❖

Búsqueda Bíblica y Herramientas de Estudio

Busca versículos, explora la concordancia, consulta los temas de Nave, descubre referencias cruzadas y pregunta a nuestra IA para profundizar en las Escrituras — todo en un solo lugar.

Todas las herramientas se basan en la Biblia Reina-Valera completa: búsqueda de texto en los 66 libros, concordancia palabra por palabra de todas las apariciones en las Escrituras, Biblia Temática de Nave con miles de temas y referencias cruzadas del Tesoro del Conocimiento de las Escrituras y de pasajes relacionados.

Concordancia de la Biblia Reina-Valera

‹ Volver a la concordancia

tiendas (65 apariciones)

(20) Y Ada parió á Jabal, el cual fué padre de los que habitan en tiendas, y crían ganados.

(27) Engrandezca Dios á Japhet, y habite en las tiendas de Sem, y séale Canaán siervo.

(5) Y asimismo Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, y vacas, y tiendas.

(12) Abram asentó en la tierra de Canaán, y Lot asentó en las ciudades de la llanura, y fué poniendo sus tiendas hasta Sodoma.

(27) Y crecieron los niños, y Esaú fué diestro en la caza, hombre del campo: Jacob empero era varón quieto, que habitaba en tiendas.

(17) E Isaac se fué de allí; y asentó sus tiendas en el valle de Gerar, y habitó allí.

(50) Mas tú pondrás á los Levitas en el tabernáculo del testimonio, y sobre todos sus vasos, y sobre todas las cosas que le pertenecen: ellos llevarán el tabernáculo y todos sus vasos, y ellos servirán en él, y asentarán sus tiendas alrededor del tabernáculo.

(52) Y los hijos de Israel asentarán sus tiendas cada uno en su escuadrón, y cada uno junto á su bandera, por sus cuadrillas;

(23) Las familias de Gersón asentarán sus tiendas á espaldas del tabernáculo, al occidente;

(20) Qué tal la tierra habitada, si es buena ó mala; y qué tales son las ciudades habitadas, si de tiendas ó de fortalezas;

(26) Y él habló á la congregación, diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos impíos hombres, y no toquéis ninguna cosa suya, por que no perezcáis en todos sus pecados.

(27) Y apartáronse de las tiendas de Coré, de Dathán, y de Abiram en derredor: y Dathán y Abiram salieron y pusiéronse á las puertas de sus tiendas, con sus mujeres, y sus hijos, y sus chiquitos.

(27) Y apartáronse de las tiendas de Coré, de Dathán, y de Abiram en derredor: y Dathán y Abiram salieron y pusiéronse á las puertas de sus tiendas, con sus mujeres, y sus hijos, y sus chiquitos.

(5) ¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Jacob, tus habitaciones, oh Israel!

(27) Y murmurasteis en vuestras tiendas, diciendo: Porque Jehová nos aborrecía, nos ha sacado de tierra de Egipto, para entregarnos en mano del Amorrheo para destruirnos.

(30) Ve, diles: Volveos á vuestras tiendas.

(6) Y lo que hizo con Dathán y Abiram, hijos de Eliab hijo de Rubén; cómo abrió la tierra su boca, y tragóse á ellos y á sus casas, y sus tiendas, y toda la hacienda que tenían en pie en medio de todo Israel:

(18) Y á Zabulón dijo: Alégrate, Zabulón, cuando salieres: y tú, Issachâr, en tus tiendas.

(14) Y aconteció, que partiendo el pueblo de sus tiendas para pasar el Jordán, y los sacerdotes delante del pueblo llevando el arca del pacto,

(4) Ahora pues que Jehová vuestro Dios ha dado reposo á vuestros hermanos, como se lo había prometido, volved, y tornad á vuestras tiendas, á la tierra de vuestras posesiones, que Moisés siervo de Jehová os dió de la otra parte del Jordán.

(6) Y bendiciéndolos Josué, los envió: y fuéronse á sus tiendas.

(7) También á la media tribu de Manasés había dado Moisés posesión en Basán; mas á la otra media dió Josué heredad entre sus hermanos de estotra parte del Jordán al occidente: y también á éstos envió Josué á sus tiendas, después de haberlos bendecido.

(8) Y hablóles, diciendo: Volveos á vuestras tiendas con grandes riquezas, y con grande copia de ganado, con plata, y con oro, y metal, y muchos vestidos: partid con vuestros hermanos el despojo de vuestros enemigos.

(5) Porque subían ellos y sus ganados, y venían con sus tiendas en grande multitud como langosta, que no había número en ellos ni en sus camellos: así venían á la tierra para devastarla.

(13) Y luego que llegó Gedeón, he aquí que un hombre estaba contando á su compañero un sueño, diciendo: He aquí yo soñé un sueño: que veía un pan de cebada que rodaba hasta el campo de Madián, y llegaba á las tiendas, y las hería de tal manera que caían, y las trastornaba de arriba abajo, y las tiendas caían.

(13) Y luego que llegó Gedeón, he aquí que un hombre estaba contando á su compañero un sueño, diciendo: He aquí yo soñé un sueño: que veía un pan de cebada que rodaba hasta el campo de Madián, y llegaba á las tiendas, y las hería de tal manera que caían, y las trastornaba de arriba abajo, y las tiendas caían.

(11) Y subiendo Gedeón hacia los que habitaban en tiendas, á la parte oriental de Noba y de Jogbea, hirió el campo, porque estaba el ejército sin recelo.

(9) Levantóse luego el varón para irse, él, y su concubina, y su criado. Entonces su suegro, el padre de la moza, le dijo: He aquí el día declina para ponerse el sol, ruégote que os estéis aquí la noche; he aquí que el día se acaba, ten aquí la noche, para que se alegre tu corazón; y mañana os levantaréis temprano á vuestro camino, y llegarás á tus tiendas.

(10) Pelearon pues los Filisteos, é Israel fué vencido, y huyeron cada cual á sus tiendas; y fué hecha muy grande mortandad, pues cayeron de Israel treinta mil hombres de á pie.

(2) Escogióse luego tres mil de Israel: los dos mil estuvieron con Saúl en Michmas y en el monte de Beth-el, y los mil estuvieron con Jonathán en Gabaa de Benjamín; y envió á todo el otro pueblo cada uno á sus tiendas.

(11) Y Uría respondió á David: El arca, é Israel y Judá, están debajo de tiendas; y mi señor Joab, y los siervos de mi señor sobre la haz del campo: ¿y había yo de entrar en mi casa para comer y beber, y á dormir con mi mujer? Por vida tuya, y por vida de tu alma, que yo no haré tal cosa.

(12) Y como él oyó esta palabra, estando bebiendo con los reyes en las tiendas, dijo á sus siervos: Poned. Y ellos pusieron contra la ciudad.

(16) Y salieron á medio día. Y estaba Ben-adad bebiendo, borracho en las tiendas, él y los reyes, los treinta y dos reyes que habían venido en su ayuda.

(7) Y así se habían levantado y huído al principio de la noche, dejando sus tiendas, sus caballos, sus asnos, y el campo como se estaba; y habían huído por salvar las vidas.

(12) Y levantóse el rey de noche, y dijo á sus siervos: Yo os declararé lo que nos han hecho los Siros. Ellos saben que tenemos hambre, y hanse salido de las tiendas y escondídose en el campo, diciendo: Cuando hubieren salido de la ciudad, los tomaremos vivos, y entraremos en la ciudad.

(41) Y estos que han sido escritos por sus nombres, vinieron en días de Ezechîas rey de Judá, y desbarataron sus tiendas y estancias que allí hallaron, y destruyéronlos, hasta hoy, y habitaron allí en lugar de ellos; por cuanto había allí pastos para sus ganados.

(10) Y en los días de Saúl trajeron guerra contra los Agarenos, los cuales cayeron en su mano; y ellos habitaron en sus tiendas sobre toda la haz oriental de Galaad.

(6) Prosperan las tiendas de los ladrones, y los que provocan á Dios viven seguros; en cuyas manos él ha puesto cuanto tienen.

(34) Porque la sociedad de los hipócritas será asolada, y fuego consumirá las tiendas de soborno.

(4) Del río sus conductos alegrarán la ciudad de Dios, el santuario de las tiendas del Altísimo.

(25) Sea su palacio asolado: en sus tiendas no haya morador.

(28) E hízolas caer en medio de su campo, alrededor de sus tiendas.

(51) E hirió á todo primogénito en Egipto, las primicias de las fuerzas en las tiendas de Châm.

(25) Antes murmuraron en sus tiendas, y no oyeron la voz de Jehová.

(15) Voz de júbilo y de salvación hay en las tiendas de los justos: la diestra de Jehová hace proezas.

(5) ¡Ay de mí, que peregrino en Mesech, y habito entre las tiendas de Kedar!

(7) Entraremos en sus tiendas; encorvarnos hemos al estrado de sus pies.

(5) Morena soy, oh hijas de Jerusalem, mas codiciable; como las cabañas de Cedar, como las tiendas de Salomón.

(2) Ensancha el sitio de tu cabaña, y las cortinas de tus tiendas sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y fortifica tus estacas.

(20) Quebrantamiento sobre quebrantamiento es llamado; porque toda la tierra es destruída: en un punto son destruídas mis tiendas, en un momento mis cortinas.