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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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unos (172 apariciones)

(7) Y eran en todos como unos doce hombres.

(38) Que si Demetrio y los oficiales que están con él tienen negocio con alguno, audiencias se hacen, y procónsules hay; acúsense los unos á los otros.

(6) Y abrazándonos los unos á los otros, subimos al barco, y ellos se volvieron á sus casas.

(27) Y cuando estaban para acabarse los siete días, unos Judíos de Asia, como le vieron en el templo, alborotaron todo el pueblo y le echaron mano,

(34) Y entre la multitud, unos gritaban una cosa, y otros otra: y como no podía entender nada de cierto á causa del alboroto, le mandó llevar á la fortaleza.

(18) Cuando me hallaron purificado en el templo (no con multitud ni con alboroto) unos Judíos de Asia;

(31) Y como se retiraron aparte, hablaban los unos á los otros, diciendo: Ninguna cosa digna ni de muerte, ni de prisión, hace este hombre.

(4) Y como los bárbaros vieron la víbora colgando de su mano, decían los unos á los otros: Ciertamente este hombre es homicida, á quien, escapado de la mar, la justicia no deja vivir.

(27) Y del mismo modo también los hombres, dejando el uso natural de las mujeres, se encendieron en sus concupiscencias los unos con los otros, cometiendo cosas nefandas hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la recompensa que convino á su extravío.

(15) Mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio juntamente sus conciencias, y acusándose y también excusándose sus pensamientos unos con otros;

(5) Así muchos somos un cuerpo en Cristo, mas todos miembros los unos de los otros.

(10) Amándoos los unos á los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos á los otros;

(10) Amándoos los unos á los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos á los otros;

(8) No debáis á nadie nada, sino amaros unos á otros; porque el que ama al prójimo, cumplió la ley.

(13) Así que, no juzguemos más los unos de los otros: antes bien juzgad de no poner tropiezo ó escándalo al hermano.

(19) Así que, sigamos lo que hace á la paz, y á la edificación de los unos á los otros.

(7) Por tanto, sobrellevaos los unos á los otros, como también Cristo nos sobrellevó, para gloria de Dios.

(14) Empero cierto estoy yo de vosotros, hermanos míos, que aun vosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que podáis amonestaros los unos á los otros.

(16) Saludaos los unos á los otros con ósculo santo. Os saludan todas las iglesias de Cristo.

(33) Así, que, hermanos míos, cuando os juntáis á comer, esperaos unos á otros.

(25) Para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se interesen los unos por los otros.

(28) Y á unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero doctores; luego facultades; luego dones de sanidades, ayudas, gobernaciones, géneros de lenguas.

(20) Os saludan todos los hermanos. Saludaos los unos á los otros con ósculo santo.

(12) Saludaos los unos á los otros con ósculo santo. Todos los santos os saludan.

(12) Porque antes que viniesen unos de parte de Jacobo, comía con los Gentiles; mas después que vinieron, se retraía y apartaba, teniendo miedo de los que eran de la circuncisión.

(13) Porque vosotros, hermanos, á libertad habéis sido llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión á la carne, sino servíos por amor los unos á los otros.

(15) Y si os mordéis y os coméis los unos á los otros, mirad que también no os consumáis los unos á los otros.

(15) Y si os mordéis y os coméis los unos á los otros, mirad que también no os consumáis los unos á los otros.

(26) No seamos codiciosos de vana gloria, irritando los unos á los otros, envidiándose los unos á los otros.

(26) No seamos codiciosos de vana gloria, irritando los unos á los otros, envidiándose los unos á los otros.

(2) Sobrellevad los unos las cargas de los otros; y cumplid así la ley de Cristo.

(18) Que por él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.

(2) Con toda humildad y mansedumbre, con paciencia soportando los unos á los otros en amor;

(11) Y él mismo dió unos, ciertamente apóstoles; y otros, profetas; y otros, evangelistas; y otros, pastores y doctores;

(25) Por lo cual, dejada la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.

(32) Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos á los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.

(32) Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos á los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.

(21) Sujetados los unos á los otros en el temor de Dios.

(16) Los unos anuncian á Cristo por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción á mis prisiones;

(3) Nada hagáis por contienda ó por vanagloria; antes bien en humildad, estimándoos inferiores los unos á los otros:

(9) No mintáis los unos á los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,

(13) Sufriéndoos los unos á los otros, y perdonándoos los unos á los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

(13) Sufriéndoos los unos á los otros, y perdonándoos los unos á los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

(16) La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos á los otros con salmos é himnos y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor.

(9) Mas acerca de la caridad fraterna no habéis menester que os escriba: porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis los unos á los otros;

(18) Por tanto, consolaos los unos á los otros en estas palabras.

(11) Por lo cual, consolaos los unos á los otros, y edificaos los unos á los otros, así como lo hacéis.

(11) Por lo cual, consolaos los unos á los otros, y edificaos los unos á los otros, así como lo hacéis.

(13) Y que los tengáis en mucha estima por amor de su obra. Tened paz los unos con los otros.

(15) Mirad que ninguno dé á otro mal por mal; antes seguid lo bueno siempre los unos para con los otros, y para con todos.