Concordancia de la Biblia Reina-Valera
otra (481 apariciones)
(23) Mas cuando os persiguieren en esta ciudad, huid á la otra: porque de cierto os digo, que no acabaréis de andar todas las ciudades de Israel, que no venga el Hijo del hombre.
(13) Entonces dijo á aquel hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y fué restituída sana como la otra.
(24) Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al hombre que siembra buena simiente en su campo:
(31) Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que tomándolo alguno lo sembró en su campo:
(33) Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante á la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo quedó leudo.
(22) Y luego Jesús hizo á sus discípulos entrar en el barco, é ir delante de él á la otra parte del lago, entre tanto que él despedía á las gentes.
(34) Y llegando á la otra parte, vinieron á la tierra de Genezaret.
(5) Y viniendo sus discípulos de la otra parte del lago, se habían olvidado de tomar pan.
(19) Otra vez os digo, que si dos de vosotros se convinieren en la tierra, de toda cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.
(9) Y yo os digo que cualquiera que repudiare á su mujer, si no fuere por causa de fornicación, y se casare con otra, adultera: y el que se casare con la repudiada, adultera.
(5) Salió otra vez cerca de las horas sexta y nona, é hizo lo mismo.
(33) Oid otra parábola: Fué un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña; y la cercó de vallado, y cavó en ella un lagar, y edificó una torre, y la dió á renta á labradores, y se partió lejos.
(41) Dos mujeres moliendo á un molinillo; la una será tomada, y la otra será dejada.
(42) Otra vez fué, segunda vez, y oró diciendo: Padre mío, si no puede este vaso pasar de mí sin que yo lo beba, hágase tu voluntad.
(43) Y vino, y los halló otra vez durmiendo; porque los ojos de ellos estaban agravados.
(71) Y saliendo él á la puerta, le vió otra, y dijo á los que estaban allí: También éste estaba con Jesús Nazareno.
(72) Y negó otra vez con juramento: No conozco al hombre.
(50) Mas Jesús, habiendo otra vez exclamado con grande voz, dió el espíritu.
(61) Y estaban allí María Magdalena, y la otra María, sentadas delante del sepulcro.
(1) Y LA víspera de sábado, que amanece para el primer día de la semana, vino María Magdalena, y la otra María, á ver el sepulcro.
(1) Y ENTRÓ otra vez en Capernaum después de algunos días, y se oyó que estaba en casa.
(21) Nadie echa remiendo de paño recio en vestido viejo; de otra manera el mismo remiendo nuevo tira del viejo, y la rotura se hace peor.
(22) Ni nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y se derrama el vino, y los odres se pierden; mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar.
(1) Y OTRA vez entró en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía una mano seca.
(8) Y de Jerusalem, y de Idumea, y de la otra parte del Jordán. Y los de alrededor de Tiro y de Sidón, grande multitud, oyendo cuán grandes cosas hacía, vinieron á él.
(1) Y OTRA vez comenzó á enseñar junto á la mar, y se juntó á él mucha gente; tanto, que entrándose él en un barco, se sentó en la mar: y toda la gente estaba en tierra junto á la mar.
(5) Y otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y luego salió, porque no tenía la tierra profunda:
(7) Y otra parte cayó en espinas; y subieron las espinas, y la ahogaron, y no dió fruto.
(8) Y otra parte cayó en buena tierra, y dió fruto, que subió y creció: y llevó uno á treinta, y otro á sesenta, y otro á ciento.
(35) Y les dijo aquel día cuando fué tarde: Pasemos de la otra parte.
(1) Y VINIERON de la otra parte de la mar á la provincia de los Gadarenos.
(21) Y pasando otra vez Jesús en un barco á la otra parte, se juntó á él gran compañía; y estaba junto á la mar.
(21) Y pasando otra vez Jesús en un barco á la otra parte, se juntó á él gran compañía; y estaba junto á la mar.
(45) Y luego dió priesa á sus discípulos á subir en el barco, é ir delante de él á Bethsaida de la otra parte, entre tanto que él despedía la multitud.
(53) Y cuando estuvieron de la otra parte, vinieron á tierra de Genezaret, y tomaron puerto.
(13) Y dejándolos, volvió á entrar en el barco, y se fué de la otra parte.
(25) Luego le puso otra vez las manos sobre sus ojos, y le hizo que mirase; y fué restablecido, y vió de lejos y claramente á todos.
(11) Y les dice: Cualquiera que repudiare á su mujer, y se casare con otra, comete adulterio contra ella:
(40) Y vuelto, los halló otra vez durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados; y no sabían qué responderle.
(69) Y la criada viéndole otra vez, comenzó á decir á los que estaban allí: Este es de ellos.
(70) Mas él negó otra vez. Y poco después, los que estaban allí dijeron otra vez á Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres Galileo, y tu habla es semejante.
(70) Mas él negó otra vez. Y poco después, los que estaban allí dijeron otra vez á Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres Galileo, y tu habla es semejante.
(4) Y le preguntó otra vez Pilato, diciendo: ¿No respondes algo? Mira de cuántas cosas te acusan.
(12) Y respondiendo Pilato, les dice otra vez: ¿Qué pues queréis que haga del que llamáis Rey de los Judíos?
(12) Mas después apareció en otra forma á dos de ellos que iban caminando, yendo al campo.
(36) Y les decía también una parábola: Nadie mete remiendo de paño nuevo en vestido viejo; de otra manera el nuevo rompe, y al viejo no conviene remiendo nuevo.
(37) Y nadie echa vino nuevo en cueros viejos; de otra manera el vino nuevo romperá los cueros, y el vino se derramará, y los cueros se perderán.
(29) Y al que te hiriere en la mejilla, dale también la otra; y al que te quitare la capa, ni aun el sayo le defiendas.
(6) Y otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad.
(7) Y otra parte cayó entre las espinas; y naciendo las espinas juntamente, la ahogaron.