Concordancia de la Biblia Reina-Valera
como (3,433 apariciones)
(26) ¿Pensáis censurar palabras, y los discursos de un desesperado, que son como el viento?
(1) CIERTAMENTE tiempo limitado tiene el hombre sobre la tierra, y sus días son como los días del jornalero.
(2) Como el siervo anhela la sombra, y como el jornalero espera el reposo de su trabajo:
(2) Como el siervo anhela la sombra, y como el jornalero espera el reposo de su trabajo:
(2) ¿Hasta cuándo hablarás tales cosas, y las palabras de tu boca serán como un viento fuerte?
(9) Pues nosotros somos de ayer, y no sabemos, siendo nuestros días sobre la tierra como sombra.
(26) Pasaron cual navíos veloces: como el águila que se arroja á la comida.
(32) Porque no es hombre como yo, para que yo le responda, y vengamos juntamente á juicio.
(4) ¿Tienes tú ojos de carne? ¿ves tú como ve el hombre?
(5) ¿Son tus días como los días del hombre, ó tus años como los tiempos humanos,
(5) ¿Son tus días como los días del hombre, ó tus años como los tiempos humanos,
(9) Acuérdate ahora que como á lodo me diste forma: ¿y en polvo me has de tornar?
(10) ¿No me fundiste como leche, y como un queso me cuajaste?
(10) ¿No me fundiste como leche, y como un queso me cuajaste?
(16) Y subirá de punto, pues me cazas como á león, y tornas á hacer en mí maravillas.
(19) Fuera, como si nunca hubiera sido, llevado desde el vientre á la sepultura.
(22) Tierra de oscuridad, lóbrega como sombra de muerte, sin orden, y que aparece como la oscuridad misma.
(22) Tierra de oscuridad, lóbrega como sombra de muerte, sin orden, y que aparece como la oscuridad misma.
(12) El hombre vano se hará entendido, aunque nazca como el pollino del asno montés.
(16) Y olvidarás tu trabajo, ó te acordarás de él como de aguas que pasaron:
(17) Y en mitad de la siesta se levantará bonanza; resplandecerás, y serás como la mañana:
(3) También tengo yo seso como vosotros; no soy yo menos que vosotros: ¿y quién habrá que no pueda decir otro tanto?
(5) Aquel cuyos pies van á resbalar, es como una lámpara despreciada de aquel que está á sus anchuras.
(25) Van á tientas como en tinieblas y sin luz, y los hace errar como borrachos.
(25) Van á tientas como en tinieblas y sin luz, y los hace errar como borrachos.
(2) Como vosotros lo sabéis, lo sé yo; no soy menos que vosotros.
(9) ¿Sería bueno que él os escudriñase? ¿os burlaréis de él como quien se burla de algún hombre?
(12) Vuestras memorias serán comparadas á la ceniza, y vuestros cuerpos como cuerpos de lodo.
(28) Y el cuerpo mío se va gastando como de carcoma, como vestido que se come de polilla.
(28) Y el cuerpo mío se va gastando como de carcoma, como vestido que se come de polilla.
(2) Que sale como una flor y es cortado; y huye como la sombra, y no permanece.
(2) Que sale como una flor y es cortado; y huye como la sombra, y no permanece.
(6) Si tú lo dejares, él dejará de ser: entre tanto deseará, como el jornalero, su día.
(9) Al percibir el agua reverdecerá, y hará copa como planta.
(16) ¿Cuánto menos el hombre abominable y vil, que bebe la iniquidad como agua?
(24) Tribulación y angustia le asombrarán, y esforzaránse contra él como un rey apercibido para la batalla.
(33) El perderá su agraz como la vid, y derramará su flor como la oliva.
(33) El perderá su agraz como la vid, y derramará su flor como la oliva.
(2) Muchas veces he oído cosas como estas: consoladores molestos sois todos vosotros.
(4) También yo hablaría como vosotros. Ojalá vuestra alma estuviera en lugar de la mía, que yo os tendría compañía en las palabras, y sobre vosotros movería mi cabeza.
(14) Quebrantóme de quebranto sobre quebranto; corrió contra mí como un gigante.
(21) ¡Ojalá pudiese disputar el hombre con Dios, como con su prójimo!
(6) El me ha puesto por parábola de pueblos, y delante de ellos he sido como tamboril.
(7) Y mis ojos se oscurecieron de desabrimiento, y mis pensamientos todos son como sombra.
(15) En su tienda morará como si no fuese suya: piedra azufre será esparcida sobre su morada.
(20) Sobre su día se espantarán los por venir, como ocupó el pavor á los que fueron antes.
(10) Arruinóme por todos lados, y perezco; y ha hecho pasar mi esperanza como árbol arrancado.
(22) ¿Por qué me perseguís como Dios, y no os hartáis de mis carnes?
(8) Como sueño volará, y no será hallado: y disiparáse como visión nocturna.
(8) Como sueño volará, y no será hallado: y disiparáse como visión nocturna.