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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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sabio (101 apariciones)

(19) Oye tú, hijo mío, y sé sabio, y endereza tu corazón al camino.

(24) Mucho se alegrará el padre del justo: y el que engendró sabio se gozará con él.

(5) El hombre sabio es fuerte; y de pujante vigor el hombre docto.

(12) Como zarcillo de oro y joyel de oro fino, es el que reprende al sabio que tiene oído dócil.

(5) Responde al necio según su necedad, porque no se estime sabio en su opinión.

(12) ¿Has visto hombre sabio en su opinión? más esperanza hay del necio que de él.

(16) A su ver es el perezoso más sabio que siete que le den consejo.

(11) Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazón, y tendré qué responder al que me deshonrare.

(2) Por la rebelión de la tierra sus príncipes son muchos: mas por el hombre entendido y sabio permanecerá sin mutación.

(11) El hombre rico es sabio en su opinión: mas el pobre entendido lo examinará.

(9) Si el hombre sabio contendiere con el necio, que se enoje ó que se ría, no tendrá reposo.

(11) El necio da suelta á todo su espíritu; mas el sabio al fin le sosiega.

(14) El sabio tiene sus ojos en su cabeza, mas el necio anda en tinieblas: empero también entendí yo que un mismo suceso acaecerá al uno que al otro.

(15) Entonces dije yo en mi corazón: Como sucederá al necio me sucederá también á mí: ¿para qué pues he trabajado hasta ahora por hacerme más sabio? Y dije en mi corazón, que también esto era vanidad.

(16) Porque ni del sabio ni del necio habrá memoria para siempre; pues en los días venideros ya todo será olvidado, y también morirá el sabio como el necio.

(16) Porque ni del sabio ni del necio habrá memoria para siempre; pues en los días venideros ya todo será olvidado, y también morirá el sabio como el necio.

(19) ¿Y quién sabe si será sabio, ó necio, el que se enseñoreará de todo mi trabajo en que yo me afané, y en que ocupé debajo del sol mi sabiduría? Esto también es vanidad.

(13) Mejor es el muchacho pobre y sabio, que el rey viejo y fatuo que no sabe ser aconsejado.

(8) Porque ¿qué más tiene el sabio que el necio? ¿qué más tiene el pobre que supo caminar entre los vivos?

(5) Mejor es oir la reprensión del sabio, que la canción de los necios.

(7) Ciertamente la opresión hace enloquecer al sabio: y el presente corrompe el corazón.

(16) No seas demasiado justo, ni seas sabio con exceso: ¿por qué te destruirás?

(19) La sabiduría fortifica al sabio más que diez poderosos la ciudad en que fueron.

(23) Todas estas cosas probé con sabiduría, diciendo: Hacerme he sabio: mas ella se alejó de mí.

(1) ¿QUIÉN como el sabio? ¿y quién como el que sabe la declaración de las cosas? La sabiduría del hombre hará relucir su rostro, y mudaráse la tosquedad de su semblante.

(5) El que guarda el mandamiento no experimentará mal; y el tiempo y el juicio conoce el corazón del sabio.

(17) Y he visto todas las obras de Dios, que el hombre no puede alcanzar la obra que debajo del sol se hace; por mucho que trabaje el hombre buscándola, no la hallará: aunque diga el sabio que la sabe, no por eso podrá alcanzarla.

(15) Y hállase en ella un hombre pobre, sabio, el cual libra la ciudad con su sabiduría; y nadie se acordaba de aquel pobre hombre.

(17) Las palabras del sabio con reposo son oídas, más que el clamor del señor entre los necios.

(2) El corazón del sabio está á su mano derecha; mas el corazón del necio á su mano izquierda.

(12) Las palabras de la boca del sabio son gracia; mas los labios del necio causan su propia ruina.

(9) Y cuanto más sabio fué el Predicador, tanto más enseñó sabiduría al pueblo; é hizo escuchar, é hizo escudriñar, y compuso muchos proverbios.

(2) Mas él también es sabio, y traerá el mal, y no retirará sus palabras. Levantaráse pues contra la casa de los malignos, y contra el auxilio de los obradores de iniquidad.

(20) El pobre escoge, para ofrecerle, madera que no se corrompa; búscase un maestro sabio, que le haga una imagen de talla que no se mueva.

(12) ¿Quién es varón sabio que entienda esto? ¿y á quién habló la boca de Jehová, para que pueda declararlo? ¿Por qué causa la tierra ha perecido, ha sido asolada como desierto, que no hay quien pase?

(23) Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas.

(18) Y dijeron: Venid, y tracemos maquinaciones contra Jeremías; porque la ley no faltará del sacerdote, ni consejo del sabio, ni palabra del profeta. Venid é hirámoslo de lengua, y no miremos á todas sus palabras.

(3) He aquí que tú eres más sabio que Daniel; no hay secreto que te sea oculto;

(9) ¿Quién es sabio para que entienda esto, y prudente para que lo sepa? Porque los caminos de Jehová son derechos, y los justos andarán por ellos: mas los rebeldes en ellos caerán.

(9) La voz de Jehová clama á la ciudad, y el sabio mirará á tu nombre. Oid la vara, y á quien la establece.

(27) Al solo Dios sabio, sea gloria por Jesucristo para siempre. Amén. Fué escrita de Corinto á los Romanos, enviada por medio de Febe, diaconisa de la iglesia de Cencreas.

(20) ¿Qué es del sabio? ¿qué del escriba? ¿qué del escudriñador de este siglo? ¿no ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?

(25) Porque lo loco de Dios es más sabio que los hombres; y lo flaco de Dios es más fuerte que los hombres.

(18) Nadie se engañe á sí mismo: si alguno entre vosotros parece ser sabio en este siglo, hágase simple, para ser sabio.

(18) Nadie se engañe á sí mismo: si alguno entre vosotros parece ser sabio en este siglo, hágase simple, para ser sabio.

(5) Para avergonzaros lo digo. ¿Pues qué, no hay entre vosotros sabio, ni aun uno que pueda juzgar entre sus hermanos;

(23) ¿Son ministros de Cristo? (como poco sabio hablo) yo más: en trabajos más abundante; en azotes sin medida; en cárceles más; en muertes, muchas veces.

(17) Por tanto, al Rey de siglos, inmortal, invisible, al solo sabio Dios sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

(15) Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salud por la fe que es en Cristo Jesús.

(13) ¿Quién es sabio y avisado entre vosotros? muestre por buena conversación sus obras en mansedumbre de sabiduría.