Concordancia de la Biblia Reina-Valera
sido (378 apariciones)
(2) Porque han tomado de sus hijas para sí y para sus hijos, y la simiente santa ha sido mezclada con los pueblos de las tierras; y la mano de los príncipes y de los gobernadores ha sido la primera en esta prevaricación.
(2) Porque han tomado de sus hijas para sí y para sus hijos, y la simiente santa ha sido mezclada con los pueblos de las tierras; y la mano de los príncipes y de los gobernadores ha sido la primera en esta prevaricación.
(7) Desde los días de nuestros padres hasta este día estamos en grande culpa; y por nuestras iniquidades nosotros, nuestros reyes, y nuestros sacerdotes, hemos sido entregados en manos de los reyes de las tierras, á cuchillo, á cautiverio, y á robo, y á confusión de rostro, como hoy día.
(8) Y díjeles: Nosotros rescatamos á nuestros hermanos Judíos que habían sido vendidos á las gentes, conforme á la facultad que había en nosotros: ¿y vosotros aun vendéis á vuestros hermanos, y serán vendidos á nosotros? Y callaron, que no tuvieron qué responder.
(16) Y como lo oyeron todos nuestros enemigos, temieron todas las gentes que estaban en nuestros alrededores, y abatiéronse mucho sus ojos, y conocieron que por nuestro Dios había sido hecha esta obra.
(6) El cual había sido trasportado de Jerusalem con los cautivos que fueron llevados con Jechônías rey de Judá, á quien hizo trasportar Nabucodonosor rey de Babilonia.
(8) Dióle también la copia de la escritura del decreto que había sido dado en Susán para que fuesen destruídos, á fin de que la mostrara á Esther y se lo declarase, y le encargara que fuese al rey á suplicarle, y á pedir delante de él por su pueblo.
(11) Todos los siervos del rey, y el pueblo de las provincias del rey saben, que cualquier hombre ó mujer que entra al rey al patio de adentro sin ser llamado, por una sola ley ha de morir: salvo aquel á quien el rey extendiere el cetro de oro, el cual vivirá: y yo no he sido llamada para entrar al rey estos treinta días.
(7) Y tu principio habrá sido pequeño, y tu postrimería acrecerá en gran manera.
(25) Mis días han sido más ligeros que un correo; huyeron, y no vieron el bien.
(19) Fuera, como si nunca hubiera sido, llevado desde el vientre á la sepultura.
(9) Su furor me destrizó, y me ha sido contrario: crujió sus dientes contra mí; contra mí aguzó sus ojos mi enemigo.
(17) A pesar de no haber iniquidad en mis manos, y de haber sido mi oración pura.
(6) El me ha puesto por parábola de pueblos, y delante de ellos he sido como tamboril.
(9) Y ahora yo soy su canción, y he sido hecho su refrán.
(17) ¿Hante sido descubiertas las puertas de la muerte, y has visto las puertas de la sombra de muerte?
(19) Endurécese para con sus hijos, como si no fuesen suyos, no temiendo que su trabajo haya sido en vano:
(10) Y mudó Jehová la aflicción de Job, orando él por sus amigos: y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job.
(3) Por haber sido mis enemigos vueltos atrás: caerán y perecerán delante de ti.
(9) No escondas tu rostro de mí, no apartes con ira á tu siervo: mi ayuda has sido; no me dejes y no me desampares, Dios de mi salud.
(11) De todos mis enemigos he sido oprobio, y de mis vecinos en gran manera, y horror á mis conocidos: los que me veían fuera, huían de mí.
(12) He sido olvidado de su corazón como un muerto: he venido á ser como un vaso perdido.
(5) He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre.
(16) Yo empero cantaré tu fortaleza, y loaré de mañana tu misericordia: porque has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia.
(3) Porque tú has sido mi refugio, y torre de fortaleza delante del enemigo.
(7) Porque has sido mi socorro; y así en la sombra de tus alas me regocijaré.
(8) He sido extrañado de mis hermanos, y extraño á los hijos de mi madre.
(10) Y lloré afligiendo con ayuno mi alma; y esto me ha sido por afrenta.
(6) Por ti he sido sustentado desde el vientre: de las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacaste: de ti será siempre mi alabanza.
(7) Como prodigio he sido á muchos; y tú mi refugio fuerte.
(14) Pues he sido azotado todo el día, y empezaba mi castigo por las mañanas.
(19) ¡Cómo han sido asolados! ¡cuán en un punto! Acabáronse, fenecieron con turbaciones.
(1) Oración de Moisés varón de Dios. SEÑOR, tú nos has sido refugio en generación y en generación.
(22) Mas Jehová me ha sido por refugio; y mi Dios por roca de mi confianza.
(4) En pago de mi amor me han sido adversarios: mas yo oraba.
(25) Yo he sido para ellos objeto de oprobio; mirábanme, y meneaban su cabeza.
(14) Mi fortaleza y mi canción es JAH; y él me ha sido por salud.
(71) Bueno me es haber sido humillado, para que aprenda tus estatutos.
(92) Si tu ley no hubiese sido mis delicias, ya en mi aflicción hubiera perecido.
(26) Porque á muchos ha hecho caer heridos; y aun los más fuertes han sido muertos por ella.
(9) ¿Qué es lo que fué? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará: y nada hay nuevo debajo del sol.
(3) Y tuve por mejor que unos y otros al que no ha sido aún, que no ha visto las malas obras que debajo del sol se hacen.
(10) El que es, ya su nombre ha sido nombrado; y se sabe que es hombre, y que no podrá contender con el que es más fuerte que él.
(8) Mas si el hombre viviere muchos años, y en todos ellos hubiere gozado alegría; si después trajere á la memoria los días de las tinieblas, que serán muchos, todo lo que le habrá pasado, dirá haber sido vanidad.
(8) Pues arruinada está Jerusalem, y Judá ha caído; porque la lengua de ellos y sus obras han sido contra Jehová, para irritar los ojos de su majestad.
(13) Pues aun quedará en ella una décima parte, y volverá, bien que habrá sido asolada: como el olmo y como el alcornoque, de los cuales en la tala queda el tronco, así será el tronco de ella la simiente santa.
(13) Porque dijo: Con la fortaleza de mi mano lo he hecho, y con mi sabiduría; porque he sido prudente: y quité los términos de los pueblos, y saqueé sus tesoros, y derribé como valientes los que estaban sentados:
(2) He aquí Dios es salud mía; aseguraréme, y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, el cual ha sido salud para mí.
(2) Visión dura me ha sido mostrada. El prevaricador prevarica, y el destructor destruye. Sube, Persa; cerca, Medo. Todo su gemido hice cesar.
(17) Como la preñada cuando se acerca el parto gime, y da gritos con sus dolores, así hemos sido delante de ti, oh Jehová.