Concordancia de la Biblia Reina-Valera
vosotros (1,737 apariciones)
(18) Doy gracias á Dios que hablo lenguas más que todos vosotros:
(25) Lo oculto de su corazón se hace manifiesto: y así, postrándose sobre el rostro, adorará á Dios, declarando que verdaderamente Dios está en vosotros.
(26) ¿Qué hay pues, hermanos? Cuando os juntáis, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación: hágase todo para edificación.
(36) Qué, ¿ha salido de vosotros la palabra de Dios? ¿ó á vosotros solos ha llegado?
(36) Qué, ¿ha salido de vosotros la palabra de Dios? ¿ó á vosotros solos ha llegado?
(12) Y si Cristo es predicado que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos?
(31) Sí, por la gloria que en orden á vosotros tengo en Cristo Jesús Señor nuestro, cada día muero.
(1) CUANTO á la colecta para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia.
(2) Cada primer día de la semana cada uno de vosotros aparte en su casa, guardando lo que por la bondad de Dios pudiere; para que cuando yo llegare, no se hagan entonces colectas.
(5) Y á vosotros iré, cuando hubiere pasado por Macedonia, porque por Macedonia tengo de pasar:
(6) Y podrá ser que me quede con vosotros, ó invernaré también, para que vosotros me llevéis á donde hubiere de ir.
(6) Y podrá ser que me quede con vosotros, ó invernaré también, para que vosotros me llevéis á donde hubiere de ir.
(7) Porque no os quiero ahora ver de paso; porque espero estar con vosotros algún tiempo, si el Señor lo permitiere.
(10) Y si llegare Timoteo, mirad que esté con vosotros seguramente; porque la obra del Señor hace también como yo.
(12) Acerca del hermano Apolos, mucho le he rogado que fuese á vosotros con los hermanos; mas en ninguna manera tuvo voluntad de ir por ahora; pero irá cuando tuviere oportunidad.
(16) Que vosotros os sujetéis á los tales, y á todos los que ayudan y trabajan.
(17) Huélgome de la venida de Estéfanas y de Fortunato y de Achâico: porque éstos suplieron lo que á vosotros faltaba.
(23) La gracia del Señor Jesucristo sea con vosotros.
(24) Mi amor en Cristo Jesús sea con todos vosotros. Amén. La primera á los Corintios fué enviada de Filipos con Estéfanas, y Fortunato, y Achâico, y Timoteo.
(2) Gracia y paz á vosotros de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.
(7) Y nuestra esperanza de vosotros es firme; estando ciertos que como sois compañeros de las aflicciones, así también lo sois de la consolación.
(11) Ayudándonos también vosotros con oración por nosotros, para que por la merced hecha á nos por respeto de muchos, por muchos sean hechas gracias por nosotros.
(12) Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con simplicidad y sinceridad de Dios, no con sabiduría carnal, mas con la gracia de Dios, hemos conversado en el mundo, y muy más con vosotros.
(14) Como también en parte habéis conocido que somos vuestra gloria, así como también vosotros la nuestra, para el día del Señor Jesús.
(15) Y con esta confianza quise primero ir á vosotros, para que tuvieseis una segunda gracia;
(16) Y por vosotros pasar á Macedonia, y de Macedonia venir otra vez á vosotros, y ser vuelto de vosotros á Judea.
(16) Y por vosotros pasar á Macedonia, y de Macedonia venir otra vez á vosotros, y ser vuelto de vosotros á Judea.
(16) Y por vosotros pasar á Macedonia, y de Macedonia venir otra vez á vosotros, y ser vuelto de vosotros á Judea.
(18) Antes, Dios fiel sabe que nuestra palabra para con vosotros no es Sí y No.
(19) Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que por nosotros ha sido entre vosotros predicado, por mí y Silvano y Timoteo, no ha sido Sí y No; mas ha sido Sí en él.
(21) Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios;
(23) Mas yo llamo á Dios por testigo sobre mi alma, que por ser indulgente con vosotros no he pasado todavía á Corinto.
(1) ESTO pues determiné para conmigo, no venir otra vez á vosotros con tristeza.
(3) Y esto mismo os escribí, porque cuando llegare no tenga tristeza sobre tristeza de los que me debiera gozar; confiando en vosotros todos que mi gozo es el de todos vosotros.
(3) Y esto mismo os escribí, porque cuando llegare no tenga tristeza sobre tristeza de los que me debiera gozar; confiando en vosotros todos que mi gozo es el de todos vosotros.
(4) Porque por la mucha tribulación y angustia del corazón os escribí con muchas lágrimas; no para que fueseis contristados, mas para que supieseis cuánto más amor tengo para con vosotros.
(5) Que si alguno me contristó, no me contristó á mí, sino en parte, por no cargaros, á todos vosotros.
(7) Así que, al contrario, vosotros más bien lo perdonéis y consoléis, porque no sea el tal consumido de demasiada tristeza.
(9) Porque también por este fin os escribí, para tener experiencia de vosotros si sois obedientes en todo.
(10) Y al que vosotros perdonareis, yo también: porque también yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en persona de Cristo;
(10) Y al que vosotros perdonareis, yo también: porque también yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en persona de Cristo;
(1) ¿COMENZAMOS otra vez á alabarnos á nosotros mismos? ¿ó tenemos necesidad, como algunos, de letras de recomendación para vosotros, ó de recomendación de vosotros?
(1) ¿COMENZAMOS otra vez á alabarnos á nosotros mismos? ¿ó tenemos necesidad, como algunos, de letras de recomendación para vosotros, ó de recomendación de vosotros?
(2) Nuestras letras sois vosotros, escritas en nuestros corazones, sabidas y leídas de todos los hombres;
(12) De manera que la muerte obra en nosotros, y en vosotros la vida.
(14) Estando ciertos que el que levantó al Señor Jesús, á nosotros también nos levantará por Jesús, y nos pondrá con vosotros.
(15) Porque todas estas cosas padecemos por vosotros, para que abundando la gracia por muchos, en el hacimiento de gracias sobreabunde á gloria de Dios.
(12) No nos encomendamos pues otra vez á vosotros, sino os damos ocasión de gloriaros por nosotros, para que tengáis qué responder contra los que se glorían en las apariencias, y no en el corazón.
(13) Porque si loqueamos, es para Dios; y si estamos en seso, es para vosotros.
(11) Nuestra boca está abierta á vosotros, oh Corintios: nuestro corazón es ensanchado.