Concordancia de la Biblia Reina-Valera
sueño (96 apariciones)
(21) Y Jehová Dios hizo caer sueño sobre Adam, y se quedó dormido: entonces tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar;
(12) Mas á la caída del sol sobrecogió el sueño á Abram, y he aquí que el pavor de una grande obscuridad cayó sobre él.
(16) Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía.
(40) De día me consumía el calor, y de noche la helada, y el sueño se huía de mis ojos.
(5) Y soñó José un sueño, y contólo á sus hermanos; y ellos vinieron á aborrecerle más todavía.
(6) Y él les dijo: Oíd ahora este sueño que he soñado:
(9) Y soñó aún otro sueño, y contólo á sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño, y he aquí que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban á mí.
(9) Y soñó aún otro sueño, y contólo á sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño, y he aquí que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban á mí.
(10) Y contólo á su padre y á sus hermanos: y su padre le reprendió, y díjole: ¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Hemos de venir yo y tu madre, y tus hermanos, á inclinarnos á ti á tierra?
(5) Y ambos á dos, el copero y el panadero del rey de Egipto, que estaban arrestados en la prisión, vieron un sueño, cada uno su sueño en una misma noche, cada uno conforme á la declaración de su sueño.
(5) Y ambos á dos, el copero y el panadero del rey de Egipto, que estaban arrestados en la prisión, vieron un sueño, cada uno su sueño en una misma noche, cada uno conforme á la declaración de su sueño.
(5) Y ambos á dos, el copero y el panadero del rey de Egipto, que estaban arrestados en la prisión, vieron un sueño, cada uno su sueño en una misma noche, cada uno conforme á la declaración de su sueño.
(8) Y ellos le dijeron: Hemos tenido un sueño, y no hay quien lo declare. Entonces les dijo José: ¿No son de Dios las declaraciones? Contádmelo ahora.
(9) Entonces el principal de los coperos contó su sueño á José, y díjole: Yo soñaba que veía una vid delante de mí,
(1) Y ACONTECIÓ que pasados dos años tuvo Faraón un sueño: Parecíale que estaba junto al río;
(7) Y las siete espigas menudas devoraban á las siete espigas gruesas y llenas. Y despertó Faraón, y he aquí que era sueño.
(11) Y yo y él vimos un sueño una misma noche: cada uno soñó conforme á la declaración de su sueño.
(11) Y yo y él vimos un sueño una misma noche: cada uno soñó conforme á la declaración de su sueño.
(12) Y estaba allí con nosotros un mozo Hebreo, sirviente del capitán de los de la guardia; y se lo contamos, y él nos declaró nuestros sueños, y declaró á cada uno conforme á su sueño.
(15) Y dijo Faraón á José: Yo he tenido un sueño, y no hay quien lo declare; mas he oído decir de ti, que oyes sueños para declararlos.
(17) Entonces Faraón dijo á José: En mi sueño parecíame que estaba á la orilla del río:
(25) Entonces respondió José á Faraón: El sueño de Faraón es uno mismo: Dios ha mostrado á Faraón lo que va á hacer.
(26) Las siete vacas hermosas siete años son; y las espigas hermosas son siete años: el sueño es uno mismo.
(32) Y el suceder el sueño á Faraón dos veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura á hacerla.
(21) Y Jael, mujer de Heber, tomó una estaca de la tienda, y poniendo un mazo en su mano, vino á él calladamente, y metióle la estaca por las sienes, y enclavólo en la tierra, pues él estaba cargado de sueño y cansado; y así murió.
(13) Y luego que llegó Gedeón, he aquí que un hombre estaba contando á su compañero un sueño, diciendo: He aquí yo soñé un sueño: que veía un pan de cebada que rodaba hasta el campo de Madián, y llegaba á las tiendas, y las hería de tal manera que caían, y las trastornaba de arriba abajo, y las tiendas caían.
(13) Y luego que llegó Gedeón, he aquí que un hombre estaba contando á su compañero un sueño, diciendo: He aquí yo soñé un sueño: que veía un pan de cebada que rodaba hasta el campo de Madián, y llegaba á las tiendas, y las hería de tal manera que caían, y las trastornaba de arriba abajo, y las tiendas caían.
(15) Y como Gedeón oyó la historia del sueño y su interpretación, adoró; y vuelto al campo de Israel, dijo: Levantaos, que Jehová ha entregado el campo de Madián en vuestras manos.
(14) Y ella hincó la estaca, y díjole: ¡Samsón, los Filisteos sobre ti! Mas despertando él de su sueño, arrancó la estaca del telar con la tela.
(20) Y díjole: ¡Samsón, los Filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras, y me escaparé: no sabiendo que Jehová ya se había de él apartado.
(12) Llevóse pues David la lanza y la botija de agua de la cabecera de Saúl, y fuéronse; que no hubo nadie que viese, ni entendiese, ni velase, pues todos dormían: porque un profundo sueño enviado de Jehová había caído sobre ellos.
(15) Y como Salomón despertó, vió que era sueño: y vino á Jerusalem, y presentóse delante del arca del pacto de Jehová, y sacrificó holocaustos, é hizo pacíficos; hizo también banquete á todos sus siervos.
(1) AQUELLA noche se le fué el sueño al rey, y dijo que le trajesen el libro de las memorias de las cosas de los tiempos: y leyéronlas delante del rey.
(13) En imaginaciones de visiones nocturnas, cuando el sueño cae sobre los hombres,
(12) Así el hombre yace, y no se tornará á levantar: hasta que no haya cielo no despertarán, ni se levantarán de su sueño.
(8) Como sueño volará, y no será hallado: y disiparáse como visión nocturna.
(15) Por sueño de visión nocturna, cuando el sueño cae sobre los hombres, cuando se adormecen sobre el lecho;
(15) Por sueño de visión nocturna, cuando el sueño cae sobre los hombres, cuando se adormecen sobre el lecho;
(20) Como sueño del que despierta, así, Señor, cuando despertares, menospreciarás sus apariencias.
(5) Los fuertes de corazón fueron despojados, durmieron su sueño; y nada hallaron en sus manos todos los varones fuertes.
(5) Háceslos pasar como avenida de aguas; son como sueño; como la hierba que crece en la mañana:
(2) Por demás os es el madrugar á levantaros, el veniros tarde á reposar, el comer pan de dolores: pues que á su amado dará Dios el sueño.
(4) No daré sueño á mis ojos, ni á mis párpados adormecimiento,
(24) Cuando te acostares, no tendrás temor; antes te acostarás, y tu sueño será suave.
(16) Porque no duermen ellos, si no hicieren mal; y pierden su sueño, si no han hecho caer.
(4) No des sueño á tus ojos, ni á tus párpados adormecimiento.
(9) Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿cuándo te levantarás de tu sueño?
(10) Un poco de sueño, un poco de dormitar, y cruzar por un poco las manos para reposo:
(15) La pereza hace caer en sueño; y el alma negligente hambreará.
(13) No ames el sueño, porque no te empobrezcas; abre tus ojos, y te hartarás de pan.