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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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días (896 apariciones)

(28) Y que estos dos días serían en memoria, y celebrados en todas las naciones, y familias, y provincias, y ciudades. Estos días de Purim no pasarán de entre los Judíos, y la memoria de ellos no cesará de su simiente.

(28) Y que estos dos días serían en memoria, y celebrados en todas las naciones, y familias, y provincias, y ciudades. Estos días de Purim no pasarán de entre los Judíos, y la memoria de ellos no cesará de su simiente.

(31) Para confirmar estos días de Purim en sus tiempos señalados, según les había constituído Mardochêo Judío y la reina Esther, y como habían ellos tomado sobre sí y sobre su simiente, para conmemorar el fin de los ayunos y de su clamor.

(5) Y acontecía que, habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y santificábalos, y levantábase de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado á Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.

(5) Y acontecía que, habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y santificábalos, y levantábase de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado á Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.

(13) Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que el dolor era muy grande.

(6) Ocupe la oscuridad aquella noche; no sea contada entre los días del año, ni venga en el número de los meses.

(1) CIERTAMENTE tiempo limitado tiene el hombre sobre la tierra, y sus días son como los días del jornalero.

(1) CIERTAMENTE tiempo limitado tiene el hombre sobre la tierra, y sus días son como los días del jornalero.

(6) Y mis días fueron más ligeros que la lanzadera del tejedor, y fenecieron sin esperanza.

(16) Aburríme: no he de vivir yo para siempre; déjame, pues que mis días son vanidad.

(9) Pues nosotros somos de ayer, y no sabemos, siendo nuestros días sobre la tierra como sombra.

(25) Mis días han sido más ligeros que un correo; huyeron, y no vieron el bien.

(5) ¿Son tus días como los días del hombre, ó tus años como los tiempos humanos,

(5) ¿Son tus días como los días del hombre, ó tus años como los tiempos humanos,

(20) ¿No son mis días poca cosa? Cesa pues, y déjame, para que me conforte un poco.

(1) EL HOMBRE nacido de mujer, corto de días, y harto de sinsabores:

(5) Ciertamente sus días están determinados, y el número de sus meses está cerca de ti: tú le pusiste términos, de los cuales no pasará.

(14) Si el hombre muriere, ¿volverá á vivir? Todos los días de mi edad esperaré, hasta que venga mi mutación.

(10) Entre nosotros también hay cano, también hay viejo mucho mayor en días que tu padre.

(20) Todos los días del impío, él es atormentado de dolor, y el número de años es escondido al violento.

(1) MI ALIENTO está corrompido, acórtanse mis días, y me está aparejado el sepulcro.

(11) Pasáronse mis días, fueron arrancados mis pensamientos, los designios de mi corazón.

(13) Gastan sus días en bien, y en un momento descienden á la sepultura.

(1) PUESTO que no son ocultos los tiempos al Todopoderoso, ¿por qué los que le conocen no ven sus días?

(2) ¡Quién me tornase como en los meses pasados, como en los días que Dios me guardaba,

(4) Como fué en los días de mi mocedad, cuando el secreto de Dios estaba en mi tienda;

(18) Y decía yo: En mi nido moriré, y como arena multiplicaré días.

(1) MAS ahora los más mozos de días que yo, se ríen de mí; cuyos padres yo desdeñara ponerlos con los perros de mi ganado.

(16) Y ahora mi alma está derramada en mí; días de aflicción me han aprehendido.

(27) Mis entrañas hierven, y no reposan; días de aflicción me han sobrecogido.

(4) Y Eliú había esperado á Job en la disputa, porque eran más viejos de días que él.

(6) Y respondió Eliú hijo de Barachêl, Bucita, y dijo: Yo soy menor de días, y vosotros viejos; he tenido por tanto miedo, y temido declararos mi opinión.

(7) Yo decía: Los días hablarán, y la muchedumbre de años declarará sabiduría.

(25) Enterneceráse su carne más que de niño, volverá á los días de su mocedad.

(11) Si oyeren, y le sirvieren, acabarán sus días en bien, y sus años en deleites.

(12) ¿Has tú mandado á la mañana en tus días? ¿has mostrado al alba su lugar,

(21) ¿Sabíaslo tú porque hubieses ya nacido, ó porque es grande el número de tus días?

(17) Murió pues Job viejo, y lleno de días.

(11) Dios es el que juzga al justo: y Dios está airado todos los días contra el impío.

(4) Vida te demandó, y dístele largura de días por siglos y siglos.

(6) Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: y en la casa de Jehová moraré por largos días.

(6) Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: y en la casa de Jehová moraré por largos días.

(4) Una cosa he demandado á Jehová, ésta buscaré: que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.

(12) ¿Quién es el hombre que desea vida, que codicia días para ver bien?

(18) Conoce Jehová los días de los perfectos: y la heredad de ellos será para siempre.

(19) No serán avergonzados en el mal tiempo; y en los días de hambre serán hartos.

(4) Hazme saber, Jehová, mi fin, y cuánta sea la medida de mis días; sepa yo cuánto tengo de ser del mundo.

(5) He aquí diste á mis días término corto, y mi edad es como nada delante de ti: ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. (Selah.)

(3) Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?