Concordancia de la Biblia Reina-Valera
voz (507 apariciones)
(8) Bendecid, pueblos, á nuestro Dios, y haced oir la voz de su alabanza.
(19) Mas ciertamente me oyó Dios; antendió á la voz de mi súplica.
(33) Al que cabalga sobre los cielos de los cielos que son de antiguo: he aquí á su voz dará voz de fortaleza.
(33) Al que cabalga sobre los cielos de los cielos que son de antiguo: he aquí á su voz dará voz de fortaleza.
(1) Al Músico principal: para Jeduthún: Salmo de Asaph. CON mi voz clamé á Dios, á Dios clamé, y él me escuchará.
(11) Mas mi pueblo no oyó mi voz, é Israel no me quiso á mí.
(6) Escucha, oh Jehová, mi oración, y está atento á la voz de mis ruegos.
(7) Porque él es nuestro Dios; nosotros el pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano. Si hoy oyereis su voz,
(4) Cantad alegres á Jehová, toda la tierra; levantad la voz, y aplaudid, y salmead.
(5) Salmead á Jehová con arpa; con arpa y voz de cántico.
(5) Por la voz de mi gemido mis huesos se han pegado á mi carne.
(20) Bendecid á Jehová, vosotros sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, obedeciendo á la voz de su precepto.
(25) Antes murmuraron en sus tiendas, y no oyeron la voz de Jehová.
(1) AMO á Jehová, pues ha oído mi voz y mis súplicas.
(15) Voz de júbilo y de salvación hay en las tiendas de los justos: la diestra de Jehová hace proezas.
(149) Oye mi voz conforme á tu misericordia; oh Jehová, vivifícame conforme á tu juicio.
(2) Señor, oye mi voz; estén atentos tus oídos á la voz de mi súplica.
(2) Señor, oye mi voz; estén atentos tus oídos á la voz de mi súplica.
(6) He dicho á Jehová: Dios mío eres tú; escucha, oh Jehová, la voz de mis ruegos.
(1) Salmo de David. JEHOVÁ, á ti he clamado: apresúrate á mí; escucha mi voz, cuando te invocare.
(1) Masquil de David: Oración que hizo cuando estaba en la cueva. CON mi voz clamaré á Jehová, con mi voz pediré á Jehová misericordia.
(1) Masquil de David: Oración que hizo cuando estaba en la cueva. CON mi voz clamaré á Jehová, con mi voz pediré á Jehová misericordia.
(20) La sabiduría clama de fuera, da su voz en las plazas:
(3) Si clamares á la inteligencia, y á la prudencia dieres tu voz;
(13) Y no oí la voz de los que me adoctrinaban, y á los que me enseñaban no incliné mi oído!
(1) ¿NO clama la sabiduría, y da su voz la inteligencia?
(4) Oh hombres, á vosotros clamo; y mi voz es á los hijos de los hombres.
(14) El que bendice á su amigo en alta voz, madrugando de mañana, por maldición se le contará.
(3) Porque de la mucha ocupación viene el sueño, y de la multitud de las palabras la voz del necio.
(6) No sueltes tu boca para hacer pecar á tu carne; ni digas delante del ángel, que fué ignorancia. ¿Por qué harás que Dios se aire á causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos?
(20) Ni aun en tu pensamiento digas mal del rey, ni en los secretos de tu cámara digas mal del rico; porque las aves del cielo llevarán la voz, y las que tienen alas harán saber la palabra.
(4) Y las puertas de afuera se cerrarán, por la bajeza de la voz de la muela; y levantaráse á la voz del ave, y todas las hijas de canción serán humilladas;
(4) Y las puertas de afuera se cerrarán, por la bajeza de la voz de la muela; y levantaráse á la voz del ave, y todas las hijas de canción serán humilladas;
(8) ¡La voz de mi amado! He aquí él viene saltando sobre los montes, brincando sobre los collados.
(12) Hanse mostrado las flores en la tierra, el tiempo de la canción es venido, y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola;
(14) Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña, en lo escondido de escarpados parajes, muéstrame tu rostro, hazme oir tu voz; porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto.
(14) Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña, en lo escondido de escarpados parajes, muéstrame tu rostro, hazme oir tu voz; porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto.
(2) Yo dormía, pero mi corazón velaba: la voz de mi amado que llamaba: Abreme, hermana mía, amiga mía, paloma mía, perfecta mía; porque mi cabeza está llena de rocío, mis cabellos de las gotas de la noche.
(13) Oh tú la que moras en los huertos, los compañeros escuchan tu voz: házmela oir.
(4) Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se hinchió de humo.
(8) Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién nos irá? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame á mí.
(30) Grita en alta voz, hija de Galim; haz que se oiga hacia Lais, pobrecilla Anathoth.
(2) Levantad bandera sobre un alto monte; alzad la voz á ellos, alzad la mano, para que entren por puertas de príncipes.
(4) Hesbón y Eleale gritarán, hasta Jahas se oirá su voz: por lo que aullarán los armados de Moab, lamentaráse el alma de cada uno de por sí.
(14) Estos alzarán su voz, cantarán gozosos en la grandeza de Jehová, desde la mar darán voces.
(18) Y acontecerá que el que huirá de la voz del terror, caerá en la sima; y el que saliere de en medio de la sima, será preso del lazo: porque de lo alto se abrieron ventanas, y temblarán los fundamentos de la tierra.
(23) Estad atentos, y oid mi voz; estad atentos, y oid mi dicho.
(4) Entonces serás humillada, hablarás desde la tierra, y tu habla saldrá del polvo; y será tu voz de la tierra como de pythón, y tu habla susurrará desde el polvo.
(19) Ciertamente el pueblo morará en Sión, en Jerusalem: nunca más llorarás; el que tiene misericordia se apiadará de ti; en oyendo la voz de tu clamor te responderá.
(30) Y Jehová hará oir su voz potente, y hará ver el descender de su brazo, con furor de rostro, y llama de fuego consumidor; con dispersión, con avenida, y piedra de granizo.