Concordancia de la Biblia Reina-Valera
dios (4,122 apariciones)
(1) Al Músico principal: Salmo de David, para conmemorar. OH Dios, acude á librarme; apresúrate, oh Dios, á socorrerme.
(4) Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan; y digan siempre los que aman tu salud: Engrandecido sea Dios.
(5) Yo estoy afligido y menesteroso; apresúrate á mí, oh Dios: ayuda mía y mi libertador eres tú; oh Jehová, no te detengas.
(4) Dios mío, líbrame de la mano del impío, de la mano del perverso y violento.
(11) Diciendo: Dios lo ha dejado: perseguid y tomadle, porque no hay quien le libre.
(12) Oh Dios, no te alejes de mí: Dios mío, acude presto á mi socorro.
(12) Oh Dios, no te alejes de mí: Dios mío, acude presto á mi socorro.
(17) Oh Dios, enseñásteme desde mi mocedad; y hasta ahora he manifestado tus maravillas.
(18) Y aun hasta la vejez y las canas; oh Dios, no me desampares, hasta que denuncie tu brazo á la posteridad, tus valentías á todos los que han de venir.
(19) Y tu justicia, oh Dios, hasta lo excelso; porque has hecho grandes cosas: oh Dios, ¿quién como tú?
(19) Y tu justicia, oh Dios, hasta lo excelso; porque has hecho grandes cosas: oh Dios, ¿quién como tú?
(22) Asimismo yo te alabaré con instrumento de salterio, oh Dios mío: tu verdad cantaré yo á ti en el arpa, oh Santo de Israel.
(1) Para Salomón. OH Dios, da tus juicios al rey, y tu justicia al hijo del rey.
(18) Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel, que solo hace maravillas.
(18) Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel, que solo hace maravillas.
(1) Salmo de Asaph. CIERTAMENTE bueno es Dios á Israel, á los limpios de corazón.
(11) Y dicen: ¿Cómo sabe Dios? ¿y hay conocimiento en lo alto?
(17) Hasta que venido al santuario de Dios, entenderé la postrimería de ellos.
(26) Mi carne y mi corazón desfallecen: mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
(28) Y en cuanto á mí, el acercarme á Dios es el bien: he puesto en el Señor Jehová mi esperanza, para contar todas tus obras.
(1) Masquil de Asaph. ¿POR qué, oh Dios, nos has desechado para siempre? ¿por qué ha humeado tu furor contra las ovejas de tu dehesa?
(8) Dijeron en su corazón: Destruyámoslos de una vez; han quemado todas las sinagogas de Dios en la tierra.
(10) ¿Hasta cuándo, oh Dios, el angustiador nos afrentará? ¿ha de blasfemar el enemigo perpetuamente tu nombre?
(12) Empero Dios es mi rey ya de antiguo; el que obra saludes en medio de la tierra.
(22) Levántate, oh Dios, aboga tu causa: acuérdate de cómo el insensato te injuria cada día.
(1) Al Músico principal: sobre No destruyas: Salmo de Asaph: Cántico. ALABARÉMOSTE, oh Dios, alabaremos; que cercano está tu nombre: cuenten tus maravillas.
(7) Mas Dios es el juez: á éste abate, y á aquél ensalza.
(9) Mas yo anunciaré siempre, cantaré alabanzas al Dios de Jacob.
(1) Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de Asaph: Canción. DIOS es conocido en Judá: en Israel es grande su nombre.
(6) A tu reprensión, oh Dios de Jacob, el carro y el caballo fueron entorpecidos.
(9) Cuando te levantaste, oh Dios, al juicio, para salvar á todos los mansos de la tierra. (Selah.)
(11) Prometed, y pagad á Jehová vuestro Dios: todos los que están alrededor de él, traigan presentes al Terrible.
(1) Al Músico principal: para Jeduthún: Salmo de Asaph. CON mi voz clamé á Dios, á Dios clamé, y él me escuchará.
(1) Al Músico principal: para Jeduthún: Salmo de Asaph. CON mi voz clamé á Dios, á Dios clamé, y él me escuchará.
(3) Acordábame de Dios, y gritaba: quejábame, y desmayaba mi espíritu. (Selah.)
(9) ¿Ha olvidado Dios el tener misericordia? ¿ha encerrado con ira sus piedades? (Selah.)
(13) Oh Dios, en santidad es tu camino: ¿qué Dios grande como el Dios nuestro?
(13) Oh Dios, en santidad es tu camino: ¿qué Dios grande como el Dios nuestro?
(13) Oh Dios, en santidad es tu camino: ¿qué Dios grande como el Dios nuestro?
(14) Tú eres el Dios que hace maravillas: tú hiciste notoria en los pueblos tu fortaleza.
(16) Viéronte las aguas, oh Dios; viéronte las aguas, temieron; y temblaron los abismos.
(7) A fin de que pongan en Dios su confianza, y no se olviden de las obras de Dios, y guarden sus mandamientos:
(7) A fin de que pongan en Dios su confianza, y no se olviden de las obras de Dios, y guarden sus mandamientos:
(8) Y no sean como sus padres, generación contumaz y rebelde; generación que no apercibió su corazón, ni fué fiel para con Dios su espíritu.
(10) No guardaron el pacto de Dios, ni quisieron andar en su ley:
(18) Pues tentaron á Dios en su corazón, pidiendo comida á su gusto.
(19) Y hablaron contra Dios, diciendo: ¿Podrá poner mesa en el desierto?
(22) Por cuanto no habían creído á Dios, ni habían confiado en su salud:
(31) Cuando vino sobre ellos el furor de Dios, y mató los más robustos de ellos, y derribó los escogidos de Israel.
(34) Si los mataba, entonces buscaban á Dios; entonces se volvían solícitos en busca suya.