Concordancia de la Biblia Reina-Valera
como (3,433 apariciones)
(11) Salen sus chiquitos como manada, y sus hijos andan saltando.
(18) Serán como la paja delante del viento, y como el tamo que arrebata el torbellino.
(18) Serán como la paja delante del viento, y como el tamo que arrebata el torbellino.
(16) Los cuales fueron cortados antes de tiempo, cuyo fundamento fué como un río derramado:
(24) Y tendrás más oro que tierra, y como piedras de arroyos oro de Ophir;
(10) Mas él conoció mi camino: probaráme, y saldré como oro.
(14) El pues acabará lo que ha determinado de mí: y muchas cosas como estas hay en él.
(5) He aquí, como asnos monteses en el desierto, salen á su obra madrugando para robar; el desierto es mantenimiento de sus hijos.
(14) A la luz se levanta el matador, mata al pobre y al necesitado, y de noche es como ladrón.
(17) Porque la mañana es á todos ellos como sombra de muerte; si son conocidos, terrores de sombra de muerte los toman.
(20) Olvidaráse de ellos el seno materno; de ellos sentirán los gusanos dulzura; nunca más habrá de ellos memoria, y como un árbol serán los impíos quebrantados.
(24) Fueron ensalzados por un poco, mas desaparecen, y son abatidos como cada cual: serán encerrados, y cortados como cabezas de espigas.
(24) Fueron ensalzados por un poco, mas desaparecen, y son abatidos como cada cual: serán encerrados, y cortados como cabezas de espigas.
(7) Sea como el impío mi enemigo, y como el inicuo mi adversario.
(7) Sea como el impío mi enemigo, y como el inicuo mi adversario.
(16) Si amontonare plata como polvo, y si preparare ropa como lodo;
(16) Si amontonare plata como polvo, y si preparare ropa como lodo;
(18) Edificó su casa como la polilla, y cual cabaña que el guarda hizo.
(20) Asirán de él terrores como aguas: torbellino lo arrebatará de noche.
(5) De la tierra nace el pan, y debajo de ella estará como convertida en fuego.
(2) ¡Quién me tornase como en los meses pasados, como en los días que Dios me guardaba,
(2) ¡Quién me tornase como en los meses pasados, como en los días que Dios me guardaba,
(4) Como fué en los días de mi mocedad, cuando el secreto de Dios estaba en mi tienda;
(14) Vestíame de justicia, y ella me vestía como un manto; y mi toca era juicio.
(18) Y decía yo: En mi nido moriré, y como arena multiplicaré días.
(23) Y esperábanme como á la lluvia, y abrían su boca como á la lluvia tardía.
(23) Y esperábanme como á la lluvia, y abrían su boca como á la lluvia tardía.
(25) Calificaba yo el camino de ellos, y sentábame en cabecera; y moraba como rey en el ejército, como el que consuela llorosos.
(25) Calificaba yo el camino de ellos, y sentábame en cabecera; y moraba como rey en el ejército, como el que consuela llorosos.
(5) Eran echados de entre las gentes, y todos les daban grita como al ladrón.
(14) Vinieron como por portillo ancho, revolviéronse á mi calamidad.
(15) Hanse revuelto turbaciones sobre mí; combatieron como viento mi alma, y mi salud pasó como nube.
(15) Hanse revuelto turbaciones sobre mí; combatieron como viento mi alma, y mi salud pasó como nube.
(18) Con la grande copia de materia mi vestidura está demudada; cíñeme como el cuello de mi túnica.
(18) (Porque desde mi mocedad creció conmigo como con padre, y desde el vientre de mi madre fuí guía de la viuda;)
(33) Si encubrí, como los hombres mis prevaricaciones, escondiendo en mi seno mi iniquidad;
(37) Yo le contaría el número de mis pasos, y como príncipe me llegaría á él.
(19) De cierto mi vientre está como el vino que no tiene respiradero, y se rompe como odres nuevos.
(19) De cierto mi vientre está como el vino que no tiene respiradero, y se rompe como odres nuevos.
(3) Porque el oído prueba las palabras, como el paladar gusta para comer.
(7) ¿Qué hombre hay como Job, que bebe el escarnio como agua?
(7) ¿Qué hombre hay como Job, que bebe el escarnio como agua?
(26) Como á malos los herirá en lugar donde sean vistos:
(8) Al hombre como tú dañará tu impiedad, y al hijo del hombre aprovechará tu justicia.
(18) ¿Extendiste tú con él los cielos, firmes como un espejo sólido?
(20) ¿Será preciso contarle cuando yo hablaré? Por más que el hombre razone, quedará como abismado.
(3) Ahora ciñe como varón tus lomos; yo te preguntaré, y hazme saber tú.
(8) ¿Quién encerró con puertas la mar, cuando se derramaba por fuera como saliendo de madre;
(14) Trasmúdase como lodo bajo de sello, y viene á estar como con vestidura:
(14) Trasmúdase como lodo bajo de sello, y viene á estar como con vestidura: