❖

Búsqueda Bíblica y Herramientas de Estudio

Busca versículos, explora la concordancia, consulta los temas de Nave, descubre referencias cruzadas y pregunta a nuestra IA para profundizar en las Escrituras — todo en un solo lugar.

Todas las herramientas se basan en la Biblia Reina-Valera completa: búsqueda de texto en los 66 libros, concordancia palabra por palabra de todas las apariciones en las Escrituras, Biblia Temática de Nave con miles de temas y referencias cruzadas del Tesoro del Conocimiento de las Escrituras y de pasajes relacionados.

Concordancia de la Biblia Reina-Valera

‹ Volver a la concordancia

dios (4,122 apariciones)

(25) Por cuanto él extendió su mano contra Dios, y se esforzó contra el Todopoderoso,

(11) Hame entregado Dios al mentiroso, y en las manos de los impíos me hizo estremecer

(20) Disputadores son mis amigos: mas á Dios destilarán mis ojos.

(21) ¡Ojalá pudiese disputar el hombre con Dios, como con su prójimo!

(21) Ciertamente tales son las moradas del impío, y este será el lugar del que no conoció á Dios.

(6) Sabed ahora que Dios me ha trastornado, y traído en derredor su red sobre mí.

(21) Oh vosotros mis amigos, tened compasión de mí, tened compasión de mí; porque la mano de Dios me ha tocado.

(22) ¿Por qué me perseguís como Dios, y no os hartáis de mis carnes?

(26) Y después de deshecha esta mi piel, aun he de ver en mi carne á Dios;

(15) Devoró riquezas, mas vomitarálas; de su vientre las sacará Dios.

(23) Cuando se pusiere á henchir su vientre, Dios enviará sobre él el furor de su ira, y harála llover sobre él y sobre su comida.

(29) Esta es la parte que Dios apareja al hombre impío, y la heredad que Dios le señala por su palabra.

(29) Esta es la parte que Dios apareja al hombre impío, y la heredad que Dios le señala por su palabra.

(9) Sus casas seguras de temor, ni hay azote de Dios sobre ellos.

(14) Dicen pues á Dios: Apártate de nosotros, que no queremos el conocimiento de tus caminos.

(17) ¡Oh cuántas veces la lámpara de los impíos es apagada, y viene sobre ellos su quebranto, y Dios en su ira les reparte dolores!

(19) Dios guardará para sus hijos su violencia; y le dará su pago, para que conozca.

(22) ¿Enseñará alguien á Dios sabiduría, juzgando él á los que están elevados?

(2) ¿Traerá el hombre provecho á Dios, porque el sabio sea provechoso á sí mismo?

(12) ¿No está Dios en la altura de los cielos? Mira lo encumbrado de las estrellas, cuán elevadas están.

(13) ¿Y dirás tú: Qué sabe Dios? ¿cómo juzgará por medio de la oscuridad?

(17) Que decían á Dios: Apártate de nosotros. ¿Y qué les había hecho el Omnipotente?

(26) Porque entonces te deleitarás en el Omnipotente, y alzarás á Dios tu rostro.

(29) Cuando fueren abatidos, dirás tú: Ensalzamiento habrá: y Dios salvará al humilde de ojos.

(3) ¡Quién me diera el saber dónde hallar á Dios! yo iría hasta su silla.

(16) Dios ha enervado mi corazón, y hame turbado el Omnipotente.

(12) De la ciudad gimen los hombres, y claman las almas de los heridos de muerte: mas Dios no puso estorbo.

(4) ¿Cómo pues se justificará el hombre con Dios? ¿y cómo será limpio el que nace de mujer?

(2) Vive Dios, el cual ha apartado mi causa, y el Omnipotente, que amargó el alma mía,

(3) Que todo el tiempo que mi alma estuviere en mí, y hubiere hálito de Dios en mis narices,

(8) Porque ¿cuál es la esperanza del hipócrita, por mucho que hubiere robado, cuando Dios arrebatare su alma?

(9) ¿Oirá Dios su clamor cuando la tribulación sobre él viniere?

(10) ¿Deleitaráse en el Omnipotente? ¿invocará á Dios en todo tiempo?

(11) Yo os enseñaré en orden á la mano de Dios: no esconderé lo que hay para con el Omnipotente.

(13) Esta es para con Dios la suerte del hombre impío, y la herencia que los violentos han de recibir del Omnipotente.

(22) Dios pues descargará sobre él, y no perdonará: hará él por huir de su mano.

(23) Dios entiende el camino de ella, y él conoce su lugar.

(2) ¡Quién me tornase como en los meses pasados, como en los días que Dios me guardaba,

(4) Como fué en los días de mi mocedad, cuando el secreto de Dios estaba en mi tienda;

(11) Porque Dios desató mi cuerda, y me afligió, por eso se desenfrenaron delante de mi rostro.

(2) Porque ¿qué galardón me daría de arriba Dios, y qué heredad el Omnipotente de las alturas?

(6) Péseme Dios en balanzas de justicia, y conocerá mi integridad.

(14) ¿Qué haría yo cuando Dios se levantase? y cuando él visitara, ¿qué le respondería yo?

(23) Porque temí el castigo de Dios, contra cuya alteza yo no tendría poder.

(28) Esto también fuera maldad juzgada; porque habría negado al Dios soberano.

(2) Entonces Eliú hijo de Barachêl, Bucita,, de la familia de Ram, se enojó con furor contra Job: enojóse con furor, por cuanto justificaba su vida más que á Dios.

(13) Porque no digáis: Nosotros hemos hallado sabiduría: lanzólo Dios, no el hombre.

(4) El espíritu de Dios me hizo, y la inspiración del Omnipotente me dió vida.

(6) Heme aquí á mí en lugar de Dios, conforme á tu dicho: de lodo soy yo también formado.

(12) He aquí en esto no has hablado justamente: yo te responderé que mayor es Dios que el hombre.