Concordancia de la Biblia Reina-Valera
suerte (120 apariciones)
(21) Y del príncipe será lo que quedare de la una parte y de la otra de la suerte santa, y de la posesión de la ciudad, es á saber, delante de las veinticinco mil cañas de la suerte hasta el término oriental, y al occidente delante de las veinticinco mil hasta el término occidental, delante de las partes dichas será del príncipe: y suerte santa será; y el santuario de la casa estará en medio de ella.
(21) Y del príncipe será lo que quedare de la una parte y de la otra de la suerte santa, y de la posesión de la ciudad, es á saber, delante de las veinticinco mil cañas de la suerte hasta el término oriental, y al occidente delante de las veinticinco mil hasta el término occidental, delante de las partes dichas será del príncipe: y suerte santa será; y el santuario de la casa estará en medio de ella.
(22) Y desde la posesión de los Levitas, y desde la posesión de la ciudad, en medio estará lo que pertenecerá al príncipe. Entre el término de Judá y el término de Benjamín estará la suerte del príncipe.
(13) Y tú irás al fin, y reposarás, y te levantarás en tu suerte al fin de los días.
(7) Y dijeron cada uno á su compañero: Venid, y echemos suertes, para saber por quién nos ha venido este mal. Y echaron suertes, y la suerte cayó sobre Jonás.
(5) Por tanto, no tendrás quien eche cordel para suerte en la congregación de Jehová.
(5) HUBO en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la suerte de Abías; y su mujer, de las hijas de Aarón, llamada Elisabet.
(9) Conforme á la costumbre del sacerdocio, salió en suerte á poner el incienso, entrando en el templo del Señor.
(20) Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que éstas le mostrará, de suerte que vosotros os maravilléis.
(17) El cuál era contado con nosotros, y tenía suerte en este ministerio.
(26) Y les echaron suertes, y cayó la suerte sobre Matías; y fué contado con los once apóstoles.
(21) No tienes tú parte ni suerte en este negocio; porque tu corazón no es recto delante de Dios.
(19) Y destruyendo siete naciones en la tierra de Canaán, les repartió por suerte la tierra de ellas.
(18) Para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas á la luz, y de la potestad de Satanás á Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, remisión de pecados y suerte entre los santificados.
(24) Por lo cual también Dios los entregó á inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de suerte que contaminaron sus cuerpos entre sí mismos:
(6) En ninguna manera: de otra suerte ¿cómo juzgaría Dios el mundo?
(11) En él digo, en quien asimismo tuvimos suerte, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el consejo de su voluntad,
(19) Los cuales después que perdieron el sentido de la conciencia, se entregaron á la desvergüenza para cometer con avidez toda suerte de impureza.
(12) Dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la suerte de los santos en luz:
(9) El hermano que es de baja suerte, gloríese en su alteza: