Concordancia de la Biblia Reina-Valera
vez (228 apariciones)
(18) Y aquella como semejanza de hombre me tocó otra vez, y me confortó;
(1) Y DÍJOME otra vez Jehová: Ve, ama una mujer amada de su compañero, aunque adúltera, como el amor de Jehová para con los hijos de Israel; los cuales miran á dioses ajenos, y aman frascos de vino.
(1) Y FUÉ palabra de Jehová segunda vez á Jonás, diciendo:
(20) Y fué segunda vez palabra de Jehová á Haggeo, á los veinticuatro del mismo mes, diciendo:
(6) En aquel día pondré los capitanes de Judá como un brasero de fuego en leña, y como una hacha de fuego en gavillas; y consumirán á diestra y á siniestra todos los pueblos alrededor: y Jerusalem será otra vez habitada en su lugar, en Jerusalem.
(13) Y esta otra vez haréis cubrir el altar de Jehová de lágrimas, de llanto, y de clamor; así que no miraré más á presente, para aceptarlo con gusto de vuestra mano.
(8) Otra vez le pasa el diablo á un monte muy alto, y le muestra todos los reinos del mundo, y su gloria,
(19) Otra vez os digo, que si dos de vosotros se convinieren en la tierra, de toda cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.
(5) Salió otra vez cerca de las horas sexta y nona, é hizo lo mismo.
(42) Otra vez fué, segunda vez, y oró diciendo: Padre mío, si no puede este vaso pasar de mí sin que yo lo beba, hágase tu voluntad.
(42) Otra vez fué, segunda vez, y oró diciendo: Padre mío, si no puede este vaso pasar de mí sin que yo lo beba, hágase tu voluntad.
(43) Y vino, y los halló otra vez durmiendo; porque los ojos de ellos estaban agravados.
(44) Y dejándolos fuése de nuevo, y oró tercera vez, diciendo las mismas palabras.
(72) Y negó otra vez con juramento: No conozco al hombre.
(50) Mas Jesús, habiendo otra vez exclamado con grande voz, dió el espíritu.
(1) Y ENTRÓ otra vez en Capernaum después de algunos días, y se oyó que estaba en casa.
(1) Y OTRA vez entró en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía una mano seca.
(1) Y OTRA vez comenzó á enseñar junto á la mar, y se juntó á él mucha gente; tanto, que entrándose él en un barco, se sentó en la mar: y toda la gente estaba en tierra junto á la mar.
(21) Y pasando otra vez Jesús en un barco á la otra parte, se juntó á él gran compañía; y estaba junto á la mar.
(25) Luego le puso otra vez las manos sobre sus ojos, y le hizo que mirase; y fué restablecido, y vió de lejos y claramente á todos.
(40) Y vuelto, los halló otra vez durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados; y no sabían qué responderle.
(41) Y vino la tercera vez, y les dice: Dormid ya y descansad: basta, la hora es venida; he aquí, el Hijo del hombre es entregado en manos de los pecadores.
(69) Y la criada viéndole otra vez, comenzó á decir á los que estaban allí: Este es de ellos.
(70) Mas él negó otra vez. Y poco después, los que estaban allí dijeron otra vez á Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres Galileo, y tu habla es semejante.
(70) Mas él negó otra vez. Y poco después, los que estaban allí dijeron otra vez á Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres Galileo, y tu habla es semejante.
(72) Y el gallo cantó la segunda vez: y Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba.
(4) Y le preguntó otra vez Pilato, diciendo: ¿No respondes algo? Mira de cuántas cosas te acusan.
(12) Y respondiendo Pilato, les dice otra vez: ¿Qué pues queréis que haga del que llamáis Rey de los Judíos?
(8) Y aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios por el orden de su vez,
(20) Y otra vez dijo: ¿A qué compararé el reino de Dios?
(32) Mas yo he rogado por ti que tu fe no falte: y tú, una vez vuelto, confirma á tus hermanos.
(20) Y hablóles otra vez Pilato, queriendo soltar á Jesús.
(22) Y él les dijo la tercera vez: ¿Pues qué mal ha hecho éste? Ninguna culpa de muerte he hallado en él: le castigaré, pues, y le soltaré.
(35) El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos.
(3) Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios.
(4) Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿puede entrar otra vez en el vientre de su madre, y nacer?
(7) No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra vez.
(3) Dejó á Judea, y fuése otra vez á Galilea.
(46) Vino pues Jesús otra vez á Caná de Galilea, donde había hecho el vino del agua. Y había en Capernaum uno del rey, cuyo hijo estaba enfermo.
(12) Y hablóles Jesús otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida.
(21) Y díjoles otra vez Jesús: Yo me voy, y me buscaréis, mas en vuestro pecado moriréis: á donde yo voy, vosotros no podéis venir.
(27) Respondióles: Ya os lo he dicho, y no habéis atendido: ¿por qué lo queréis otra vez oir? ¿queréis también vosotros haceros sus discípulos?
(39) Y procuraban otra vez prenderle; mas él se salió de sus manos;
(7) Luego, después de esto, dijo á los discípulos: Vamos á Judea otra vez.
(8) Dícenle los discípulos: Rabbí, ahora procuraban los Judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá?
(38) Y Jesús, conmoviéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro. Era una cueva, la cual tenía una piedra encima.
(28) Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Y lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez.
(39) Por esto no podían creer, porque otra vez dijo Isaías:
(3) Y si me fuere, y os aparejare lugar, vendré otra vez, y os tomaré á mí mismo: para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
(16) Un poquito, y no me veréis; y otra vez un poquito, y me veréis: porque yo voy al Padre.