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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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como (3,433 apariciones)

(14) Y como ellos llegaron al gentío, vino á él un hombre hincándosele de rodillas,

(20) Y Jesús les dijo: Por vuestra incredulidad; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis á este monte: Pásate de aquí allá: y se pasará: y nada os será imposible.

(24) Y como llegaron á Capernaum, vinieron á Pedro los que cobraban las dos dracmas, y dijeron: ¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas?

(3) Y dijo: De cierto os digo, que si no os volviereis, y fuereis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

(4) Así que, cualquiera que se humillare como este niño, éste es el mayor en el reino de los cielos.

(33) ¿No te convenía también á ti tener misericordia de tu consiervo, como también yo tuve misericordia de ti?

(19) Honra á tu padre y á tu madre: y, Amarás á tu prójimo como á ti mismo.

(14) Toma lo que es tuyo, y vete; mas quiero dar á este postrero, como á ti.

(24) Y como los diez oyeron esto, se enojaron de los dos hermanos.

(28) Como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

(30) Y he aquí dos ciegos sentados junto al camino, como oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo: Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros.

(1) Y COMO se acercaron á Jerusalem, y vinieron á Bethfagé, al monte de las Olivas, entonces Jesús envió dos discípulos,

(6) Y los discípulos fueron, é hicieron como Jesús les mandó;

(23) Y como vino al templo, llegáronse á él cuando estaba enseñando, los príncipes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo, diciendo: ¿Con qué autoridad haces esto? ¿y quién te dió esta autoridad?

(30) Porque en la resurrección, ni los hombres tomarán mujeres, ni las mujeres maridos; mas son como los ángeles de Dios en el cielo.

(39) Y el segundo es semejante á éste: Amarás á tu prójimo como á ti mismo.

(37) ¡Jerusalem, Jerusalem, que matas á los profetas, y apedreas á los que son enviados á ti! ¡cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, y no quisiste!

(27) Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del hombre.

(37) Mas como los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre.

(38) Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día que Noé entró en el arca,

(14) Porque el reino de los cielos es como un hombre que partiéndose lejos llamó á sus siervos, y les entregó sus bienes.

(32) Y serán reunidas delante de él todas las gentes: y los apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.

(1) Y ACONTECIÓ que, como hubo acabado Jesús todas estas palabras, dijo á sus discípulos:

(19) Y los discípulos hicieron como Jesús les mandó, y aderezaron la pascua.

(20) Y como fué la tarde del día, se sentó á la mesa con los doce.

(24) A la verdad el Hijo del hombre va, como está escrito de él; mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! bueno le fuera al tal hombre no haber nacido.

(39) Y yéndose un poco más adelante, se postró sobre su rostro, orando, y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí este vaso; empero no como yo quiero, sino como tú.

(39) Y yéndose un poco más adelante, se postró sobre su rostro, orando, y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí este vaso; empero no como yo quiero, sino como tú.

(55) En aquella hora dijo Jesús á las gentes: ¿Como á ladrón habéis salido con espadas y con palos á prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis.

(10) Y las dieron para el campo del alfarero, como me ordenó el Señor.

(33) Y como llegaron al lugar que se llama Gólgotha, que es dicho, El lugar de la calavera,

(57) Y como fué la tarde del día, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, el cual también había sido discípulo de Jesús.

(65) Y Pilato les dijo: Tenéis una guardia: id, aseguradlo como sabéis.

(3) Y su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve.

(3) Y su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve.

(4) Y de miedo de él los guardas se asombraron, y fueron vueltos como muertos.

(6) No está aquí; porque ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fué puesto el Señor.

(15) Y ellos, tomando el dinero, hicieron como estaban instruídos: y este dicho fué divulgado entre los Judíos hasta el día de hoy.

(17) Y como le vieron, le adoraron: mas algunos dudaban.

(2) Como está escrito en Isaías el profeta: He aquí yo envío á mi mensajero delante de tu faz, que apareje tu camino delante de ti.

(10) Y luego, subiendo del agua, vió abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma, que descendía sobre él.

(22) Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene potestad, y no como los escribas.

(22) Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene potestad, y no como los escribas.

(4) Y como no podían llegar á él á causa del gentío, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico.

(21) Y como lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle: porque decían: Está fuera de sí.

(26) Decía más: Así es el reino de Dios, como si un hombre echa simiente en la tierra;

(27) Y duerme, y se levanta de noche y de día, y la simiente brota y crece como él no sabe.

(31) Es como el grano de mostaza, que, cuando se siembra en tierra, es la más pequeña de todas las simientes que hay en la tierra;

(36) Y despachando la multitud, le tomaron como estaba, en el barco; y había también con él otros barquitos.

(6) Y como vió á Jesús de lejos, corrió, y le adoró.