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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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sois (171 apariciones)

(31) Y vosotras, ovejas mías, ovejas de mi pasto, hombres sois, y yo vuestro Dios, dice el Señor Jehová.

(9) Y dijo Dios: Ponle por nombre Lo-ammi: porque vosotros no sois mi pueblo, ni yo seré vuestro Dios.

(10) Con todo será el número de los hijos de Israel como la arena de la mar, que ni se puede medir ni contar. Y será, que donde se les ha dicho: Vosotros no sois mi pueblo, les será dicho: Sois hijos del Dios viviente.

(10) Con todo será el número de los hijos de Israel como la arena de la mar, que ni se puede medir ni contar. Y será, que donde se les ha dicho: Vosotros no sois mi pueblo, les será dicho: Sois hijos del Dios viviente.

(7) Hijos de Israel, ¿no me sois vosotros, dice Jehová, como hijos de Etiopes? ¿no hice yo subir á Israel de la tierra de Egipto, y á los Palestinos de Caphtor, y de Chîr á los Arameos?

(9) Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado.

(11) Bienaventurados sois cuando os vituperaren y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo.

(13) Vosotros sois la sal de la tierra: y si la sal se desvaneciere ¿con qué será salada? no vale más para nada, sino para ser echada fuera y hollada de los hombres.

(14) Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

(26) Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?

(20) Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.

(16) Y Jesús dijo: ¿Aun también vosotros sois sin entendimiento?

(8) Mas vosotros, no queráis ser llamados Rabbí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo; y todos vosotros sois hermanos.

(27) ¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque sois semejantes á sepulcros blanqueados, que de fuera, á la verdad, se muestran hermosos, mas de dentro están llenos de huesos de muertos y de toda suciedad.

(31) Así que, testimonio dais á vosotros mismos, que sois hijos de aquellos que mataron á los profetas.

(41) Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

(11) Y cuando os trajeren para entregaros, no premeditéis qué habéis de decir, ni lo penséis: mas lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo.

(55) Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois;

(44) ¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! que sois como sepulcros que no se ven, y los hombres que andan encima no lo saben.

(7) Y aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis pues: de más estima sois que muchos pajarillos.

(24) Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen cillero, ni alfolí; y Dios los alimenta. ¿Cuánto de más estima sois vosotros que las aves?

(15) Y díjoles: Vosotros sois los que os justificáis á vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.

(28) Empero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis tentaciones:

(48) Y vosotros sois testigos de estas cosas.

(28) Vosotros mismos me sois testigos que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él.

(23) Y decíales: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.

(23) Y decíales: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.

(37) Sé que sois simiente de Abraham, mas procuráis matarme, porque mi palabra no cabe en vosotros.

(44) Vosotros de vuestro padre el diablo sois, y los deseos de vuestro padre queréis cumplir. El, homicida ha sido desde el principio, y no permaneció en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.

(47) El que es de Dios, las palabras de Dios oye: por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.

(26) Mas vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho.

(34) Respondióles Jesús: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, Dioses sois?

(35) En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

(3) Ya vosotros sois limpios por la palabra que os he hablado.

(14) Vosotros sois mis amigos, si hiciereis las cosas que yo os mando.

(19) Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; mas porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso os aborrece el mundo.

(25) Vosotros sois los hijos de los profetas, y del pacto que Dios concertó con nuestros padres, diciendo á Abraham: Y en tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra.

(26) Y al día siguiente, riñendo ellos, se les mostró, y los ponía en paz, diciendo: Varones, hermanos sois, ¿por qué os injuriáis los unos á los otros?

(3) Entonces dijo: ¿En qué pues sois bautizados? Y ellos dijeron: En el bautismo de Juan.

(15) Y respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo: mas vosotros ¿quiénes sois?

(3) Yo de cierto soy Judío, nacido en Tarso de Cilicia, mas criado en esta ciudad á los pies de Gamaliel, enseñado conforme á la verdad de la ley de la patria, celoso de Dios, como todos vosotros sois hoy.

(6) Entre las cuales sois también vosotros, llamados de Jesucristo:

(16) ¿No sabéis que á quien os prestáis vosotros mismos por siervos para obedecerle, sois siervos de aquel á quien obedecéis, ó del pecado para muerte, ó de la obediencia para justicia?

(17) Empero gracias á Dios, que aunque fuisteis siervos del pecado, habéis obedecido de corazón á aquella forma de doctrina á la cual sois entregados;

(18) Y libertados del pecado, sois hechos siervos de la justicia.

(26) Y será, que en el lugar donde les fué dicho: Vosotros no sois pueblo mío: allí serán llamados hijos del Dios viviente.

(5) Que en todas las cosas sois enriquecidos en él, en toda lengua y en toda ciencia;

(9) Fiel es Dios, por el cual sois llamados á la participación de su Hijo Jesucristo nuestro Señor.

(26) Porque mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, no muchos poderosos, no muchos nobles;

(30) Mas de él sois vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, y justificación, y santificación, y redención: