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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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reyes (326 apariciones)

(27) Y durmió Achâz con sus padres, y sepultáronlo en la ciudad de Jerusalem: mas no le metieron en los sepulcros de los reyes de Israel; y reinó en su lugar Ezechîas su hijo.

(6) Fueron pues correos con letras de mano del rey y de sus príncipes por todo Israel y Judá, como el rey lo había mandado, y decían: Hijos de Israel, volveos á Jehová el Dios de Abraham, de Isaac, y de Israel, y él se volverá á las reliquias que os han quedado de la mano de los reyes de Asiria.

(4) Juntóse pues mucho pueblo, y cegaron todas las fuentes, y el arroyo que derrama por en medio del territorio, diciendo: ¿Por qué han de hallar los reyes de Asiria muchas aguas cuando vinieren?

(32) Lo demás de los hechos de Ezechîas, y de sus misericordias, he aquí todo está escrito en la profecía de Isaías profeta, hijo de Amós, en el libro de los reyes de Judá y de Israel.

(17) Lo demás de los hechos de Manasés, y su oración á su Dios, y las palabras de los videntes que le hablaron en nombre de Jehová el Dios de Israel, he aquí todo está escrito en los hechos de los reyes de Israel.

(11) Daban asimismo á los oficiales y albañiles para que comprasen piedra de cantería, y madera para las trabazones, y para entabladura de las casas, las cuales habían destruído los reyes de Judá.

(27) Y sus hechos, primeros y postreros, he aquí está escrito en el libro de los reyes de Israel y de Judá.

(8) Lo demás de los hechos de Joacim, y las abominaciones que hizo, y lo que en él se halló, he aquí está escrito en el libro de los reyes de Israel y de Judá: y reinó en su lugar Joachîn su hijo.

(13) Ahora, notorio sea al rey, que si aquella ciudad fuere reedificada, y los muros fueren establecidos, el tributo, pecho, y rentas no darán, y el catastro de lo reyes será menoscabado.

(15) Para que busque en el libro de las historias de nuestros padres; y hallarás en el libro de las historias, y sabrás que esta ciudad es ciudad rebelde, y perjudicial á los reyes y á las provincias, y que de tiempo antiguo forman en medio de ella rebeliones; por lo que esta ciudad fué destruída.

(19) Y por mí fué dado mandamiento, y buscaron, y hallaron que aquella ciudad de tiempo antiguo se levanta contra los reyes, y se rebela, y se forma en ella sedición:

(20) Y que reyes fuertes hubo en Jerusalem, quienes señorearon en todo lo que está á la parte allá del río; y que tributo, y pecho, y rentas se les daba.

(22) Y mirad bien que no hagáis error en esto: ¿por qué habrá de crecer el daño para perjuicio de los reyes?

(12) Artajerjes, rey de los reyes, á Esdras sacerdote, escriba perfecto de la ley del Dios del cielo: Salud, etc.

(7) Desde los días de nuestros padres hasta este día estamos en grande culpa; y por nuestras iniquidades nosotros, nuestros reyes, y nuestros sacerdotes, hemos sido entregados en manos de los reyes de las tierras, á cuchillo, á cautiverio, y á robo, y á confusión de rostro, como hoy día.

(7) Desde los días de nuestros padres hasta este día estamos en grande culpa; y por nuestras iniquidades nosotros, nuestros reyes, y nuestros sacerdotes, hemos sido entregados en manos de los reyes de las tierras, á cuchillo, á cautiverio, y á robo, y á confusión de rostro, como hoy día.

(9) Porque siervos éramos: mas en nuestra servidumbre no nos desamparó nuestro Dios, antes inclinó sobre nosotros misericordia delante de los reyes de Persia, para que se nos diese vida para alzar la casa de nuestro Dios, y para hacer restaurar sus asolamientos, y para darnos vallado en Judá y en Jerusalem.

(24) Y los hijos vinieron y poseyeron la tierra, y humillaste delante de ellos á los moradores del país, á los Cananeos, los cuales entregaste en su mano, y á sus reyes, y á los pueblos de la tierra, para que hiciesen de ellos á su voluntad.

(32) Ahora pues, Dios nuestro, Dios grande, fuerte, terrible, que guardas el pacto y la misericordia, no sea tenido en poco delante de ti todo el trabajo que nos ha alcanzado á nuestros reyes, á nuestros príncipes, á nuestros sacerdotes, y á nuestros profetas, y á nuestros padres, y á todo tu pueblo, desde los días de los reyes de Asiria hasta este día.

(32) Ahora pues, Dios nuestro, Dios grande, fuerte, terrible, que guardas el pacto y la misericordia, no sea tenido en poco delante de ti todo el trabajo que nos ha alcanzado á nuestros reyes, á nuestros príncipes, á nuestros sacerdotes, y á nuestros profetas, y á nuestros padres, y á todo tu pueblo, desde los días de los reyes de Asiria hasta este día.

(34) Y nuestros reyes, nuestros príncipes, nuestros sacerdotes, y nuestros padres, no pusieron por obra tu ley, ni atendieron á tus mandamientos y á tus testimonios, con que les protestabas.

(37) Y se multiplica su fruto para los reyes que has puesto sobre nosotros por nuestros pecados, quienes se enseñorean sobre nuestros cuerpos, y sobre nuestras bestias, conforme á su voluntad, y estamos en grande angustia.

(2) Y toda la obra de su fortaleza, y de su valor, y la declaración de la grandeza de Mardochêo, con que el rey le engrandeció, ¿no está escrito en el libro de los anales de los reyes de Media y de Persia?

(14) Con los reyes y con los consejeros de la tierra, que edifican para sí los desiertos;

(7) No quitará sus ojos del justo; antes bien con los reyes los pondrá en solio para siempre, y serán ensalzados.

(2) Estarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán unidos contra Jehová, y contra su ungido, diciendo:

(10) Y ahora, reyes, entended: admitid corrección, jueces de la tierra.

(9) Hijas de reyes entre tus ilustres: está la reina á tu diestra con oro de Ophir.

(4) Porque he aquí los reyes de la tierra se reunieron; pasaron todos.

(12) Huyeron, huyeron reyes de ejércitos; y las que se quedaban en casa partían los despojos.

(14) Cuando esparció el Omnipotente los reyes en ella, emblanquecióse ésta como la nieve en Salmón.

(29) Por razón de tu templo en Jerusalem los reyes te ofrecerán dones.

(10) Los reyes de Tharsis y de las islas traerán presentes: los reyes de Sheba y de Seba ofrecerán dones.

(10) Los reyes de Tharsis y de las islas traerán presentes: los reyes de Sheba y de Seba ofrecerán dones.

(11) Y arrodillarse han á él todos los reyes; le servirán todas las gentes.

(12) Cortará él el espíritu de los príncipes: terrible es á los reyes de la tierra.

(27) Yo también le pondré por primogénito, alto sobre los reyes de la tierra.

(15) Entonces temerán las gentes el nombre de Jehová, y todos los reyes de la tierra tu gloria;

(14) No consintió que hombre los agraviase; y por causa de ellos castigó los reyes.

(30) Produjo su tierra ranas, aun en las cámaras de sus reyes.

(5) El Señor á tu diestra herirá á los reyes en el día de su furor.

(46) Y hablaré de tus testimonios delante de los reyes, y no me avergonzaré.

(10) El que hirió muchas gentes, y mató reyes poderosos:

(17) Al que hirió grandes reyes, porque para siempre es su misericordia;

(18) Y mató reyes poderosos, porque para siempre es su misericordia;

(4) Confesarte han, oh Jehová, todos los reyes de la tierra, cuando habrán oído los dichos de tu boca.

(10) Tú, el que da salud á los reyes, el que redime á David su siervo de maligna espada.

(11) Los reyes de la tierra y todos los pueblos; los príncipes y todos los jueces de la tierra;

(8) Para aprisionar sus reyes en grillos, y sus nobles con cadenas de hierro;

(15) Por mí reinan los reyes, y los príncipes determinan justicia.