Concordancia de la Biblia Reina-Valera
siempre (429 apariciones)
(52) Entonces los Judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas, y tú dices: El que guardare mi palabra, no gustará muerte para siempre.
(28) Y yo les doy vida eterna: y no perecerán para siempre, ni nadie las arrebatará de mi mano.
(42) Que yo sabía que siempre me oyes; mas por causa de la compañía que está alrededor, lo dije, para que crean que tú me has enviado.
(8) Porque á los pobres siempre los tenéis con vosotros, mas á mí no siempre me tenéis.
(8) Porque á los pobres siempre los tenéis con vosotros, mas á mí no siempre me tenéis.
(34) Respondióle la gente: Nosotros hemos oído de la ley, que el Cristo permanece para siempre: ¿cómo pues dices tú: Conviene que el Hijo del hombre sea levantado? ¿Quién es este Hijo del hombre?
(16) Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:
(20) Jesús le respondió: Yo manifiestamente he hablado al mundo: yo siempre he enseñado en la sinagoga y en el templo, donde se juntan todos los Judíos, y nada he hablado en oculto.
(25) Porque David dice de él: Veía al Señor siempre delante de mí: porque está á mi diestra, no seré conmovido.
(51) Duros de cerviz, é incircuncisos de corazón y de oídos, vosotros resistís siempre al Espíritu Santo: como vuestros padres, así también vosotros.
(2) Pío y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba á Dios siempre.
(3) Siempre y en todo lugar lo recibimos con todo hacimiento de gracias, oh excelentísimo Félix.
(16) Y por esto, procuro yo tener siempre conciencia sin remordimiento acerca de Dios y acerca de los hombres.
(9) Porque testigo me es Dios, al cual sirvo en mi espíritu en el evangelio de su Hijo, que sin cesar me acuerdo de vosotros siempre en mis oraciones,
(10) Sus ojos sean obscurecidos para que no vean, y agóbiales siempre el espinazo.
(27) Al solo Dios sabio, sea gloria por Jesucristo para siempre. Amén. Fué escrita de Corinto á los Romanos, enviada por medio de Febe, diaconisa de la iglesia de Cencreas.
(4) Gracias doy á mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os es dada en Cristo Jesús;
(58) Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es vano.
(14) Mas á Dios gracias, el cual hace que siempre triunfemos en Cristo Jesús, y manifiesta el olor de su conocimiento por nosotros en todo lugar.
(10) Llevando siempre por todas partes la muerte de Jesús en el cuerpo, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestros cuerpos.
(11) Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados á muerte por Jesús, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestra carne mortal.
(6) Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo, que entre tanto que estamos en el cuerpo, peregrinamos ausentes del Señor;
(10) Como doloridos, mas siempre gozosos; como pobres, mas enriqueciendo á muchos; como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo.
(8) Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia; á fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo que basta, abundéis para toda buena obra:
(9) Como está escrito: Derramó, dió á los pobres; su justicia permanece para siempre.
(18) Bueno es ser celosos en bien siempre; y no solamente cuando estoy presente con vosotros.
(20) Dando gracias siempre de todo al Dios y Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo:
(4) Siempre en todas mis oraciones haciendo oración por todos vosotros con gozo,
(20) Conforme á mi mira y esperanza, que en nada seré confundido; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será engrandecido Cristo en mi cuerpo, ó por vida, ó por muerte.
(12) Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor;
(4) Gozaos en el Señor siempre: otra vez digo: Que os gocéis.
(3) Damos gracias al Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo, siempre orando por vosotros:
(6) Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal; para que sepáis cómo os conviene responder á cada uno.
(12) Os saluda Epafras, el cual es de vosotros, siervo de Cristo, siempre solícito por vosotros en oraciones, para que estéis firmes, perfectos y cumplidos en todo lo que Dios quiere.
(2) Damos siempre gracias á Dios por todos vosotros, haciendo memoria de vosotros en nuestras oraciones;
(16) Prohibiéndonos hablar á los Gentiles, á fin de que se salven, para henchir la medida de sus pecados siempre: pues vino sobre ellos la ira hasta el extremo.
(6) Empero volviendo de vosotros á nosotros Timoteo, y haciéndonos saber vuestra fe y caridad, y que siempre tenéis buena memoria de nosotros, deseando vernos, como también nosotros á vosotros,
(17) Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes á recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
(15) Mirad que ninguno dé á otro mal por mal; antes seguid lo bueno siempre los unos para con los otros, y para con todos.
(16) Estad siempre gozosos.
(3) Debemos siempre dar gracias á Dios de vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo, y la caridad de cada uno de todos vosotros abunda entre vosotros;
(11) Por lo cual, asimismo oramos siempre por vosotros, que nuestro Dios os tenga por dignos de su vocación, é hincha de bondad todo buen intento, y toda obra de fe con potencia,
(13) Mas nosotros debemos dar siempre gracias á Dios por vosotros, hermanos amados del Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salud, por la santificación del Espíritu y fe de la verdad:
(16) Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos vosotros.
(7) Que siempre aprenden, y nunca pueden acabar de llegar al conocimiento de la verdad.
(12) Dijo uno de ellos, propio profeta de ellos: Los Cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, vientres perezosos.
(4) Doy gracias á mi Dios, haciendo siempre memoria de ti en mis oraciones.
(15) Porque acaso por esto se ha apartado de ti por algún tiempo, para que le recibieses para siempre;
(10) A causa de lo cual me enemisté con esta generación, y dije: Siempre divagan ellos de corazón, y no han conocido mis caminos.
(3) Sin padre, sin madre, sin linaje; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, mas hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.