Concordancia de la Biblia Reina-Valera
viniendo (67 apariciones)
(4) Y viniendo ellos á Jesús, rogáronle con diligencia, diciéndole: Porque es digno de concederle esto;
(33) Mas un Samaritano que transitaba, viniendo cerca de él, y viéndole, fué movido á misericordia;
(25) Y viniendo, la halla barrida y adornada.
(9) Y viniendo el que te llamó á ti y á él, te diga: Da lugar á éste: y entonces comiences con vergüenza á tener el lugar último.
(6) Y viniendo á casa, junta á los amigos y á los vecinos, diciéndoles: Dadme el parabién, porque he hallado mi oveja que se había perdido.
(23) ¿Por qué, pues, no diste mi dinero al banco, y yo viniendo lo demandara con el logro?
(40) Viniendo pues los Samaritanos á él, rogáronle que se quedase allí: y se quedó allí dos días.
(15) Tanto que echaban los enfermos por las calles, y los ponían en camas y en lechos, para que viniendo Pedro, á lo menos su sombra tocase á alguno de ellos.
(21) Y oído que hubieron esto, entraron de mañana en el templo, y enseñaban. Entre tanto, viniendo el príncipe de los sacerdotes, y los que eran con él, convocaron el concilio, y á todos los ancianos de los hijos de Israel, y enviaron á la cárcel para que fuesen traídos.
(25) Pero viniendo uno, dióles esta noticia: He aquí, los varones que echasteis en la cárcel, están en el templo, y enseñan al pueblo.
(39) Y viniendo, les rogaron; y sacándolos, les pidieron que se saliesen de la ciudad.
(13) Viniendo á mí, y acercándose, me dijo: Hermano Saulo, recibe la vista. Y yo en aquella hora le miré.
(27) Y viniendo el tribuno, le dijo: Dime, ¿eres tú Romano? Y él dijo: Sí.
(24) Y algunos días después, viniendo Félix con Drusila, su mujer, la cual era Judía, llamó á Pablo, y oyó de él la fe que es en Jesucristo.
(23) Y al otro día, viniendo Agripa y Bernice con mucho aparato, y entrando en la audiencia con los tribunos y principales hombres de la ciudad, por mandato de Festo, fué traído Pablo.
(20) Y no pareciendo sol ni estrellas por muchos días, y viniendo una tempestad no pequeña, ya era perdida toda la esperanza de nuestra salud.
(11) Empero viniendo Pedro á Antioquía, le resistí en la cara, porque era de condenar.