Concordancia de la Biblia Reina-Valera
todas (1,200 apariciones)
(1) Salmo de David. BENDICE, alma mía, á Jehová; y bendigan todas mis entrañas su santo nombre.
(3) El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias;
(3) El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias;
(22) Bendecid á Jehová, vosotras todas sus obras, en todos los lugares de su señorío. Bendice, alma mía, á Jehová.
(11) Abrevan á todas las bestias del campo: quebrantan su sed los asnos montaraces.
(20) Pone las tinieblas, y es la noche: en ella corretean todas las bestias de la selva.
(24) ¡Cuán muchas son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría: la tierra está llena de tus beneficios.
(2) Cantadle, cantadle salmos: hablad de todas sus maravillas.
(4) Alto sobre todas las naciones es Jehová; sobre los cielos su gloria.
(1) ALABAD á Jehová, naciones todas; pueblos todos, alabadle.
(10) Todas las gentes me cercaron: en nombre de Jehová, que yo los romperé.
(91) Por tu ordenación perseveran hasta hoy las cosas criadas; porque todas ellas te sirven.
(128) Por eso todos los mandamientos de todas las cosas estimé rectos: aborrecí todo camino de mentira.
(2) Encorvaréme al templo de tu santuario, y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu verdad: porque has hecho magnífico tu nombre, y tu dicho sobre todas las cosas.
(16) Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas.
(9) En cuanto á los que por todas partes me rodean, la maldad de sus propios labios cubrirá su cabeza.
(5) Acordéme de los días antiguos; meditaba en todas tus obras; reflexionaba en las obras de tus manos.
(9) Bueno es Jehová para con todos; y sus misericordias sobre todas sus obras.
(10) Alábente, oh Jehová, todas tus obras; y tus santos te bendigan.
(17) Justo es Jehová en todos sus caminos, y misericordioso en todas sus obras.
(4) El cuenta el número de las estrellas; á todas ellas llama por sus nombres.
(3) Alabadle, sol y luna: alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas.
(13) Hallaremos riquezas de todas suertes, henchiremos nuestras casas de despojos;
(17) Sus caminos son caminos deleitosos, y todas sus veredas paz.
(21) Pues que los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová, y él considera todas sus veredas.
(12) Unas veces de fuera, ó bien por las plazas, acechando por todas las esquinas.
(8) En justicia son todas las razones de mi boca; no hay en ellas cosa perversa ni torcida.
(9) Todas ellas son rectas al que entiende, y razonables á los que han hallado sabiduría.
(11) Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; y todas las cosas que se pueden desear, no son de comparar con ella.
(12) El odio despierta rencillas: mas la caridad cubrirá todas las faltas.
(4) Todas las cosas ha hecho Jehová por sí mismo, y aun al impío para el día malo.
(11) Peso y balanzas justas son de Jehová: obra suya son todas las pesas de la bolsa.
(10) El grande cría todas las cosas; y da la paga al insensato, y la da á los transgresores.
(5) Los hombres malos no entienden el juicio: mas los que buscan á Jehová, entienden todas las cosas.
(27) Las langostas, no tienen rey, y salen todas acuadrilladas;
(29) Muchas mujeres hicieron el bien; mas tú las sobrepujaste á todas.
(8) Todas las cosas andan en trabajo más que el hombre pueda decir: ni los ojos viendo se hartan de ver, ni los oídos se hinchen de oir.
(14) Yo miré todas las obras que se hacen debajo del sol; y he aquí, todo ello es vanidad y aflicción de espíritu.
(8) Alleguéme también plata y oro, y tesoro preciado de reyes y de provincias; híceme de cantores y cantoras, y los deleites de los hijos de los hombres, instrumentos músicos y de todas suertes.
(11) Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé para hacerlas: y he aquí, todo vanidad y aflicción de espíritu, y no hay provecho debajo del sol.
(1) PARA todas las cosas hay sazón, y todo lo que se quiere debajo del cielo, tiene su tiempo:
(1) Y TORNÉME yo, y vi todas las violencias que se hacen debajo del sol: y he aquí las lágrimas de los oprimidos, y sin tener quien los consuele; y la fuerza estaba en la mano de sus opresores, y para ellos no había consolador.
(21) Tampoco apliques tu corazón á todas las cosas que se hablaren, porque no oigas á tu siervo que dice mal de ti:
(23) Todas estas cosas probé con sabiduría, diciendo: Hacerme he sabio: mas ella se alejó de mí.
(28) Lo que aun busca mi alma, y no encuentro: un hombre entre mil he hallado; mas mujer de todas éstas nunca hallé.
(17) Y he visto todas las obras de Dios, que el hombre no puede alcanzar la obra que debajo del sol se hace; por mucho que trabaje el hombre buscándola, no la hallará: aunque diga el sabio que la sabe, no por eso podrá alcanzarla.
(1) CIERTAMENTE dado he mi corazón á todas estas cosas, para declarar todo esto: que los justos y los sabios, y sus obras, están en la mano de Dios; y que no sabe el hombre ni el amor ni el odio por todo lo que pasa delante de él.
(5) Como tú no sabes cuál es el camino del viento, ó cómo se crían los huesos en el vientre de la mujer preñada, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas.
(9) Alégrate, mancebo, en tu mocedad, y tome placer tu corazón en los días de tu juventud; y anda en los caminos de tu corazón, y en la vista de tus ojos: mas sabe, que sobre todas estas cosas te traerá Dios á juicio.
(4) Y las puertas de afuera se cerrarán, por la bajeza de la voz de la muela; y levantaráse á la voz del ave, y todas las hijas de canción serán humilladas;