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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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todo (2,144 apariciones)

(30) Limpiélos pues de todo extranjero, y puse á los sacerdotes y Levitas por sus clases, á cada uno en su obra;

(5) Y cumplidos estos días, hizo el rey banquete por siete días en el patio del huerto del palacio real á todo el pueblo, desde el mayor hasta el menor que se halló en Susán capital del reino.

(20) Y el mandamiento que hará el rey será oído en todo su reino, aunque es grande, y todas las mujeres darán honra á sus maridos, desde el mayor hasta el menor.

(22) Pues envió letras á todas las provincias del rey, á cada provincia conforme á su escribir, y á cada pueblo conforme á su lenguaje, diciendo que todo hombre fuese señor en su casa; y háblese esto según la lengua de su pueblo.

(13) Entonces la moza venía así al rey: todo lo que ella decía se le daba, para venir con ello de la casa de las mujeres hasta la casa del rey.

(8) Y dijo Amán al rey Assuero: Hay un pueblo esparcido y dividido entre los pueblos en todas las provincias de tu reino, y sus leyes son diferentes de las de todo pueblo, y no observan las leyes del rey; y al rey no viene provecho de dejarlos.

(12) Entonces fueron llamados los escribanos del rey en el mes primero, á trece del mismo, y fué escrito conforme á todo lo que mandó Amán, á los príncipes del rey, y á los capitanes que estaban sobre cada provincia, y á los príncipes de cada pueblo, á cada provincia según su escritura, y á cada pueblo según su lengua: en nombre del rey Assuero fué escrito, y signado con el anillo del rey.

(1) LUEGO que supo Mardochêo todo lo que se había hecho, rasgó sus vestidos, y vistióse de saco y de ceniza, y fuése por medio de la ciudad clamando con grande y amargo clamor.

(7) Y Mardochêo le declaró todo lo que le había acontecido, y dióle noticia de la plata que Amán había dicho que pesaría para los tesoros del rey por razón de los Judíos, para destruirlos.

(17) Entonces se fué Mardochêo, é hizo conforme á todo lo que le mandó Esther.

(13) Mas todo esto nada me sirve cada vez que veo al judío Mardochêo sentado á la puerta del rey.

(10) Entonces el rey dijo á Amán: Date priesa, toma el vestido y el caballo, como tú has dicho, y hazlo así con el judío Mardochêo, que se sienta á la puerta del rey; no omitas nada de todo lo que has dicho.

(13) Contó luego Amán á Zeres su mujer, y á todos sus amigos, todo lo que le había acontecido: y dijéronle sus sabios, y Zeres su mujer: Si de la simiente de los Judíos es el Mardochêo, delante de quien has comenzado á caer, no lo vencerás; antes caerás por cierto delante de él.

(9) Entonces fueron llamados los escribanos del rey en el mes tercero, que es Siván, á veintitrés del mismo; y escribióse conforme á todo lo que mandó Mardochêo, á los Judíos, y á los sátrapas, y á los capitanes, y á los príncipes de las provincias que había desde la India hasta la Ethiopía, ciento veintisiete provincias; á cada provincia según su escribir, y á cada pueblo conforme á su lengua, á los Judíos también conforme á su escritura y lengua.

(11) Con intimación de que el rey concedía á los Judíos que estaban en todas las ciudades, que se juntasen y estuviesen á la defensa de su vida, prontos á destruir, y matar, y acabar con todo ejército de pueblo ó provincia que viniese contra ellos, aun niños y mujeres, y su despojo para presa,

(10) ¿No le has tú cercado á él, y á su casa, y á todo lo que tiene en derredor? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto su hacienda ha crecido sobre la tierra.

(11) Mas extiende ahora tu mano, y toca á todo lo que tiene, y verás si no te blasfema en tu rostro.

(12) Y dijo Jehová á Satán: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano: solamente no pongas tu mano sobre él. Y salióse Satán de delante de Jehová.

(22) En todo esto no pecó Job, ni atribuyó á Dios despropósito alguno.

(4) Y respondiendo Satán dijo á Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida.

(10) Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. También recibimos el bien de Dios, ¿y el mal no recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.

(11) Y tres amigos de Job, Eliphaz Temanita, y Bildad Suhita, y Sophar Naamathita, luego que oyeron todo este mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar; porque habían concertado de venir juntos á condolecerse de él, y á consolarle.

(13) ¿No me ayudo cuanto puedo, y el poder me falta del todo?

(8) Tus manos me formaron y me compusieron todo en contorno: ¿y así me deshaces?

(4) Yo soy uno de quien su amigo se mofa, que invoca á Dios, y él le responde: con todo, el justo y perfecto es escarnecido.

(10) En su mano está el alma de todo viviente, y el espíritu de toda carne humana.

(5) Ojalá callarais del todo, porque os fuera sabiduría.

(23) Este morirá en el vigor de su hermosura, todo quieto y pacífico.

(33) Los terrones del valle le serán dulces; y tras de él será llevado todo hombre, y antes de él han ido innumerables.

(3) Que todo el tiempo que mi alma estuviere en mí, y hubiere hálito de Dios en mis narices,

(10) ¿Deleitaráse en el Omnipotente? ¿invocará á Dios en todo tiempo?

(3) A las tinieblas puso término, y examina todo á la perfección, las piedras que hay en la oscuridad y en la sombra de muerte.

(10) De los peñascos cortó ríos, y sus ojos vieron todo lo preciado.

(21) Porque encubierta está á los ojos de todo viviente, y á toda ave del cielo es oculta.

(24) Porque él mira hasta los fines de la tierra, y ve debajo de todo el cielo.

(23) Porque yo conozco que me reduces á la muerte; y á la casa determinada á todo viviente.

(13) ¿Quién visitó por él la tierra? ¿y quién puso en orden todo el mundo?

(16) Asimismo te apartaría de la boca de la angustia á lugar espacioso, libre de todo apuro; y te asentará mesa llena de grosura.

(7) Así hace retirarse á todo hombre, para que los hombres todos reconozcan su obra.

(18) ¿Has tú considerado hasta las anchuras de la tierra? Declara si sabes todo esto.

(11) Lo oculto de los montes es su pasto, y anda buscando todo lo que está verde.

(6) Esparce furores de tu ira: y mira á todo soberbio, y abátelo.

(7) Mira á todo soberbio, y humíllalo, y quebranta á los impíos en su asiento.

(11) ¿Quién me ha anticipado, para que yo restituya? Todo lo que hay debajo del cielo es mío.

(2) Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti.

(11) Y vinieron á él todos sus hermanos, y todas sus hermanas, y todos los que antes le habían conocido, y comieron con él pan en su casa, y condoliéronse de él, y consoláronle de todo aquel mal que sobre él había Jehová traído; y cada uno de ellos le dió una pieza de moneda, y un zarcillo de oro.

(3) Y será como el árbol plantado junto á arroyos de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.

(6) Hicístelo enseñorear de las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies:

(7) Ovejas, y bueyes, todo ello; y asimismo las bestias del campo;

(8) Las aves de los cielos, y los peces de la mar; todo cuanto pasa por los senderos de la mar.