Concordancia de la Biblia Reina-Valera
siervo (464 apariciones)
(16) Oh Jehová, que yo soy tu siervo, yo tu siervo, hijo de tu sierva: rompiste mis prisiones.
(17) GIMEL. Haz bien á tu siervo; que viva y guarde tu palabra.
(23) Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí: mas tu siervo meditaba en tus estatutos.
(38) Confirma tu palabra á tu siervo, que te teme.
(49) ZAIN. Acuérdate de la palabra dada á tu siervo, en la cual me has hecho esperar.
(65) TETH. Bien has hecho con tu siervo, oh Jehová, conforme á tu palabra.
(76) Sea ahora tu misericordia para consolarme, conforme á lo que has dicho á tu siervo.
(84) ¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿cuándo harás juicio contra los que me persiguen?
(122) Responde por tu siervo para bien: no me hagan violencia los soberbios.
(124) Haz con tu siervo según tu misericordia, y enséñame tus estatutos.
(125) Tu siervo soy yo, dame entendimiento; para que sepa tus testimonios.
(135) Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo; y enséñame tus estatutos.
(140) Sumamente acendrada es tu palabra; y la ama tu siervo.
(176) Yo anduve errante como oveja extraviada; busca á tu siervo; porque no me he olvidado de tus mandamientos.
(10) Por amor de David tu siervo no vuelvas de tu ungido el rostro.
(22) En heredad á Israel su siervo, porque para siempre es su misericordia.
(2) Y no entres en juicio con tu siervo; porque no se justificará delante de ti ningún viviente.
(12) Y por tu misericordia disiparás mis enemigos, y destruirás todos los adversarios de mi alma: porque yo soy tu siervo.
(10) Tú, el que da salud á los reyes, el que redime á David su siervo de maligna espada.
(29) El que turba su casa heredará viento; y el necio será siervo del sabio de corazón.
(2) El siervo prudente se enseñoreará del hijo que deshonra, y entre los hermanos partirá la herencia.
(10) No conviene al necio el deleite: ¡cuánto menos al siervo ser señor de los príncipes!
(7) El rico se enseñoreará de los pobres; y el que toma prestado, siervo es del que empresta.
(19) El siervo no se corregirá con palabras: porque entiende, mas no corresponde.
(21) El que regala á su siervo desde su niñez, á la postre será su hijo.
(10) No acuses al siervo ante su señor, porque no te maldiga, y peques.
(22) Por el siervo cuando reinare; y por el necio cuando se hartare de pan;
(21) Tampoco apliques tu corazón á todas las cosas que se hablaren, porque no oigas á tu siervo que dice mal de ti:
(3) Y dijo Jehová: De la manera que anduvo mi siervo Isaías desnudo y descalzo tres años, señal y pronóstico sobre Egipto y sobre Etiopía;
(20) Y será que, en aquel día, llamaré á mi siervo Eliacim, hijo de Hilcías;
(2) Y será como el pueblo, tal el sacerdote; como el siervo, tal su señor; como la criada, tal su señora; tal el que compra, como el que vende; tal el que da emprestado, como el que toma prestado; tal el que da á logro, como el que lo recibe.
(35) Pues yo ampararé á esta ciudad para salvarla por amor de mí, y por amor de David mi siervo.
(8) Mas tú, Israel, siervo mío eres; tú, Jacob, á quien yo escogí, simiente de Abraham mi amigo.
(9) Porque te tomé de los extremos de la tierra, y de sus principales te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché.
(1) HE aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma toma contentamiento: he puesto sobre él mi espíritu, dará juicio á las gentes.
(19) ¿Quién ciego, sino mi siervo? ¿quién sordo, como mi mensajero que envié? ¿quién ciego como el perfecto, y ciego como el siervo de Jehová,
(19) ¿Quién ciego, sino mi siervo? ¿quién sordo, como mi mensajero que envié? ¿quién ciego como el perfecto, y ciego como el siervo de Jehová,
(10) Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí; para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fué formado Dios, ni lo será después de mí.
(1) AHORA pues oye, Jacob, siervo mío, y tú, Israel, á quien yo escogí.
(2) Así dice Jehová, Hacedor tuyo, y el que te formó desde el vientre, el cual te ayudará: No temas, siervo mío Jacob, y tú, Jeshurun, á quien yo escogí.
(21) Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, é Israel, pues que tú mi siervo eres: Yo te formé; siervo mío eres tú: Israel, no me olvides.
(21) Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, é Israel, pues que tú mi siervo eres: Yo te formé; siervo mío eres tú: Israel, no me olvides.
(26) Que despierta la palabra de su siervo, y cumple el consejo de sus mensajeros; que dice á Jerusalem: Serás habitada; y á las ciudades de Judá: Reedificadas serán, y sus ruinas levantaré;
(4) Por amor de mi siervo Jacob, y de Israel mi escogido, te llamé por tu nombre; púsete sobrenombre, aunque no me conociste.
(20) Salid de Babilonia, huid de entre los Caldeos; dad nuevas de esto con voz de alegría, publicadlo, llevadlo hasta lo postrero de la tierra: decid: Redimió Jehová á Jacob su siervo.
(3) Y díjome: Mi siervo eres, oh Israel, que en ti me gloriaré.
(5) Ahora pues, dice Jehová, el que me formó desde el vientre por su siervo, para que convierta á él á Jacob. Bien que Israel no se juntará, con todo, estimado seré en los ojos de Jehová, y el Dios mío será mi fortaleza.
(6) Y dijo: Poco es que tú me seas siervo para levantar las tribus de Jacob, y para que restaures los asolamientos de Israel: también te dí por luz de las gentes, para que seas mi salud hasta lo postrero de la tierra.
(7) Así ha dicho Jehová, Redentor de Israel, el Santo suyo, al menospreciado de alma, al abominado de las gentes, al siervo de los tiranos: Verán reyes, y levantaránse príncipes, y adorarán por Jehová; porque fiel es el Santo de Israel, el cual te escogió.
(10) ¿Quién hay entre vosotros que teme á Jehová, y oye la voz de su siervo? el que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios.