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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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días (896 apariciones)

(1) Al Músico principal: de los hijos de Coré: Masquil. OH Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado, la obra que hiciste en sus días, en los tiempos antiguos.

(5) ¿Por qué he de temer en los días de adversidad, cuando la iniquidad de mis insidiadores me cercare?

(23) Mas tú, oh Dios, harás descender aquéllos al pozo de la sepultura: los hombres sanguinarios y engañadores no demediarán sus días: empero yo confiaré en ti.

(5) Todos los días me contristan mis negocios; contra mí son todos sus pensamientos para mal.

(6) Días sobre días añadirás al rey: sus años serán como generación y generación.

(6) Días sobre días añadirás al rey: sus años serán como generación y generación.

(7) Florecerá en sus días justicia, y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna.

(5) Consideraba los días desde el principio, los años de los siglos.

(33) Consumió por tanto en nada sus días, y sus años en la tribulación.

(29) Y pondré su simiente para siempre, y su trono como los días de los cielos.

(45) Has acortado los días de su juventud; hasle cubierto de afrenta. (Selah.)

(9) Porque todos nuestros días declinan á causa de tu ira; acabamos nuestros años como un pensamiento.

(10) Los días de nuestra edad son setenta años; que si en los más robustos son ochenta años, con todo su fortaleza es molestia y trabajo; porque es cortado presto, y volamos.

(12) Enséñanos de tal modo á contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.

(14) Sácianos presto de tu misericordia: y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.

(15) Alégranos conforme á los días que nos afligiste, y los años que vimos mal.

(13) Para tranquilizarle en los días de aflicción, en tanto que para el impío se cava el hoyo.

(3) Porque mis días se han consumido como humo; y mis huesos cual tizón están quemados.

(11) Mis días son como la sombra que se va; y heme secado como la hierba.

(23) El afligió mi fuerza en el camino; acortó mis días.

(24) Dije: Dios mío, no me cortes en el medio de mis días: por generación de generaciones son tus años.

(15) El hombre, como la hierba son sus días: florece como la flor del campo.

(8) Sean sus días pocos: tome otro su oficio.

(2) Porque ha inclinado á mí su oído, invocaréle por tanto en todos mis días.

(84) ¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿cuándo harás juicio contra los que me persiguen?

(5) Bendígate Jehová desde Sión, y veas el bien de Jerusalem todos los días de tu vida.

(5) Acordéme de los días antiguos; meditaba en todas tus obras; reflexionaba en las obras de tus manos.

(4) El hombre es semejante á la vanidad: sus días son como la sombra que pasa.

(2) Porque largura de días, y años de vida y paz te aumentarán.

(16) Largura de días está en su mano derecha; en su izquierda riquezas y honra.

(30) Con él estaba yo ordenándolo todo; y fuí su delicia todos los días, teniendo solaz delante de él en todo tiempo.

(11) Porque por mí se aumentarán tus días, y años de vida se te añadirán.

(27) El temor de Jehová aumentará los días: mas los años de los impíos serán acortados.

(15) Todos los días del afligido son trabajosos: mas el de corazón contento tiene un convite continuo.

(16) El príncipe falto de entendimiento multiplicará los agravios: mas el que aborrece la avaricia, prolongará sus días.

(12) Darále ella bien y no mal, todos los días de su vida.

(3) Propuse en mi corazón agasajar mi carne con vino, y que anduviese mi corazón en sabiduría, con retención de la necedad, hasta ver cuál fuese el bien de los hijos de los hombres, en el cual se ocuparan debajo del cielo todos los días de su vida.

(16) Porque ni del sabio ni del necio habrá memoria para siempre; pues en los días venideros ya todo será olvidado, y también morirá el sabio como el necio.

(23) Porque todos sus días no son sino dolores, y sus trabajos molestias: aun de noche su corazón no reposa. Esto también es vanidad.

(17) Demás de esto, todos los días de su vida comerá en tinieblas, con mucho enojo y dolor y miseria.

(18) He aquí pues el bien que yo he visto: Que lo bueno es comer y beber, y gozar uno del bien de todo su trabajo con que se fatiga debajo del sol, todos los días de su vida que Dios le ha dado; porque esta es su parte.

(20) Porque no se acordará mucho de los días de su vida; pues Dios le responderá con alegría de su corazón.

(3) Si el hombre engendrare ciento, y viviere muchos años, y los días de su edad fueren numerosos; si su alma no se hartó del bien, y también careció de sepultura, yo digo que el abortivo es mejor que él.

(12) Porque ¿quién sabe cuál es el bien del hombre en la vida, todos los días de la vida de su vanidad, los cuales él pasa como sombra? Porque ¿quién enseñará al hombre qué será después de él debajo del sol?

(15) Todo esto he visto en los días de mi vanidad. Justo hay que perece por su justicia, y hay impío que por su maldad alarga sus días.

(15) Todo esto he visto en los días de mi vanidad. Justo hay que perece por su justicia, y hay impío que por su maldad alarga sus días.

(13) Y que el impío no tendrá bien, ni le serán prolongados los días, que son como sombra; por cuanto no temió delante de la presencia de Dios.

(15) Por tanto alabé yo la alegría; que no tiene el hombre bien debajo del sol, sino que coma y beba, y se alegre; y que esto se le quede de su trabajo los días de su vida que Dios le dió debajo del sol.

(9) Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu vanidad, que te son dados debajo del sol, todos los días de tu vanidad; porque esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo con que te afanas debajo del sol.

(9) Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu vanidad, que te son dados debajo del sol, todos los días de tu vanidad; porque esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo con que te afanas debajo del sol.