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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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dios (4,122 apariciones)

(2) Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó á sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio á Dios en olor suave.

(5) Porque sabéis esto, que ningún fornicario, ó inmundo, ó avaro, que es servidor de ídolos, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.

(6) Nadie os engañe con palabras vanas; porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.

(20) Dando gracias siempre de todo al Dios y Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo:

(21) Sujetados los unos á los otros en el temor de Dios.

(6) No sirviendo al ojo, como los que agradan á los hombres; sino como siervos de Cristo, haciendo de ánimo la voluntad de Dios;

(11) Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

(13) Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y estar firmes, habiendo acabado todo.

(17) Y tomad el yelmo de salud, y la espada del Espíritu; que es la palabra de Dios;

(23) Paz sea á los hermanos y amor con fe, de Dios Padre y del Señor Jesucristo.

(2) Gracia sea á vosotros, y paz de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

(3) Doy gracias á mi Dios en toda memoria de vosotros,

(8) Porque Dios me es testigo de cómo os amo á todos vosotros en las entrañas de Jesucristo.

(11) Llenos de frutos de justicia, que son por Jesucristo, á gloria y loor de Dios.

(28) Y en nada intimidados de los que se oponen: que á ellos ciertamente es indicio de perdición, mas á vosotros de salud; y esto de Dios;

(6) El cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual á Dios:

(6) El cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual á Dios:

(9) Por lo cual Dios también le ensalzó á lo sumo, y dióle un nombre que es sobre todo nombre;

(11) Y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, á la gloria de Dios Padre.

(13) Porque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

(15) Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin culpa en medio de la nación maligna y perversa, entre los cuales resplandecéis como luminares en el mundo;

(27) Pues en verdad estuvo enfermo á la muerte: mas Dios tuvo misericordia de él; y no solamente de él, sino aun de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza.

(3) Porque nosotros somos la circuncisión, los que servimos en espíritu á Dios, y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne.

(9) Y ser hallado en él, no teniendo mi justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;

(14) Prosigo al blanco, al premio de la soberana vocación de Dios en Cristo Jesús.

(15) Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos: y si otra cosa sentís, esto también os revelará Dios.

(19) Cuyo fin será perdición, cuyo dios es el vientre, y su gloria es en confusión; que sienten lo terreno.

(6) Por nada estéis afanosos; sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con hacimiento de gracias.

(7) Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesús.

(9) Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz será con vosotros.

(18) Empero todo lo he recibido, y tengo abundancia: estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis, olor de suavidad, sacrificio acepto, agradable á Dios.

(19) Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme á sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.

(20) Al Dios pues y Padre nuestro sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.

(1) PABLO, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo,

(2) A los santos y hermanos fieles en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz á vosotros de Dios Padre nuestro, y del Señor Jesucristo.

(3) Damos gracias al Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo, siempre orando por vosotros:

(6) El cual ha llegado hasta vosotros, como por todo el mundo; y fructifica y crece, como también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad,

(10) Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, fructificando en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios:

(15) El cual es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura.

(25) De la cual soy hecho ministro, según la dispensación de Dios que me fué dada en orden á vosotros, para que cumpla la palabra de Dios;

(25) De la cual soy hecho ministro, según la dispensación de Dios que me fué dada en orden á vosotros, para que cumpla la palabra de Dios;

(27) A los cuales quiso Dios hacer notorias las riquezas de la gloria de este misterio entre los Gentiles; que es Cristo en vosotros la esperanza de gloria:

(2) Para que sean confortados sus corazones, unidos en amor, y en todas riquezas de cumplido entendimiento para conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo;

(12) Sepultados juntamente con él en el bautismo, en el cual también resucitasteis con él, por la fe de la operación de Dios que le levantó de los muertos.

(19) Y no teniendo la cabeza, de la cual todo el cuerpo, alimentado y conjunto por las ligaduras y conjunturas, crece en aumento de Dios.

(1) SI habéis pues resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado á la diestra de Dios.

(3) Porque muertos sois, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

(6) Por las cuales cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de rebelión.

(12) Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia;

(15) Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, á la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos.