Concordancia de la Biblia Reina-Valera
salió (230 apariciones)
(15) Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos contra aquellos profetas: He aquí que yo les hago comer ajenjos, y les haré beber aguas de hiel; porque de los profetas de Jerusalem salió la hipocresía sobre toda la tierra.
(2) (Después que salió el rey Jechônías y la reina, y los de palacio, y los príncipes de Judá y de Jerusalem, y los artífices, y los ingenieros de Jerusalem;)
(8) Ebed-melec salió de la casa del rey, y habló al rey, diciendo:
(4) Y fué que viéndolos Sedechîas, rey de Judá, y todos los hombres de guerra, huyeron, y saliéronse de noche de la ciudad por el camino de la huerta del rey, por la puerta entre los dos muros: y salió el rey por el camino del desierto.
(45) A la sombra de Hesbón se pararon los que huían de la fuerza; mas salió fuego de Hesbón, y llama de en medio de Sihón, y quemó el rincón de Moab, y la mollera de los hijos revoltosos.
(18) Y la gloria de Jehová se salió de sobre el umbral de la casa, y paró sobre los querubines.
(6) Pues así ha dicho el Señor Jehová: ¡Ay de la ciudad de sangres, de la olla no espumada, y cuya espuma no salió de ella! Por sus piezas, por sus piezas sácala; no caiga sobre ella suerte.
(12) En fraude se cansó, y no salió de ella su mucha espuma. En fuego será su espuma consumida.
(9) Y del uno de ellos salió un cuerno pequeño, el cual creció mucho al mediodía, y al oriente, y hacia la tierra deseable.
(23) Al principio de tus ruegos salió la palabra, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres varón de deseos. Entiende pues la palabra, y entiende la visión.
(11) Pásate desnuda con vergüenza, oh moradora de Saphir: la moradora de Saanán no salió al llanto de Beth-esel: tomará de vosotros su tardanza.
(11) De ti salió el que pensó mal contra Jehová, un consultor impío.
(3) Y he aquí, salía aquel ángel que hablaba conmigo, y otro ángel le salió al encuentro,
(5) Y salió aquel ángel que hablaba conmigo, y díjome: Alza ahora tus ojos, y mira qué es esto que sale.
(34) Y he aquí, toda la ciudad salió á encontrar á Jesús: y cuando le vieron, le rogaban que saliese de sus términos.
(26) Y salió esta fama por toda aquella tierra.
(3) Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí el que sembraba salió á sembrar.
(26) Y como la hierba salió é hizo fruto, entonces apareció también la cizaña.
(18) Y Jesús le reprendió, y salió el demonio de él; y el mozo fué sano desde aquella hora.
(1) PORQUE el reino de los cielos es semejante á un hombre, padre de familia, que salió por la mañana á ajustar obreros para su viña.
(5) Salió otra vez cerca de las horas sexta y nona, é hizo lo mismo.
(17) Y dejándolos, se salió fuera de la ciudad, á Bethania; y posó allí.
(26) Y el espíritu inmundo, haciéndole pedazos, y clamando á gran voz, salió de él.
(35) Y levantándose muy de mañana, aun muy de noche, salió y se fué á un lugar desierto, y allí oraba.
(12) Entonces él se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron á Dios, diciendo: Nunca tal hemos visto.
(3) Oid: He aquí, el sembrador salió á sembrar.
(5) Y otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y luego salió, porque no tenía la tierra profunda:
(2) Y salido él del barco, luego le salió al encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo,
(1) Y SALIÓ de allí, y vino á su tierra, y le siguieron sus discípulos.
(27) Y salió Jesús y sus discípulos por las aldeas de Cesarea de Filipo. Y en el camino preguntó á sus discípulos, diciéndoles: ¿Quién dicen los hombres que soy yo?
(26) Entonces el espíritu clamando y desgarrándole mucho, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto.
(19) Mas como fué tarde, Jesús salió de la ciudad.
(68) Mas él negó, diciendo: No conozco, ni sé lo que dices. Y se salió fuera á la entrada; y cantó el gallo.
(9) Conforme á la costumbre del sacerdocio, salió en suerte á poner el incienso, entrando en el templo del Señor.
(1) Y ACONTECIÓ en aquellos días que salió edicto de parte de Augusto César, que toda la tierra fuese empadronada.
(14) Y Jesús volvió en virtud del Espíritu á Galilea, y salió la fama de él por toda la tierra de alrededor.
(35) Y Jesús le increpó, diciendo: Enmudece, y sal de él. Entonces el demonio, derribándole en medio, salió de él, y no le hizo daño alguno.
(42) Y siendo ya de día salió, y se fué á un lugar desierto: y las gentes le buscaban, y vinieron hasta él; y le detenían para que no se apartase de ellos.
(27) Y después de estas cosas salió, y vió á un publicano llamado Leví, sentado al banco de los públicos tributos, y le dijo: Sígueme.
(17) Y salió esta fama de él por toda Judea, y por toda la tierra de alrededor.
(5) Uno que sembraba, salió á sembrar su simiente; y sembrando, una parte cayó junto al camino, y fué hollada; y las aves del cielo la comieron.
(37) Y aconteció al día siguiente, que apartándose ellos del monte, gran compañía les salió al encuentro.
(28) Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase.
(29) Mas el día que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y destruyó á todos:
(43) Y dos días después, salió de allí, y fuése á Galilea.
(59) Tomaron entonces piedras para tirarle: mas Jesús se encubrió, y salió del templo; y atravesando por medio de ellos, se fué.
(39) Y procuraban otra vez prenderle; mas él se salió de sus manos;
(20) Entonces Marta, como oyó que Jesús venía, salió á encontrarle; mas María se estuvo en casa.
(44) Y el que había estado muerto, salió, atadas las manos y los pies con vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Díceles Jesús: Desatadle, y dejadle ir.
(30) Como él pues hubo tomado el bocado, luego salió: y era ya noche.