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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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él (3,943 apariciones)

(29) Y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; é hincando la rodilla delante de él, le burlaban, diciendo: ¡Salve, Rey de los Judíos!

(30) Y escupiendo en él, tomaron la caña, y le herían en la cabeza.

(38) Entonces crucificaron con él dos ladrones, uno á la derecha, y otro á la izquierda.

(42) A otros salvó, á sí mismo no puede salvar: si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él.

(44) Lo mismo también le zaherían los ladrones que estaban crucificados con él.

(54) Y el centurión, y los que estaban con él guardando á Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, diciendo: Verdaderamente Hijo de Dios era éste.

(4) Y de miedo de él los guardas se asombraron, y fueron vueltos como muertos.

(5) Y salía á él toda la provincia de Judea, y los de Jerusalem; y eran todos bautizados por él en el río de Jordán, confesando sus pecados.

(5) Y salía á él toda la provincia de Judea, y los de Jerusalem; y eran todos bautizados por él en el río de Jordán, confesando sus pecados.

(8) Yo á la verdad os he bautizado con agua; mas él os bautizará con Espíritu Santo.

(10) Y luego, subiendo del agua, vió abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma, que descendía sobre él.

(20) Y luego los llamó: y dejando á su padre Zebedeo en el barco con los jornaleros, fueron en pos de él.

(25) Y Jesús le riñó, diciendo: Enmudece, y sal de él.

(26) Y el espíritu inmundo, haciéndole pedazos, y clamando á gran voz, salió de él.

(31) Entonces llegando él, la tomó de su mano y la levantó; y luego la dejó la calentura, y les servía.

(32) Y cuando fué la tarde, luego que el sol se puso, traían á él todos los que tenían mal, y endemoniados;

(36) Y le siguió Simón, y los que estaban con él;

(40) Y un leproso vino á él, rogándole; é hincada la rodilla, le dice: Si quieres, puedes limpiarme.

(41) Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió su mano, y le tocó, y le dice: Quiero, sé limpio.

(42) Y así que hubo él hablado, la lepra se fué luego de aquél, y fué limpio.

(45) Mas él salido, comenzó á publicarlo mucho, y á divulgar el hecho, de manera que ya Jesús no podía entrar manifiestamente en la ciudad, sino que estaba fuera en los lugares desiertos; y venían á él de todas partes.

(45) Mas él salido, comenzó á publicarlo mucho, y á divulgar el hecho, de manera que ya Jesús no podía entrar manifiestamente en la ciudad, sino que estaba fuera en los lugares desiertos; y venían á él de todas partes.

(2) Y luego se juntaron á él muchos, que ya no cabían ni aun á la puerta; y les predicaba la palabra.

(3) Entonces vinieron á él unos trayendo un paralítico, que era traído por cuatro.

(4) Y como no podían llegar á él á causa del gentío, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico.

(12) Entonces él se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron á Dios, diciendo: Nunca tal hemos visto.

(13) Y volvió á salir á la mar, y toda la gente venía á él, y los enseñaba.

(15) Y aconteció que estando Jesús á la mesa en casa de él, muchos publicanos y pecadores estaban también á la mesa juntamente con Jesús y con sus discípulos: porque había muchos, y le habían seguido.

(16) Y los escribas y los Fariseos, viéndole comer con los publicanos y con los pecadores, dijeron á sus discípulos: ¿Qué es esto, que él come y bebe con los publicanos y con los pecadores?

(23) Y aconteció que pasando él por los sembrados en sábado, sus discípulos andando comenzaron á arrancar espigas.

(25) Y él les dijo: ¿Nunca leísteis qué hizo David cuando tuvo necesidad, y tuvo hambre, él y los que con él estaban:

(25) Y él les dijo: ¿Nunca leísteis qué hizo David cuando tuvo necesidad, y tuvo hambre, él y los que con él estaban:

(25) Y él les dijo: ¿Nunca leísteis qué hizo David cuando tuvo necesidad, y tuvo hambre, él y los que con él estaban:

(26) Cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiathar sumo pontífice, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino á los sacerdotes, y aun dió á los que con él estaban?

(6) Entonces saliendo los Fariseos, tomaron consejo con los Herodianos contra él, para matarle.

(8) Y de Jerusalem, y de Idumea, y de la otra parte del Jordán. Y los de alrededor de Tiro y de Sidón, grande multitud, oyendo cuán grandes cosas hacía, vinieron á él.

(10) Porque había sanado á muchos; de manera que caían sobre él cuantos tenían plagas, por tocarle.

(11) Y los espíritus inmundos, al verle, se postraban delante de él, y daban voces, diciendo: Tú eres el Hijo de Dios.

(12) Mas él les reñía mucho que no le manifestasen.

(13) Y subió al monte, y llamó á sí á los que él quiso; y vinieron á él.

(13) Y subió al monte, y llamó á sí á los que él quiso; y vinieron á él.

(14) Y estableció doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos á predicar,

(31) Vienen después sus hermanos y su madre, y estando fuera, enviaron á él llamándole.

(32) Y la gente estaba sentada alrededor de él, y le dijeron: He aquí, tu madre y tus hermanos te buscan fuera.

(33) Y él les respondió, diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos?

(34) Y mirando á los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y hermanos.

(1) Y OTRA vez comenzó á enseñar junto á la mar, y se juntó á él mucha gente; tanto, que entrándose él en un barco, se sentó en la mar: y toda la gente estaba en tierra junto á la mar.

(1) Y OTRA vez comenzó á enseñar junto á la mar, y se juntó á él mucha gente; tanto, que entrándose él en un barco, se sentó en la mar: y toda la gente estaba en tierra junto á la mar.

(10) Y cuando estuvo solo, le preguntaron los que estaban cerca de él con los doce, sobre la parábola.

(27) Y duerme, y se levanta de noche y de día, y la simiente brota y crece como él no sabe.