para que yo os sea más presto restituído.
(19) Y más os ruego que lo hagáis así, para que yo os sea más presto restituído.
(21) Os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo: al cual sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.
(22) Empero os ruego, hermanos, que soportéis la palabra de exhortación; porque os he escrito en breve.
(22) Empero os ruego, hermanos, que soportéis la palabra de exhortación; porque os he escrito en breve.
(23) Sabed que nuestro hermano Timoteo está suelto; con el cual, si viniere más presto, os iré á ver.
(24) Saludad á todos vuestros pastores, y á todos los santos. Los de Italia os saludan.
(6) Mas vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os arrastran á los juzgados?
(6) Mas vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os arrastran á los juzgados?
(1) HERMANOS míos, no os hagáis muchos maestros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.
(14) Pero si tenéis envidia amarga y contención en vuestros corazones, no os gloriéis, ni seáis mentirosos contra la verdad:
(10) Humillaos delante del Señor, y él os ensalzará.
(16) Mas ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala.