Concordancia de la Biblia Reina-Valera
ellos (2,572 apariciones)
(7) Tú diste alegría en mi corazón, más que tienen ellos en el tiempo que se multiplicó su grano y su mosto.
(5) Reprendiste gentes, destruiste al malo, raíste el nombre de ellos para siempre jamás.
(12) Porque demandando la sangre se acordó de ellos: no se olvidó del clamor de los pobres.
(20) Pon, oh Jehová, temor en ellos: conozcan las gentes que son no más que hombres. (Selah.)
(6) Sobre los malos lloverá lazos; fuego y azufre, con vientos de torbellinos, será la porción del cáliz de ellos.
(5) Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos, ahora me levantaré, dice Jehová: pondrélos en salvo del que contra ellos se engríe.
(3) Sino á los santos que están en la tierra, y á los íntegros: toda mi afición en ellos.
(17) Libróme de mi poderoso enemigo, y de los que me aborrecían, aunque eran ellos más fuertes que yo.
(4) Por toda la tierra salió su hilo, y al cabo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol.
(6) Del un cabo de los cielos es su salida, y su giro hasta la extremidad de ellos: y no hay quien se esconda de su calor.
(11) Tu siervo es además amonestado con ellos: en guardarlos hay grande galardón.
(8) Ellos arrodillaron, y cayeron; mas nosotros nos levantamos, y nos enhestamos.
(17) Contar puedo todos mis huesos; ellos miran, considéranme.
(14) El secreto de Jehová es para los que le temen; y á ellos hará conocer su alianza.
(2) Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
(6) Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos por el espíritu de su boca.
(15) El formó el corazón de todos ellos; él considera todas sus obras.
(15) Los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos.
(16) La ira de Jehová contra los que mal hacen, para cortar de la tierra la memoria de ellos.
(19) Muchos son los males del justo; mas de todos ellos lo librará Jehová.
(20) El guarda todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrantado.
(13) Mas yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de saco; afligí con ayuno mi alma, y mi oración se revolvía en mi seno.
(15) Pero ellos se alegraron en mi adversidad, y se juntaron; juntáronse contra mí gentes despreciables, y yo no lo entendía: despedazábanme, y no cesaban;
(9) Porque los malignos serán talados, mas los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.
(15) La espada de ellos entrará en su mismo corazón, y su arco será quebrado.
(18) Conoce Jehová los días de los perfectos: y la heredad de ellos será para siempre.
(37) Considera al íntegro, y mira al justo: que la postrimería de cada uno de ellos es paz.
(5) Aumentado has tú, oh Jehová Dios mío, tus maravillas; y tus pensamientos para con nosotros, no te los podremos contar: si yo anunciare y hablare de ellos, no pueden ser enarrados.
(4) Acordaréme de estas cosas, y derramaré sobre mí mi alma: cuando pasaré en el número, iré con ellos hasta la casa de Dios, con voz de alegría y de alabanza, haciendo fiesta la multitud.
(2) Tú con tu mano echaste las gentes, y los plantaste á ellos; afligiste los pueblos, y los arrojaste.
(3) Porque no se apoderaron de la tierra por su espada, ni su brazo los libró; sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro, porque te complaciste en ellos.
(5) Y viéndola ellos así, maravilláronse, se turbaron, diéronse priesa á huir.
(7) Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, ni dar á Dios su rescate.
(13) Este su camino es su locura: con todo, corren sus descendientes por el dicho de ellos. (Selah.)
(14) Como rebaños serán puestos en la sepultura; la muerte se cebará en ellos; y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana: y se consumirá su bien parecer en el sepulcro de su morada.
(14) Como rebaños serán puestos en la sepultura; la muerte se cebará en ellos; y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana: y se consumirá su bien parecer en el sepulcro de su morada.
(9) Deshace, oh Señor, divide la lengua de ellos; porque he visto violencia y rencilla en la ciudad.
(15) Condenados sean á muerte, desciendan vivos al infierno: porque maldades hay en su compañía, entre ellos.
(6) Reúnense, escóndense, miran ellos atentamente mis pasos, esperando mi vida.
(7) ¿Escaparán ellos por la iniquidad? Oh Dios, derriba en tu furor los pueblos.
(8) Pasen ellos como el caracol que se deslíe: como el abortivo de mujer, no vean el sol.
(8) Mas tú, Jehová, te reirás de ellos, te burlarás de todas las gentes.
(15) Anden ellos errantes para hallar qué comer: y si no se saciaren, murmuren.
(6) Inquieren iniquidades, hacen una investigación exacta; y el íntimo pensamiento de cada uno de ellos, así como el corazón, es profundo.
(9) Visitas la tierra, y la riegas: en gran manera la enriqueces con el río de Dios, lleno de aguas: preparas el grano de ellos, cuando así la dispones.
(17) Los carros de Dios son veinte mil, y más millares de ángeles. El Señor entre ellos, como en Sinaí, así en el santuario.
(18) Subiste á lo alto, cautivaste la cautividad, tomaste dones para los hombres, y también para los rebeldes, para que habite entre ellos JAH Dios.
(27) Allí estaba el joven Benjamín señoreador de ellos, los príncipes de Judá en su congregación, los príncipes de Zabulón, los príncipes de Nephtalí.
(22) Sea su mesa delante de ellos por lazo, y lo que es para bien por tropiezo.
(24) Derrama sobre ellos tu ira, y el furor de tu enojo los alcance.