Concordancia de la Biblia Reina-Valera
tinieblas (134 apariciones)
(2) Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas.
(4) Y vió Dios que la luz era buena: y apartó Dios la luz de las tinieblas.
(5) Y llamó Dios á la luz Día, y á las tinieblas llamó Noche: y fué la tarde y la mañana un día.
(18) Y para señorear en el día y en la noche, y para apartar la luz y las tinieblas: y vió Dios que era bueno.
(21) Y Jehová dijo á Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tales que cualquiera las palpe.
(22) Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas tres días por toda la tierra de Egipto.
(20) E iba entre el campo de los Egipcios y el campo de Israel; y era nube y tinieblas para aquéllos, y alumbraba á Israel de noche: y en toda aquella noche nunca llegaron los unos á los otros.
(11) Y os llegasteis, y os pusisteis al pie del monte; y el monte ardía en fuego hasta en medio de los cielos con tinieblas, nube, y oscuridad.
(23) Y aconteció, que como vosotros oisteis la voz de en medio de las tinieblas, y visteis al monte que ardía en fuego, llegasteis á mí todos los príncipes de vuestras tribus, y vuestros ancianos;
(9) El guarda los pies de sus santos, mas los impíos perecen en tinieblas; porque nadie será fuerte por su fuerza.
(12) Puso tinieblas alrededor de sí á modo de pabellones; aguas negras y espesas nubes.
(29) Porque tú eres mi lámpara, oh Jehová: Jehová da luz á mis tinieblas.
(5) Aféenlo tinieblas y sombra de muerte; repose sobre él nublado, que lo haga horrible como caliginoso día.
(14) De día se topan con tinieblas, y en mitad del día andan á tientas como de noche:
(21) Antes que vaya para no volver, á la tierra de tinieblas y de sombra de muerte;
(22) El descubre las profundidades de las tinieblas, y saca á luz la sombra de muerte.
(25) Van á tientas como en tinieblas y sin luz, y los hace errar como borrachos.
(22) El no creerá que ha de volver de las tinieblas, y está mirando al cuchillo.
(23) Desasosegado á comer siempre, sabe que le está aparejado día de tinieblas.
(30) No se escapará de las tinieblas: la llama secará sus ramos, y con el aliento de su boca perecerá.
(12) Pusieron la noche por día, y la luz se acorta delante de las tinieblas.
(13) Si yo espero, el sepulcro es mi casa: haré mi cama en las tinieblas.
(18) De la luz será lanzado á las tinieblas, y echado fuera del mundo.
(8) Cercó de vallado mi camino, y no pasaré; y sobre mis veredas puso tinieblas.
(26) Todas tinieblas están guardadas para sus secretos: fuego no soplado lo devorará; su sucesor será quebrantado en su tienda.
(11) O tinieblas, porque no veas; y abundancia de agua te cubre.
(17) ¿Por qué no fuí yo cortado delante de las tinieblas, y cubrió con oscuridad mi rostro?
(16) En las tinieblas minan las casas, que de día para sí señalaron; no conocen la luz.
(10) El cercó con término la superficie de las aguas, hasta el fin de la luz y las tinieblas.
(3) A las tinieblas puso término, y examina todo á la perfección, las piedras que hay en la oscuridad y en la sombra de muerte.
(22) No hay tinieblas ni sombra de muerte donde se encubran los que obran maldad.
(19) Muéstranos qué le hemos de decir; porque nosotros no podemos componer las ideas á causa de las tinieblas.
(19) ¿Por dónde va el camino á la habitación de la luz, y dónde está el lugar de las tinieblas?
(11) Puso tinieblas por escondedero suyo, su pabellón en derredor de sí; oscuridad de aguas, nubes de los cielos.
(28) Tú pues alumbrarás mi lámpara: Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas.
(6) Ciertamente en tinieblas anda el hombre; ciertamente en vano se inquieta: junta, y no sabe quién lo allegará.
(5) No saben, no entienden, andan en tinieblas: vacilan todos los cimientos de la tierra.
(6) Hasme puesto en el hoyo profundo, en tinieblas, en honduras.
(12) ¿Será conocida en las tinieblas tu maravilla, ni tu justicia en la tierra del olvido?
(20) Pone las tinieblas, y es la noche: en ella corretean todas las bestias de la selva.
(28) Echó tinieblas, é hizo oscuridad; y no fueron rebeldes á su palabra.
(10) Los que moraban en tinieblas y sombra de muerte, aprisionados en aflicción y en hierros;
(14) Sacólos de las tinieblas y de la sombra de muerte, y rompió sus prisiones.
(4) Resplandeció en las tinieblas luz á los rectos: es clemente, y misericordioso, y justo.
(11) Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá tocante á mí.
(12) Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día: lo mismo te son las tinieblas que la luz.
(12) Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día: lo mismo te son las tinieblas que la luz.
(3) Porque ha perseguido el enemigo mi alma; ha postrado en tierra mi vida; hame hecho habitar en tinieblas como los ya muertos.
(13) Y he visto que la sabiduría sobrepuja á la necedad, como la luz á las tinieblas.
(14) El sabio tiene sus ojos en su cabeza, mas el necio anda en tinieblas: empero también entendí yo que un mismo suceso acaecerá al uno que al otro.