Concordancia de la Biblia Reina-Valera
porque (4,209 apariciones)
(13) Mas todas las cosas cuando son redargüidas, son manifestadas por la luz; porque lo que manifiesta todo, la luz es.
(16) Redimiendo el tiempo, porque los días son malos.
(23) Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia; y él es el que da la salud al cuerpo.
(29) Porque ninguno aborreció jamás á su propia carne, antes la sustenta y regala, como también Cristo á la iglesia;
(30) Porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.
(1) HIJOS, obedeced en el Señor á vuestros padres; porque esto es justo.
(12) Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires.
(8) Porque Dios me es testigo de cómo os amo á todos vosotros en las entrañas de Jesucristo.
(19) Porque sé que esto se me tornará á salud, por vuestra oración, y por la suministración del Espíritu de Jesucristo;
(21) Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.
(23) Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de ser desatado, y estar con Cristo, lo cual es mucho mejor:
(29) Porque á vosotros es concedido por Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él,
(13) Porque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad.
(20) Porque á ninguno tengo tan unánime, y que con sincera afición esté solícito por vosotros.
(21) Porque todos buscan lo suyo propio, no lo que es de Cristo Jesús.
(26) Porque tenía gran deseo de ver á todos vosotros, y gravemente se angustió porque habíais oído que había enfermado.
(26) Porque tenía gran deseo de ver á todos vosotros, y gravemente se angustió porque habíais oído que había enfermado.
(30) Porque por la obra de Cristo estuvo cercano á la muerte, poniendo su vida para suplir vuestra falta en mi servicio.
(3) Porque nosotros somos la circuncisión, los que servimos en espíritu á Dios, y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne.
(18) Porque muchos andan, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo:
(16) Porque aun á Tesalónica me enviasteis lo necesario una y dos veces.
(17) No porque busque dádivas; mas busco fruto que abunde en vuestra cuenta.
(16) Porque por él fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra, visibles é invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fué criado por él y para él.
(1) PORQUE quiero que sepáis cuán gran solicitud tengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca vieron mi rostro en carne;
(5) Porque aunque estoy ausente con el cuerpo, no obstante con el espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro concierto, y la firmeza de vuestra fe en Cristo.
(9) Porque en él habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente:
(3) Porque muertos sois, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
(20) Hijos, obedeced á vuestros padres en todo; porque esto agrada al Señor.
(21) Padres, no irritéis á vuestros hijos, porque no se hagan de poco ánimo.
(24) Sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia: porque al Señor Cristo servís.
(13) Porque le doy testimonio, que tiene gran celo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y los que en Hierápolis.
(8) Porque de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor no sólo en Macedonia y en Acaya, mas aun en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido; de modo que no tenemos necesidad de hablar nada.
(9) Porque ellos cuentan de nosotros cuál entrada tuvimos á vosotros; y cómo os convertisteis de los ídolos á Dios, para servir al Dios vivo y verdadero,
(1) PORQUE, hermanos, vosotros mismos sabéis que nuestra entrada á vosotros no fué vana:
(3) Porque nuestra exhortación no fué de error, ni de inmundicia, ni por engaño;
(5) Porque nunca fuimos lisonjeros en la palabra, como sabéis, ni tocados de avaricia; Dios es testigo;
(8) Tan amadores de vosotros, que quisiéramos entregaros no sólo el evangelio de Dios, mas aun nuestras propias almas; porque nos erais carísimos.
(9) Porque ya, hermanos, os acordáis de nuestro trabajo y fatiga: que trabajando de noche y de día por no ser gravosos á ninguno de vosotros, os predicamos el evangelio de Dios.
(14) Porque vosotros, hermanos, habéis sido imitadores de las iglesias de Dios en Cristo Jesús que están en Judea; pues habéis padecido también vosotros las mismas cosas de los de vuestra propia nación, como también ellos de los Judíos;
(19) Porque ¿cuál es nuestra esperanza, ó gozo, ó corona de que me gloríe? ¿No sois vosotros, delante de nuestro Señor Jesucristo en su venida?
(3) Para que nadie se conmueva por estas tribulaciones; porque vosotros sabéis que nosotros somos puestos para esto.
(8) Porque ahora vivimos, si vosotros estáis firmes en el Señor.
(2) Porque ya sabéis qué mandamientos os dimos por el Señor Jesús.
(3) Porque la voluntad de Dios es vuestra santificación: que os apartéis de fornicación;
(6) Que ninguno oprima, ni engañe en nada á su hermano: porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y protestado.
(7) Porque no nos ha llamado Dios á inmundicia, sino á santificación.
(9) Mas acerca de la caridad fraterna no habéis menester que os escriba: porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis los unos á los otros;
(14) Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con él á los que durmieron en Jesús.
(16) Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero:
(2) Porque vosotros sabéis bien, que el día del Señor vendrá así como ladrón de noche,