Concordancia de la Biblia Reina-Valera
otros (301 apariciones)
(18) Y algunos filósofos de los Epicúreos y de los Estóicos, disputaban con él; y unos decían: ¿Qué quiere decir este palabrero? Y otros: Parece que es predicador de nuevos dioses: porque les predicaba á Jesús y la resurrección.
(32) Y así como oyeron de la resurrección de los muertos, unos se burlaban, y otros decían: Te oiremos acerca de esto otra vez.
(34) Mas algunos creyeron, juntándose con él; entre los cuales también fué Dionisio el del Areópago, y una mujer llamada Dámaris, y otros con ellos.
(32) Y otros gritaban otra cosa; porque la concurrencia estaba confusa, y los más no sabían por qué se habían juntado.
(38) Que si Demetrio y los oficiales que están con él tienen negocio con alguno, audiencias se hacen, y procónsules hay; acúsense los unos á los otros.
(6) Y abrazándonos los unos á los otros, subimos al barco, y ellos se volvieron á sus casas.
(34) Y entre la multitud, unos gritaban una cosa, y otros otra: y como no podía entender nada de cierto á causa del alboroto, le mandó llevar á la fortaleza.
(31) Y como se retiraron aparte, hablaban los unos á los otros, diciendo: Ninguna cosa digna ni de muerte, ni de prisión, hace este hombre.
(1) MAS como fué determinado que habíamos de navegar para Italia, entregaron á Pablo y á algunos otros presos á un centurión, llamado Julio, de la compañía Augusta.
(4) Y como los bárbaros vieron la víbora colgando de su mano, decían los unos á los otros: Ciertamente este hombre es homicida, á quien, escapado de la mar, la justicia no deja vivir.
(9) Y esto hecho, también los otros que en la isla tenían enfermedades, llegaban, y eran sanados:
(27) Y del mismo modo también los hombres, dejando el uso natural de las mujeres, se encendieron en sus concupiscencias los unos con los otros, cometiendo cosas nefandas hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la recompensa que convino á su extravío.
(15) Mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio juntamente sus conciencias, y acusándose y también excusándose sus pensamientos unos con otros;
(5) Así muchos somos un cuerpo en Cristo, mas todos miembros los unos de los otros.
(10) Amándoos los unos á los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos á los otros;
(10) Amándoos los unos á los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos á los otros;
(8) No debáis á nadie nada, sino amaros unos á otros; porque el que ama al prójimo, cumplió la ley.
(13) Así que, no juzguemos más los unos de los otros: antes bien juzgad de no poner tropiezo ó escándalo al hermano.
(19) Así que, sigamos lo que hace á la paz, y á la edificación de los unos á los otros.
(7) Por tanto, sobrellevaos los unos á los otros, como también Cristo nos sobrellevó, para gloria de Dios.
(14) Empero cierto estoy yo de vosotros, hermanos míos, que aun vosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que podáis amonestaros los unos á los otros.
(16) Saludaos los unos á los otros con ósculo santo. Os saludan todas las iglesias de Cristo.
(2) Si á los otros no soy apóstol, á vosotros ciertamente lo soy: porque el sello de mi apostolado sois vosotros en el Señor.
(5) ¿No tenemos potestad de traer con nosotros una hermana mujer también como los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas?
(12) Si otros tienen en vosotros esta potestad, ¿no más bien nosotros? Mas no hemos usado de esta potestad: antes lo sufrimos todo, por no poner ningún obstáculo al evangelio de Cristo.
(27) Antes hiero mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre; no sea que, habiendo predicado á otros, yo mismo venga á ser reprobado.
(33) Así, que, hermanos míos, cuando os juntáis á comer, esperaos unos á otros.
(25) Para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se interesen los unos por los otros.
(19) Pero en la iglesia más quiero hablar cinco palabras con mi sentido, para que enseñe también á los otros, que diez mil palabras en lengua desconocida.
(21) En la ley está escrito: En otras lenguas y en otros labios hablaré á este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor.
(6) Después apareció á más de quinientos hermanos juntos; de los cuales muchos viven aún, y otros son muertos.
(20) Os saludan todos los hermanos. Saludaos los unos á los otros con ósculo santo.
(8) No hablo como quien manda, sino para poner á prueba, por la eficacia de otros, la sinceridad también de la caridad vuestra.
(13) Porque no digo esto para que haya para otros desahogo, y para vosotros apretura;
(12) Saludaos los unos á los otros con ósculo santo. Todos los santos os saludan.
(13) Y á su disimulación consentían también los otros Judíos; de tal manera que aun Bernabé fué también llevado de ellos en su simulación.
(13) Porque vosotros, hermanos, á libertad habéis sido llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión á la carne, sino servíos por amor los unos á los otros.
(15) Y si os mordéis y os coméis los unos á los otros, mirad que también no os consumáis los unos á los otros.
(15) Y si os mordéis y os coméis los unos á los otros, mirad que también no os consumáis los unos á los otros.
(26) No seamos codiciosos de vana gloria, irritando los unos á los otros, envidiándose los unos á los otros.
(26) No seamos codiciosos de vana gloria, irritando los unos á los otros, envidiándose los unos á los otros.
(2) Sobrellevad los unos las cargas de los otros; y cumplid así la ley de Cristo.
(18) Que por él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.
(5) El cual misterio en los otros siglos no se dió á conocer á los hijos de los hombres como ahora es revelado á sus santos apóstoles y profetas en el Espíritu:
(2) Con toda humildad y mansedumbre, con paciencia soportando los unos á los otros en amor;
(11) Y él mismo dió unos, ciertamente apóstoles; y otros, profetas; y otros, evangelistas; y otros, pastores y doctores;
(11) Y él mismo dió unos, ciertamente apóstoles; y otros, profetas; y otros, evangelistas; y otros, pastores y doctores;
(11) Y él mismo dió unos, ciertamente apóstoles; y otros, profetas; y otros, evangelistas; y otros, pastores y doctores;
(17) Esto pues digo, y requiero en el Señor, que no andéis más como los otros Gentiles, que andan en la vanidad de su sentido,
(25) Por lo cual, dejada la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.