Concordancia de la Biblia Reina-Valera
tu (3,658 apariciones)
(2) ¿Hasta cuándo hablarás tales cosas, y las palabras de tu boca serán como un viento fuerte?
(6) Si fueres limpio y derecho, cierto luego se despertará sobre ti, y hará próspera la morada de tu justicia.
(7) Y tu principio habrá sido pequeño, y tu postrimería acrecerá en gran manera.
(7) Y tu principio habrá sido pequeño, y tu postrimería acrecerá en gran manera.
(21) Aun henchirá tu boca de risa, y tus labios de júbilo.
(7) Sobre saber tú que no soy impío, y que no hay quien de tu mano libre?
(12) Vida y misericordia me concediste, y tu visitación guardó mi espíritu.
(13) Y estas cosas tienes guardadas en tu corazón; yo sé que esto está cerca de ti.
(17) Renuevas contra mí tus plagas, y aumentas conmigo tu furor, remudándose sobre mí ejércitos.
(6) Y que te declarara los arcanos de la sabiduría, que son de doble valor que la hacienda! Conocerías entonces que Dios te ha castigado menos que tu iniquidad merece.
(13) Si tú apercibieres tu corazón, y extendieres á él tus manos;
(14) Si alguna iniquidad hubiere en tu mano, y la echares de ti, y no consintieres que more maldad en tus habitaciones;
(15) Entonces levantarás tu rostro limpio de mancha, y serás fuerte y no temerás:
(16) Y olvidarás tu trabajo, ó te acordarás de él como de aguas que pasaron:
(20) A lo menos dos cosas no hagas conmigo; entonces no me esconderé de tu rostro:
(21) Aparta de mí tu mano, y no me asombre tu terror.
(21) Aparta de mí tu mano, y no me asombre tu terror.
(24) ¿Por qué escondes tu rostro, y me cuentas por tu enemigo?
(24) ¿Por qué escondes tu rostro, y me cuentas por tu enemigo?
(13) ¡Oh quién me diera que me escondieses en el sepulcro, que me encubrieras hasta apaciguarse tu ira, que me pusieses plazo, y de mí te acordaras!
(5) Porque tu boca declaró tu iniquidad, pues has escogido el hablar de los astutos.
(5) Porque tu boca declaró tu iniquidad, pues has escogido el hablar de los astutos.
(6) Tu boca te condenará, y no yo; y tus labios testificarán contra ti.
(10) Entre nosotros también hay cano, también hay viejo mucho mayor en días que tu padre.
(12) ¿Por qué te enajena tu corazón, y por qué guiñan tus ojos,
(13) Pues haces frente á Dios con tu espíritu, y sacas tales palabras de tu boca?
(13) Pues haces frente á Dios con tu espíritu, y sacas tales palabras de tu boca?
(4) Oh tú, que despedazas tu alma con tu furor, ¿será dejada la tierra por tu causa, y serán traspasadas de su lugar las peñas?
(4) Oh tú, que despedazas tu alma con tu furor, ¿será dejada la tierra por tu causa, y serán traspasadas de su lugar las peñas?
(4) Oh tú, que despedazas tu alma con tu furor, ¿será dejada la tierra por tu causa, y serán traspasadas de su lugar las peñas?
(5) Por cierto tu malicia es grande, y tus maldades no tienen fin.
(22) Toma ahora la ley de su boca, y pon sus palabras en tu corazón.
(23) Si te tornares al Omnipotente, serás edificado; alejarás de tu tienda la aflicción;
(25) Y el Todopoderoso será tu defensa, y tendrás plata á montones.
(26) Porque entonces te deleitarás en el Omnipotente, y alzarás á Dios tu rostro.
(21) Haste tornado cruel para mí: con la fortaleza de tu mano me amenazas.
(6) Heme aquí á mí en lugar de Dios, conforme á tu dicho: de lodo soy yo también formado.
(33) ¿Ha de ser eso según tu mente? El te retribuirá, ora rehuses, ora aceptes, y no yo: di si no, lo que tú sabes.
(7) Si fueres justo, ¿qué le darás á él? ¿ó qué recibirá de tu mano?
(8) Al hombre como tú dañará tu impiedad, y al hijo del hombre aprovechará tu justicia.
(8) Al hombre como tú dañará tu impiedad, y al hijo del hombre aprovechará tu justicia.
(34) ¿Alzarás tú á las nubes tu voz, para que te cubra muchedumbre de aguas?
(12) ¿Querrá el unicornio servirte á ti, ni quedar á tu pesebre?
(14) ¿Confiarás tú en él, por ser grande su fortaleza, y le fiarás tu labor?
(15) ¿Fiarás de él que te tornará tu simiente, y que la allegará en tu era?
(15) ¿Fiarás de él que te tornará tu simiente, y que la allegará en tu era?
(29) ¿Vuela el gavilán por tu industria, y extiende hacia el mediodía sus alas?
(30) ¿Se remonta el águila por tu mandamiento, y pone en alto su nido?
(6) Esparce furores de tu ira: y mira á todo soberbio, y abátelo.
(9) Y yo también te confesaré que podrá salvarte tu diestra.