Concordancia de la Biblia Reina-Valera
soy (481 apariciones)
(11) El Fariseo, en pie, oraba consigo de esta manera: Dios, te doy gracias, que no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;
(8) El entonces dijo: Mirad, no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy; y, El tiempo está cerca: por tanto, no vayáis en pos de ellos.
(27) Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta á la mesa, ó el que sirve? ¿No es el que se sienta á la mesa? Y yo soy entre vosotros como el que sirve.
(58) Y un poco después, viéndole otro, dijo: Y tú de ellos eras. Y Pedro dijo: Hombre, no soy.
(70) Y dijeron todos: ¿Luego tú eres Hijo de Dios? Y él les dijo: Vosotros decís que yo soy.
(39) Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy: palpad, y ved; que el espíritu ni tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.
(20) Y confesó, y no negó; mas declaró: No soy yo el Cristo.
(21) Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No.
(23) Dijo: Yo soy la voz del que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo Isaías profeta.
(27) Este es el que ha de venir tras mí, el cual es antes de mí: del cual yo no soy digno de desatar la correa del zapato.
(28) Vosotros mismos me sois testigos que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él.
(28) Vosotros mismos me sois testigos que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él.
(9) Y la mujer Samaritana le dice: ¿Cómo tú, siendo Judío, me pides á mí de beber, que soy mujer Samaritana? porque los Judíos no se tratan con los Samaritanos.
(26) Dícele Jesús: Yo soy, que hablo contigo.
(20) Mas él les dijo: Yo soy; no tengáis miedo.
(35) Y Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida: el que á mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.
(41) Murmuraban entonces de él los Judíos, porque había dicho: Yo soy el pan que descendí del cielo.
(48) Yo soy el pan de vida.
(51) Yo soy el pan vivo que he descendido del cielo: si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.
(28) Entonces clamaba Jesús en el templo, enseñando y diciendo: Y á mí me conocéis, y sabéis de dónde soy; y no he venido de mí mismo; mas el que me envió es verdadero, al cual vosotros no conocéis.
(29) Yo le conozco, porque de él soy, y él me envió.
(12) Y hablóles Jesús otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida.
(16) Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy solo, sino yo y el que me envió, el Padre.
(18) Yo soy el que doy testimonio de mí mismo: y da testimonio de mí el que me envió, el Padre.
(23) Y decíales: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.
(23) Y decíales: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.
(24) Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creyereis que yo soy, en vuestros pecados moriréis.
(28) Díjoles pues, Jesús: Cuando levantareis al Hijo del hombre, entonces entenderéis que yo soy, y que nada hago de mí mismo; mas como el Padre me enseñó, esto hablo.
(58) Díjoles Jesús: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.
(5) Entre tanto que estuviere en el mundo, luz soy del mundo.
(9) Unos decían: Este es; y otros: A él se parece. El decía: Yo soy.
(7) Volvióles, pues, Jesús á decir: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.
(9) Yo soy la puerta: el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.
(11) Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas.
(14) Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen.
(36) ¿A quien el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy?
(25) Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
(13) Vosotros me llamáis, Maestro, y, Señor: y decís bien; porque lo soy.
(19) Desde ahora os lo digo antes que se haga, para que cuando se hiciere, creáis que yo soy.
(6) Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí.
(10) ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo de mí mismo: mas el Padre que está en mí, él hace las obras.
(11) Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí: de otra manera, creedme por las mismas obras.
(1) YO soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.
(5) Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer.
(14) Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
(16) No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
(5) Respondiéronle: A Jesús Nazareno. Díceles Jesús: Yo soy. (Y estaba también con ellos Judas, el que le entregaba.)
(6) Y como les dijo, Yo soy, volvieron atrás, y cayeron en tierra.
(8) Respondió Jesús: Os he dicho que yo soy: pues si á mí buscáis, dejad ir á éstos.
(17) Entonces la criada portera dijo á Pedro: ¿No eres tú también de los discípulos de este hombre? Dice él: No soy.