Concordancia de la Biblia Reina-Valera
vino (682 apariciones)
(5) Y le había hecho una grande cámara, en la cual guardaban antes las ofrendas, y el perfume, y los vasos, y el diezmo del grano, y del vino y del aceite, que estaba mandado dar á los Levitas, á los cantores, y á los porteros; y la ofrenda de los sacerdotes.
(12) Y todo Judá trajo el diezmo del grano, del vino y del aceite, á los almacenes.
(15) En aquellos días ví en Judá algunos que pisaban en lagares el sábado, y que acarreaban haces, y cargaban asnos con vino, y también de uvas, de higos, y toda suerte de carga, y traían á Jerusalem en día de sábado; y protestéles acerca del día que vendían el mantenimiento.
(7) Y daban á beber en vasos de oro, y vasos diferentes unos de otros, y mucho vino real, conforme á la facultad del rey.
(10) El séptimo día, estando el corazón del rey alegre del vino, mandó á Mehumán, y á Biztha, y á Harbona, y á Bigtha, y á Abagtha, y á Zetar, y á Carcas, siete eunucos que servían delante del rey Assuero,
(17) Porque este hecho de la reina pasará á noticia de todas las mujeres, para hacerles tener en poca estima á sus maridos, diciendo: El rey Assuero mandó traer delante de sí á la reina Vasthi, y ella no vino.
(2) Y vino hasta delante de la puerta del rey: porque no era lícito pasar adentro de la puerta del rey con vestido de saco.
(9) Y vino Atach, y contó á Esther las palabras de Mardochêo.
(5) Y respondió el rey: Daos priesa, llamad á Amán, para hacer lo que Esther ha dicho. Vino pues el rey con Amán al banquete que Esther dispuso.
(6) Y dijo el rey á Esther en el banquete del vino: ¿Cuál es tu petición, y te será otorgada? ¿Cuál es tu demanda? Aunque sea la mitad del reino, te será concedida.
(10) Mas refrenóse Amán, y vino á su casa, y envió, é hizo venir sus amigos, y á Zeres su mujer.
(1) VINO pues el rey con Amán á beber con la reina Esther.
(2) Y también el segundo día dijo el rey á Esther en el convite del vino: ¿Cuál es tu petición, reina Esther, y se te concederá? ¿Cuál es pues tu demanda? Aunque sea la mitad del reino, pondráse por obra.
(7) Levantóse luego el rey del banquete del vino en su furor, y se fué al huerto del palacio: y quedóse Amán para procurar de la reina Esther por su vida; porque vió que estaba resuelto para él el mal de parte del rey.
(8) Volvió después el rey del huerto del palacio al aposento del banquete del vino, y Amán había caído sobre el lecho en que estaba Esther. Entonces dijo el rey: ¿También para forzar la reina, estando conmigo en casa? Como esta palabra salió de la boca del rey, el rostro de Amán fué cubierto.
(1) EL MISMO día dió el rey Assuero á la reina Esther la casa de Amán enemigo de los Judíos; y Mardochêo vino delante del rey, porque Esther le declaró lo que era respecto de ella.
(11) El mismo día vino la cuenta de los muertos en Susán residencia regia, delante del rey.
(25) Mas como Esther vino á la presencia del rey, él intimó por carta: El perverso designio que aquél trazó contra los Judíos, recaiga sobre su cabeza; y cuélguenlo á él y á sus hijos en la horca.
(6) Y un día vinieron los hijos de Dios á presentarse delante de Jehová, entre los cuales vino también Satán.
(13) Y un día aconteció que sus hijos é hijas comían y bebían vino en casa de su hermano el primogénito,
(14) Y vino un mensajero á Job, que le dijo: Estando arando los bueyes, y las asnas paciendo cerca de ellos,
(16) Aun estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Fuego de Dios cayó del cielo, que quemó las ovejas y los mozos, y los consumió: solamente escapé yo solo para traerte las nuevas.
(17) Todavía estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Los Caldeos hicieron tres escuadrones, y dieron sobre los camellos, y tomáronlos, é hirieron á los mozos á filo de espada; y solamente escapé yo solo para traerte las nuevas.
(18) Entre tanto que éste hablaba, vino otro que dijo: Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito;
(18) Entre tanto que éste hablaba, vino otro que dijo: Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito;
(19) Y he aquí un gran viento que vino del lado del desierto, é hirió las cuatro esquinas de la casa, y cayó sobre los mozos, y murieron; y solamente escapé yo solo para traerte las nuevas.
(1) Y OTRO día aconteció que vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová, y Satán vino también entre ellos pareciendo delante de Jehová.
(17) Mi aliento vino á ser extraño á mi mujer, aunque por los hijos de mis entrañas le rogaba.
(26) Cuando esperaba yo el bien, entonces vino el mal; y cuando esperaba luz, la oscuridad vino.
(26) Cuando esperaba yo el bien, entonces vino el mal; y cuando esperaba luz, la oscuridad vino.
(19) De cierto mi vientre está como el vino que no tiene respiradero, y se rompe como odres nuevos.
(1) Al Músico principal: Salmo de David, cuando después que entró á Bathsebah, vino á él Nathán el profeta. TEN piedad de mí, oh Dios, conforme á tu misericordia: conforme á la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
(1) Al Músico principal: Masquil de David, cuando vino Doeg Idumeo y dió cuenta á Saúl, diciéndole: David ha venido á casa de Ahimelech. ¿POR qué te glorías de maldad, oh poderoso? La misericordia de Dios es continua.
(3) Has hecho ver á tu pueblo duras cosas: hicístenos beber el vino de agitación.
(8) Porque el cáliz está en la mano de Jehová, y el vino es tinto, lleno de mistura; y él derrama del mismo: ciertamente sus heces chuparán y beberán todos los impíos de la tierra.
(31) Cuando vino sobre ellos el furor de Dios, y mató los más robustos de ellos, y derribó los escogidos de Israel.
(65) Entonces despertó el Señor á la manera del que ha dormido, como un valiente que grita excitado del vino:
(13) Delante de Jehová que vino: porque vino á juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, y á los pueblos con su verdad.
(13) Delante de Jehová que vino: porque vino á juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, y á los pueblos con su verdad.
(9) Delante de Jehová; porque vino á juzgar la tierra: juzgará al mundo con justicia, y á los pueblos con rectitud.
(15) Y el vino que alegra el corazón del hombre, y el aceite que hace lucir el rostro, y el pan que sustenta el corazón del hombre.
(17) Porque comen pan de maldad, y beben vino de robos.
(2) Mató sus víctimas, templó su vino, y puso su mesa.
(5) Venid, comed mi pan, y bebed del vino que yo he templado.
(1) EL vino es escarnecedor, la cerveza alborotadora; y cualquiera que por ello errare, no será sabio.
(17) Hombre necesitado será el que ama el deleite: y el que ama el vino y ungüentos no enriquecerá.
(20) No estés con los bebedores de vino, ni con los comedores de carne:
(30) Para los que se detienen mucho en el vino, para los que van buscando la mistura.
(31) No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece su color en el vaso: éntrase suavemente;
(4) No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber vino, ni de los príncipes la cerveza.