Concordancia de la Biblia Reina-Valera
testimonio (337 apariciones)
(4) Y allá subieron las tribus, las tribus de JAH, conforme al testimonio dado á Israel, para alabar el nombre de Jehová.
(12) Si tus hijos guardaren mi alianza, y mi testimonio que yo les enseñaré, sus hijos también se sentarán sobre tu trono para siempre.
(18) Martillo y cuchillo y saeta aguda, es el hombre que habla contra su prójimo falso testimonio.
(16) Ata el testimonio, sella la ley entre mis discípulos.
(20) ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme á esto, es porque no les ha amanecido.
(13) Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo, en lo alto junto á las estrellas de Dios ensalzaré mi solio, y en el monte del testimonio me sentaré, á los lados del aquilón;
(20) Y será por señal y por testimonio á Jehová de los ejércitos en la tierra de Egipto: porque á Jehová clamarán á causa de sus opresores, y él les enviará salvador y príncipe que los libre.
(4) Entonces Jesús le dijo: Mira, no lo digas á nadie; mas ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece el presente que mandó Moisés, para testimonio á ellos.
(18) Y aun á príncipes y á reyes seréis llevados por causa de mí, por testimonio á ellos y á los Gentiles.
(18) Dícele: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás: No adulterarás: No hurtarás: No dirás falso testimonio:
(31) Así que, testimonio dais á vosotros mismos, que sois hijos de aquellos que mataron á los profetas.
(14) Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, por testimonio á todos los Gentiles; y entonces vendrá el fin.
(59) Y los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos, y todo el consejo, buscaban falso testimonio contra Jesús, para entregarle á la muerte;
(44) Y le dice: Mira, no digas á nadie nada; sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza lo que Moisés mandó, para testimonio á ellos.
(11) Y todos aquellos que no os recibieren ni os oyeren, saliendo de allí, sacudid el polvo que está debajo de vuestros pies, en testimonio á ellos. De cierto os digo que más tolerable será el castigo de los de Sodoma y Gomorra el día del juicio, que el de aquella ciudad.
(19) Los mandamientos sabes: No adulteres: No mates: No hurtes: No digas falso testimonio: No defraudes: Honra á tu padre y á tu madre.
(9) Mas vosotros mirad por vosotros: porque os entregarán en los concilios, y en sinagogas seréis azotados: y delante de presidentes y de reyes seréis llamados por causa de mí, en testimonio á ellos.
(55) Y los príncipes de los sacerdotes y todo el concilio buscaban testimonio contra Jesús, para entregarle á la muerte; mas no lo hallaban.
(56) Porque muchos decían falso testimonio contra él; mas sus testimonios no concertaban.
(57) Entonces levantándose unos, dieron falso testimonio contra él, diciendo:
(59) Mas ni aun así se concertaba el testimonio de ellos.
(22) Y todos le daban testimonio, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José?
(14) Y él le mandó que no lo dijese á nadie: Mas ve, díjole, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza, como mandó Moisés, para testimonio á ellos.
(5) Y todos los que no os recibieren, saliéndoos de aquella ciudad, aun el polvo sacudid de vuestros pies en testimonio contra ellos.
(48) De cierto dais testimonio que consentís en los hechos de vuestros padres; porque á la verdad ellos los mataron, mas vosotros edificáis sus sepulcros.
(20) Los mandamientos sabes: No matarás: No adulterarás: No hurtarás: No dirás falso testimonio: Honra á tu padre y á tu madre.
(13) Y os será para testimonio.
(71) Entonces ellos dijeron: ¿Qué más testimonio deseamos? porque nosotros lo hemos oído de su boca.
(7) Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, para que todos creyesen por él.
(7) Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, para que todos creyesen por él.
(8) No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz.
(15) Juan dió testimonio de él, y clamó diciendo: Este es del que yo decía: El que viene tras mí, es antes de mí: porque es primero que yo.
(19) Y éste es el testimonio de Juan, cuando los Judíos enviaron de Jerusalem sacerdotes y Levitas, que le preguntasen: ¿Tú, quién eres?
(32) Y Juan dió testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y reposó sobre él.
(34) Y yo le vi, y he dado testimonio que éste es el Hijo de Dios.
(25) Y no tenía necesidad que alguien le diese testimonio del hombre; porque él sabía lo que había en el hombre.
(11) De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.
(26) Y vinieron á Juan, y dijéronle: Rabbí, el que estaba contigo de la otra parte del Jordán, del cual tú diste testimonio, he aquí bautiza, y todos vienen á él.
(32) Y lo que vió y oyó, esto testifica: y nadie recibe su testimonio.
(33) El que recibe su testimonio, éste signó que Dios es verdadero.
(39) Y muchos de los Samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio, diciendo: Que me dijo todo lo que he hecho.
(44) Porque el mismo Jesús dió testimonio de que el profeta en su tierra no tiene honra.
(31) Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero.
(31) Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero.
(32) Otro es el que da testimonio de mí; y sé que el testimonio que da de mí, es verdadero.
(32) Otro es el que da testimonio de mí; y sé que el testimonio que da de mí, es verdadero.
(33) Vosotros enviasteis á Juan, y él dió testimonio á la verdad.
(34) Empero yo no tomo el testimonio de hombre; mas digo esto, para que vosotros seáis salvos.
(36) Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan: porque las obras que el Padre me dió que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me haya enviado.
(36) Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan: porque las obras que el Padre me dió que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me haya enviado.