Concordancia de la Biblia Reina-Valera
respondió (525 apariciones)
(39) Y él respondió, y les dijo: La generación mala y adulterina demanda señal; mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta.
(28) Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si tú eres, manda que yo vaya á ti sobre las aguas.
(23) Mas él no le respondió palabra. Entonces llegándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despáchala, pues da voces tras nosotros.
(12) Y siendo acusado por los príncipes de los sacerdotes, y por los ancianos, nada respondió.
(14) Y no le respondió ni una palabra; de tal manera que el presidente se maravillaba mucho.
(33) Y él les respondió, diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos?
(9) Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos.
(28) Y respondió ella, y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos.
(29) Y Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es.
(5) Mas Jesús ni aun con eso respondió; de modo que Pilato se maravillaba.
(9) Y Pilato les respondió, diciendo: ¿Queréis que os suelte al Rey de los Judíos?
(16) Respondió Juan, diciendo á todos: Yo, á la verdad, os bautizo en agua; mas viene quien es más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de sus zapatos: él os bautizará en Espíritu Santo y fuego;
(50) Y oyéndolo Jesús, le respondió: No temas: cree solamente, y será salva.
(15) Entonces el Señor le respondió, y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en sábado su buey ó su asno del pesebre, y lo lleva á beber?
(20) Y preguntado por los Fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia;
(9) Y le preguntaba con muchas palabras; mas él nada le respondió:
(21) Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No.
(26) Y Juan les respondió, diciendo: Yo bautizo con agua; mas en medio de vosotros ha estado á quien vosotros no conocéis.
(48) Dícele Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús, y díjole: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera te vi.
(49) Respondió Natanael, y díjole: Rabbí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel.
(50) Respondió Jesús y díjole: ¿Porque te dije, te vi debajo de la higuera, crees? cosas mayores que éstas verás.
(19) Respondió Jesús, y díjoles: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.
(3) Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios.
(5) Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.
(9) Respondió Nicodemo, y díjole: ¿Cómo puede esto hacerse?
(10) Respondió Jesús, y díjole: ¿Tú eres el maestro de Israel, y no sabes esto?
(27) Respondió Juan, y dijo: No puede el hombre recibir algo, si no le fuere dado del cielo.
(10) Respondió Jesús y díjole: Si conocieses el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber: tú pedirías de él, y él te daría agua viva.
(13) Respondió Jesús y díjole: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá á tener sed;
(17) Respondió la mujer, y dijo: No tengo marido. Dícele Jesús: Bien has dicho, No tengo marido;
(7) Señor, le respondió el enfermo, no tengo hombre que me meta en el estanque cuando el agua fuere revuelta; porque entre tanto que yo vengo, otro antes de mí ha descendido.
(17) Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora obra, y yo obro.
(19) Respondió entonces Jesús, y díjoles: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada de sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre: porque todo lo que él hace, esto también hace el Hijo juntamente.
(29) Respondió Jesús, y díjoles: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.
(43) Y Jesús respondió, y díjoles: No murmuréis entre vosotros.
(70) Jesús le respondió: ¿No he escogido yo á vosotros doce, y uno de vosotros es diablo?
(20) Respondió la gente, y dijo: Demonio tienes: ¿quién te procura matar?
(21) Jesús respondió, y díjoles: Una obra hice, y todos os maravilláis.
(14) Respondió Jesús, y díjoles: Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y á dónde voy; mas vosotros no sabéis de dónde vengo, y á dónde voy.
(19) Y decíanle: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni á mí me conocéis, ni á mi Padre; si á mí me conocieseis, á mi Padre también conocierais.
(34) Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, es siervo de pecado.
(49) Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, antes honro á mi Padre; y vosotros me habéis deshonrado.
(54) Respondió Jesús: Si yo me glorifico á mí mismo, mi gloria es nada: mi Padre es el que me glorifica; el que vosotros decís que es vuestro Dios;
(3) Respondió Jesús: Ni éste pecó, ni sus padres: mas para que las obras de Dios se manifiesten en él.
(11) Respondió él y dijo: El hombre que se llama Jesús, hizo lodo, y me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate: y fuí, y me lavé, y recibí la vista.
(25) Entonces él respondió, y dijo: Si es pecador, no lo sé: una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.
(30) Respondió aquel hombre, y díjoles: Por cierto, maravillosa cosa es ésta, que vosotros no sabéis de dónde sea, y á mí me abrió los ojos.
(36) Respondió él, y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él?
(9) Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anduviere de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo.
(23) Entonces Jesús les respondió, diciendo: La hora viene en que el Hijo del hombre ha de ser glorificado.