Concordancia de la Biblia Reina-Valera
tierra (2,934 apariciones)
(11) Que nos enseña más que á las bestias de la tierra, y nos hace sabios más que las aves del cielo?
(3) Debajo de todos los cielos lo dirige, y su luz hasta los fines de la tierra.
(6) Porque á la nieve dice: Desciende á la tierra; también á la llovizna, y á los aguaceros de su fortaleza.
(12) Asimismo por sus designios se revuelven las nubes en derredor, para hacer sobre la haz del mundo, en la tierra, lo que él les mandara.
(13) Unas veces por azote, otras por causa de su tierra, otras por misericordia las hará parecer.
(17) ¿Por qué están calientes tus vestidos cuando se fija el viento del mediodía sobre la tierra?
(4) ¿Dónde estabas cuando yo fundaba la tierra? házmelo saber, si tienes inteligencia.
(13) Para que ocupe los fines de la tierra, y que sean sacudidos de ella los impíos?
(18) ¿Has tú considerado hasta las anchuras de la tierra? Declara si sabes todo esto.
(24) ¿Por qué camino se reparte la luz, y se esparce el viento solano sobre la tierra?
(26) Haciendo llover sobre la tierra deshabitada, sobre el desierto, donde no hay hombre,
(27) Para hartar la tierra desierta é inculta, y para hacer brotar la tierna hierba?
(33) ¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿dispondrás tú de su potestad en la tierra?
(17) El cual desampara en la tierra sus huevos, y sobre el polvo los calienta,
(24) Escarba la tierra, alégrase en su fuerza, sale al encuentro de las armas:
(27) Y él con ímpetu y furor escarba la tierra, sin importarle el sonido de la bocina;
(33) No hay sobre la tierra su semejante, hecho para nada temer.
(15) Y no se hallaron mujeres tan hermosas como las hijas de Job en toda la tierra: y dióles su padre herencia entre sus hermanos.
(2) Estarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán unidos contra Jehová, y contra su ungido, diciendo:
(8) Pídeme, y te daré por heredad las gentes, y por posesión tuya los términos de la tierra.
(10) Y ahora, reyes, entended: admitid corrección, jueces de la tierra.
(5) Persiga el enemigo mi alma, y alcáncela; y pise en tierra mi vida, y mi honra ponga en el polvo. (Selah.)
(1) Al Músico principal: sobre Gittith: Salmo de David. OH Jehová, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra, que has puesto tu gloria sobre los cielos!
(9) Oh Jehová, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra!
(16) Jehová, Rey eterno y perpetuo; de su tierra fueron destruídas las gentes.
(18) Para juzgar al huérfano y al pobre, á fin de que no vuelva más á hacer violencia el hombre de la tierra.
(6) Las palabras de Jehová, palabras limpias; plata refinada en horno de tierra, purificada siete veces.
(3) Sino á los santos que están en la tierra, y á los íntegros: toda mi afición en ellos.
(11) Nuestros pasos nos han cercado ahora: puestos tienen sus ojos para echarnos por tierra.
(7) Y la tierra fué conmovida y tembló; y moviéronse los fundamentos de los montes, y se estremecieron, porque se indignó él.
(4) Por toda la tierra salió su hilo, y al cabo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol.
(10) Su fruto destruirás de la tierra, y su simiente de entre los hijos de los hombres.
(27) Acordarse han, y volveránse á Jehová todos los términos de la tierra; y se humillarán delante de ti todas las familias de las gentes.
(29) Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra: postraránse delante de él todos los que descienden al polvo, si bien ninguno puede conservar la vida á su propia alma.
(1) Salmo de David. DE Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan.
(13) Su alma reposará en el bien, y su simiente heredará la tierra.
(13) Hubiera yo desmayado, si no creyese que tengo de ver la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes.
(5) El ama justicia y juicio: de la misericordia de Jehová está llena la tierra.
(8) Tema á Jehová toda la tierra: teman de él todos los habitadores del mundo.
(14) Desde la morada de su asiento miró sobre todos los moradores de la tierra.
(16) La ira de Jehová contra los que mal hacen, para cortar de la tierra la memoria de ellos.
(20) Porque no hablan paz; y contra los mansos de la tierra piensan palabras engañosas.
(3) Espera en Jehová, y haz bien; vivirás en la tierra, y en verdad serás alimentado.
(9) Porque los malignos serán talados, mas los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.
(11) Pero los mansos heredarán la tierra, y se recrearán con abundancia de paz.
(22) Porque los benditos de él heredarán la tierra; y los malditos de él serán talados.
(29) Los justos heredarán la tierra, y vivirán para siempre sobre ella.
(34) Espera en Jehová, y guarda su camino, y él te ensalzará para heredar la tierra: cuando serán talados los pecadores, lo verás.
(2) Jehová lo guarde, y le dé vida: sea bienaventurado en la tierra, y no lo entregues á la voluntad de sus enemigos.
(6) Dios mío, mi alma está en mí abatida: acordaréme por tanto de ti desde tierra del Jordán, y de los Hermonitas, desde el monte de Mizhar.