Concordancia de la Biblia Reina-Valera
otro (496 apariciones)
(11) Cuando algunos riñeren juntos el uno con el otro, y llegare la mujer del uno para librar á su marido de mano del que le hiriere, y metiere su mano y le trabare de sus vergüenzas;
(30) Te desposarás con mujer, y otro varón dormirá con ella; edificarás casa, y no habitarás en ella; plantarás viña, y no la vendimiarás.
(32) Tus hijos y tus hijas serán entregados á otro pueblo, y tus ojos lo verán, y desfallecerán por ellos todo el día: y no habrá fuerza en tu mano.
(64) Y Jehová te esparcirá por todos los pueblos, desde el un cabo de la tierra hasta el otro cabo de ella; y allí servirás á dioses ajenos que no conociste tú ni tus padres, al leño y á la piedra.
(11) Y al otro día de la pascua comieron del fruto de la tierra los panes sin levadura, y en el mismo día espigas nuevas tostadas.
(9) El rey de Jericó, uno: el rey de Hai, que está al lado de Beth-el, otro:
(10) El rey de Jerusalem, otro: el rey de Hebrón, otro:
(10) El rey de Jerusalem, otro: el rey de Hebrón, otro:
(11) El rey de Jarmuth, otro: el rey de Lachîs, otro:
(11) El rey de Jarmuth, otro: el rey de Lachîs, otro:
(12) El rey de Eglón, otro: el rey de Gezer, otro:
(12) El rey de Eglón, otro: el rey de Gezer, otro:
(13) El rey de Debir, otro: el rey de Geder, otro:
(13) El rey de Debir, otro: el rey de Geder, otro:
(14) El rey de Horma, otro: el rey de Arad, otro:
(14) El rey de Horma, otro: el rey de Arad, otro:
(15) El rey de Libna, otro: el rey de Adullam, otro:
(15) El rey de Libna, otro: el rey de Adullam, otro:
(16) El rey de Maceda, otro: el rey de Beth-el, otro:
(16) El rey de Maceda, otro: el rey de Beth-el, otro:
(17) El rey de Tappua, otro: el rey de Hepher, otro:
(17) El rey de Tappua, otro: el rey de Hepher, otro:
(18) El rey de Aphec, otro: el rey de Lasarón, otro:
(18) El rey de Aphec, otro: el rey de Lasarón, otro:
(19) El rey de Madón, otro: el rey de Hasor, otro:
(19) El rey de Madón, otro: el rey de Hasor, otro:
(20) El rey de Simrom-meron, otro: el rey de Achsaph, otro:
(20) El rey de Simrom-meron, otro: el rey de Achsaph, otro:
(21) El rey de Taanach, otro: el rey de Megiddo, otro:
(21) El rey de Taanach, otro: el rey de Megiddo, otro:
(22) El rey de Chêdes, otro: el rey de Jocneam de Carmel, otro:
(22) El rey de Chêdes, otro: el rey de Jocneam de Carmel, otro:
(23) El rey de Dor, de la provincia de Dor, otro: el rey de Gentes en Gilgal, otro:
(23) El rey de Dor, de la provincia de Dor, otro: el rey de Gentes en Gilgal, otro:
(24) El rey de Tirsa, otro: treinta y un reyes en todo.
(25) Y aconteció que la misma noche le dijo Jehová: Toma un toro del hato de tu padre, y otro toro de siete años, y derriba el altar de Baal que tu padre tiene, y corta también el bosque que está junto á él:
(18) Y los príncipes y el pueblo de Galaad dijeron el uno al otro: ¿Quién será el que comenzará la batalla contra los hijos de Ammón? él será cabeza sobre todos los que habitan en Galaad.
(34) Y volviendo Jephté á Mizpa á su casa, he aquí que su hija le salió á recibir con adufes y danzas, y era la sola, la única suya; no tenía fuera de ella otro hijo ni hija.
(10) Y la mujer corrió prontamente, y noticiólo á su marido, diciéndole: Mira que se me ha aparecido aquel varón que vino á mí el otro día.
(31) Y saliendo los hijos de Benjamín contra el pueblo, alejados que fueron de la ciudad, comenzaron á herir algunos del pueblo, matando como las otras veces por los caminos, uno de los cuales sube á Beth-el, y el otro á Gabaa en el campo: y mataron unos treinta hombres de Israel.
(8) Entonces Booz dijo á Ruth: Oye, hija mía, no vayas á espigar á otro campo, ni pases de aquí: y aquí estarás con mis mozas.
(22) Y Noemi respondió á Ruth su nuera: Mejor es, hija mía, que salgas con sus criadas, que no que te encuentren en otro campo.
(14) Y después que reposó á sus pies hasta la mañana, levantóse, antes que nadie pudiese conocer á otro. Y él dijo: No se sepa que haya venido mujer á la era.
(4) Y yo decidí hacértelo saber, y decirte que la tomes delante de los que están aquí sentados, y delante de los ancianos de mi pueblo. Si hubieres de redimir, redime; y si no quisieres redimir, decláramelo para que yo lo sepa: porque no hay otro que redima sino tú, y yo después de ti. Y él respondió: Yo redimiré.
(2) Y tenía él un hijo que se llamaba Saúl, mancebo y hermoso, que entre los hijos de Israel no había otro más hermoso que él; del hombro arriba sobrepujaba á cualquiera del pueblo.
(26) Y al otro día madrugaron: y como al apuntar del alba, Samuel llamó á Saúl, que estaba en el terrado; y dijo: Levántate, para que te despache. Levantóse luego Saúl, y salieron fuera ambos, él y Samuel.
(3) Y como de allí te fueres más adelante, y llegares á la campiña de Tabor, te saldrán al encuentro tres hombres que suben á Dios en Beth-el, llevando el uno tres cabritos, y el otro tres tortas de pan, y el tercero una vasija de vino:
(6) Y el espíritu de Jehová te arrebatará, y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre.
(11) Y aconteció que, cuando todos los que le conocían de ayer y de antes, vieron como profetizaba con los profetas, el pueblo decía el uno al otro: ¿Qué ha sucedido al hijo de Cis? ¿Saúl también entre los profetas?
(2) Escogióse luego tres mil de Israel: los dos mil estuvieron con Saúl en Michmas y en el monte de Beth-el, y los mil estuvieron con Jonathán en Gabaa de Benjamín; y envió á todo el otro pueblo cada uno á sus tiendas.