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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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toda (1,165 apariciones)

(23) Si empero permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído; el cual es predicado á toda criatura que está debajo del cielo; del cual yo Pablo soy hecho ministro.

(28) El cual nosotros anunciamos, amonestando á todo hombre, y enseñando en toda sabiduría, para que presentemos á todo hombre perfecto en Cristo Jesús:

(9) Porque en él habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente:

(16) La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos á los otros con salmos é himnos y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor.

(7) En ello, hermanos, recibimos consolación de vosotros en toda nuestra necesidad y aflicción por causa de vuestra fe:

(10) Y también lo hacéis así con todos los hermanos que están por toda Macedonia. Empero os rogamos, hermanos, que abundéis más;

(22) Apartaos de toda especie de mal.

(11) Por lo cual, asimismo oramos siempre por vosotros, que nuestro Dios os tenga por dignos de su vocación, é hincha de bondad todo buen intento, y toda obra de fe con potencia,

(17) Consuele vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra.

(16) Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos vosotros.

(17) Salud de mi mano, Pablo, que es mi signo en toda carta mía: así escribo.

(16) Mas por esto fuí recibido á misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habían de creer en él para vida eterna.

(2) Por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.

(11) La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción.

(4) Que gobierne bien su casa, que tenga sus hijos en sujeción con toda honestidad;

(2) A las ancianas, como á madres; á las jovencitas, como á hermanas, con toda pureza.

(10) Que tenga testimonio en buenas obras; si crió hijos; si ha ejercitado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido á los afligidos; si ha seguido toda buena obra.

(1) TODOS los que están debajo del yugo de servidumbre, tengan á sus señores por dignos de toda honra, porque no sea blasfemado el nombre del Señor y la doctrina.

(16) Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia,

(17) Para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruído para toda buena obra.

(2) Que prediques la palabra; que instes á tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.

(18) Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial: al cual sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.

(16) Profésanse conocer á Dios; mas con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados para toda buena obra.

(10) No defraudando, antes mostrando toda buena lealtad, para que adornen en todo la doctrina de nuestro Salvador Dios.

(14) Que se dió á sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y limpiar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.

(15) Esto habla y exhorta, y reprende con toda autoridad. Nadie te desprecie.

(1) AMONÉSTALES que se sujeten á los príncipes y potestades, que obedezcan, que estén prontos á toda buena obra.

(2) Que á nadie infamen, que no sean pendencieros, sino modestos, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.

(2) Porque si la palabra dicha por los ángeles fué firme, y toda rebelión y desobediencia recibió justa paga de retribución,

(15) Y librar á los que por el temor de la muerte estaban por toda la vida sujetos á servidumbre.

(2) El cual es fiel al que le constituyó, como también lo fué Moisés sobre toda su casa.

(4) Porque toda casa es edificada de alguno: mas el que crió todas las cosas es Dios.

(5) Y Moisés á la verdad fué fiel sobre toda su casa, como siervo, para testificar lo que se había de decir;

(12) Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos: y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

(21) Os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo: al cual sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.

(17) Toda buena dádiva y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

(21) Por lo cual, dejando toda inmundicia y superfluidad de malicia, recibid con mansedumbre la palabra ingerida, la cual puede hacer salvas vuestras almas.

(10) Porque cualquiera que hubiere guardado toda la ley, y ofendiere en un punto, es hecho culpado de todos.

(7) Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres de la mar, se doma y es domada de la naturaleza humana:

(16) Porque donde hay envidia y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.

(16) Mas ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala.

(15) Sino como aquel que os ha llamado es santo, sed también vosotros santos en toda conversación:

(24) Porque Toda carne es como la hierba, y toda la gloria del hombre como la flor de la hierba: secóse la hierba, y la flor se cayó;

(24) Porque Toda carne es como la hierba, y toda la gloria del hombre como la flor de la hierba: secóse la hierba, y la flor se cayó;

(1) DEJANDO pues toda malicia, y todo engaño, y fingimientos, y envidias, y todas las detracciones,

(13) Sed pues sujetos á toda ordenación humana por respeto á Dios: ya sea al rey, como á superior;

(7) Echando toda vuestra solicitud en él, porque él tiene cuidado de vosotros.

(10) Mas el Dios de toda gracia, que nos ha llamado á su gloria eterna por Jesucristo, después que hubiereis un poco de tiempo padecido, él mismo os perfeccione, confirme, corrobore y establezca.

(5) Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, mostrad en vuestra fe virtud, y en la virtud ciencia;

(9) Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad.