Concordancia de la Biblia Reina-Valera
tierra (2,934 apariciones)
(3) Porque ha perseguido el enemigo mi alma; ha postrado en tierra mi vida; hame hecho habitar en tinieblas como los ya muertos.
(6) Extendí mis manos á ti; mi alma á ti como la tierra sedienta. (Selah.)
(10) Enséñame á hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios: tu buen espíritu me guíe á tierra de rectitud.
(4) Saldrá su espíritu, tornaráse en su tierra: en aquel día perecerán sus pensamientos.
(6) El cual hizo los cielos y la tierra, la mar, y todo lo que en ellos hay; que guarda verdad para siempre;
(6) Jehová ensalza á los humildes; humilla los impíos hasta la tierra.
(8) El es el que cubre los cielos de nubes, el que prepara la lluvia para la tierra, el que hace á los montes producir hierba.
(15) El envía su palabra á la tierra; muy presto corre su palabra.
(7) Alabad á Jehová, de la tierra los dragones y todos los abismos;
(11) Los reyes de la tierra y todos los pueblos; los príncipes y todos los jueces de la tierra;
(11) Los reyes de la tierra y todos los pueblos; los príncipes y todos los jueces de la tierra;
(13) Alaben el nombre de Jehová, porque sólo su nombre es elevado; su gloria es sobre tierra y cielos.
(21) Porque los rectos habitarán la tierra, y los perfectos permanecerán en ella;
(22) Mas los impíos serán cortados de la tierra, y los prevaricadores serán de ella desarraigados.
(19) Jehová con sabiduría fundó la tierra; afirmó los cielos con inteligencia.
(16) Por mí dominan los príncipes, y todos los gobernadores juzgan la tierra.
(23) Eternalmente tuve el principado, desde el principio, antes de la tierra.
(26) No había aún hecho la tierra, ni las campiñas, ni el principio del polvo del mundo.
(29) Cuando ponía á la mar su estatuto, y á las aguas, que no pasasen su mandamiento; cuando establecía los fundamentos de la tierra;
(31) Huélgome en la parte habitable de su tierra; y mis delicias son con los hijos de los hombres.
(30) El justo eternalmente no será removido: mas los impíos no habitarán la tierra.
(31) Ciertamente el justo será pagado en la tierra: ¡cuánto más el impío y el pecador!
(11) El que labra su tierra, se hartará de pan: mas el que sigue los vagabundos es falto de entendimiento.
(24) En el rostro del entendido aparece la sabiduría: mas los ojos del necio vagan hasta el cabo de la tierra.
(19) Mejor es morar en tierra del desierto, que con la mujer rencillosa é iracunda.
(3) Para la altura de los cielos, y para la profundidad de la tierra, y para el corazón de los reyes, no hay investigación.
(2) Por la rebelión de la tierra sus príncipes son muchos: mas por el hombre entendido y sabio permanecerá sin mutación.
(19) El que labra su tierra, se hartará de pan: mas el que sigue los ociosos, se hartará de pobreza.
(4) El rey con el juicio afirma la tierra: mas el hombre de presentes la destruirá.
(4) ¿Quién subió al cielo, y descendió? ¿quién encerró los vientos en sus puños? ¿quién ató las aguas en un paño? ¿quién afirmó todos los términos de la tierra? ¿cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?
(14) Hay generación cuyos dientes son espadas, y sus muelas cuchillos, para devorar á los pobres de la tierra, y de entre los hombres á los menesterosos.
(16) El sepulcro, y la matriz estéril, la tierra no harta de aguas, y el fuego que jamás dice, Basta.
(21) Por tres cosas se alborota la tierra, y la cuarta no puede sufrir:
(24) Cuatro cosas son de las más pequeñas de la tierra, y las mismas son más sabias que los sabios:
(23) Conocido es su marido en las puertas, cuando se sienta con los ancianos de la tierra.
(4) Generación va, y generación viene: mas la tierra siempre permanece.
(21) ¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres suba arriba, y que el espíritu del animal descienda debajo de la tierra?
(2) No te des priesa con tu boca, ni tu corazón se apresure á proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra: por tanto, sean pocas tus palabras.
(9) Además el provecho de la tierra es para todos: el rey mismo está sujeto á los campos.
(20) Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga bien y nunca peque.
(14) Hay vanidad que se hace sobre la tierra: que hay justos á quienes sucede como si hicieran obras de impíos; y hay impíos á quienes acaece como si hicieran obras de justos. Digo que esto también es vanidad.
(16) Yo pues dí mi corazón á conocer sabiduría, y á ver la faena que se hace sobre la tierra; (porque hay quien ni de noche ni de día ve sueño en su ojos;)
(7) Vi siervos en caballos, y príncipes que andaban como siervos sobre la tierra.
(16) ¡Ay de ti, tierra, cuando tu rey es muchacho, y tus príncipes comen de mañana!
(17) ¡Bienaventurada, tú, tierra, cuando tu rey es hijo de nobles, y tus príncipes comen á su hora, por refección, y no por el beber!
(2) Reparte á siete, y aun á ocho: porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra.
(3) Si las nubes fueren llenas de agua, sobre la tierra la derramarán: y si el árbol cayere al mediodía, ó al norte, al lugar que el árbol cayere, allí quedará.
(7) Y el polvo se torne á la tierra, como era, y el espíritu se vuelva á Dios que lo dió.
(12) Hanse mostrado las flores en la tierra, el tiempo de la canción es venido, y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola;
(2) Oid, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová: Crié hijos, y engrandecílos, y ellos se rebelaron contra mí.