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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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esta (809 apariciones)

(26) Y salió esta fama por toda aquella tierra.

(23) Mas cuando os persiguieren en esta ciudad, huid á la otra: porque de cierto os digo, que no acabaréis de andar todas las ciudades de Israel, que no venga el Hijo del hombre.

(16) Mas ¿á quién compararé esta generación? Es semejante á los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces á sus compañeros,

(41) Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron á la predicación de Jonás; y he aquí más que Jonás en este lugar.

(42) La reina del Austro se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque vino de los fines de la tierra para oir la sabiduría de Salomón: y he aquí más que Salomón en este lugar.

(45) Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y son peores las cosas últimas del tal hombre que las primeras: así también acontecerá á esta generación mala.

(54) Y venido á su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que ellos estaban atónitos, y decían: ¿De dónde tiene éste esta sabiduría, y estas maravillas?

(12) Entonces llegándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los Fariseos oyendo esta palabra se ofendieron?

(15) Y respondiendo Pedro, le dijo: Decláranos esta parábola.

(18) Mas yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.

(11) Entonces él les dijo: No todos reciben esta palabra, sino aquellos á quienes es dado.

(22) Y oyendo el mancebo esta palabra, se fué triste, porque tenía muchas posesiones.

(23) Y como vino al templo, llegáronse á él cuando estaba enseñando, los príncipes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo, diciendo: ¿Con qué autoridad haces esto? ¿y quién te dió esta autoridad?

(44) Y el que cayere sobre esta piedra, será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará.

(20) Entonces les dice: ¿Cúya es esta figura, y lo que está encima escrito?

(36) De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación.

(34) De cierto os digo, que no pasará esta generación, que todas estas cosas no acontezcan.

(10) Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué dais pena á esta mujer? pues ha hecho conmigo buena obra.

(31) Entonces Jesús les dice: Todos vosotros seréis escandalizados en mí esta noche; porque escrito está: Heriré al Pastor, y las ovejas de la manada serán dispersas.

(34) Jesús le dice: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.

(41) De esta manera también los príncipes de los sacerdotes, escarneciendo con los escribas y los Fariseos y los ancianos, decían:

(13) Y les dijo: ¿No sabéis esta parábola? ¿Cómo, pues, entenderéis todas las parábolas?

(36) Mas luego Jesús, oyendo esta razón que se decía, dijo al príncipe de la sinagoga: No temas, cree solamente.

(29) Entonces le dice: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija.

(12) Y gimiendo en su espíritu, dice: ¿Por qué pide señal esta generación? De cierto os digo que no se dará señal á esta generación.

(12) Y gimiendo en su espíritu, dice: ¿Por qué pide señal esta generación? De cierto os digo que no se dará señal á esta generación.

(32) Y claramente decía esta palabra. Entonces Pedro le tomó, y le comenzó á reprender.

(38) Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adulterina y pecadora, el Hijo del hombre se avergonzará también de él, cuando vendrá en la gloria de su Padre con los santos ángeles.

(32) Pero ellos no entendían esta palabra, y tenían miedo de preguntarle.

(22) Mas él, entristecido por esta palabra, se fué triste, porque tenía muchas posesiones.

(28) Y le dicen: ¿Con qué facultad haces estas cosas? ¿y quién te ha dado esta facultad para hacer estas cosas?

(10) ¿Ni aun esta Escritura habéis leído: La piedra que desecharon los que edificaban, ésta es puesta por cabeza de esquina;

(16) Y ellos se la trajeron y les dice: ¿Cúya es esta imagen y esta inscripción? Y ellos le dijeron: De César.

(16) Y ellos se la trajeron y les dice: ¿Cúya es esta imagen y esta inscripción? Y ellos le dijeron: De César.

(43) Entonces llamando á sus discípulos, les dice: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca:

(30) De cierto os digo que no pasará esta generación, que todas estas cosas no sean hechas.

(8) Esta ha hecho lo que podía; porque se ha anticipado á ungir mi cuerpo para la sepultura.

(27) Jesús entonces les dice: Todos seréis escandalizados en mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y serán derramadas las ovejas.

(30) Y le dice Jesús: De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces.

(31) Y de esta manera también los príncipes de los sacerdotes escarneciendo, decían unos á otros, con los escribas: A otros salvó, á sí mismo no se puede salvar.

(3) Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di á esta piedra que se haga pan.

(6) Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque á mí es entregada, y á quien quiero la doy:

(21) Y comenzó á decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura en vuestros oídos.

(17) Y salió esta fama de él por toda Judea, y por toda la tierra de alrededor.

(31) Y dice el Señor: ¿A quién, pues, compararé los hombres de esta generación, y á qué son semejantes?

(44) Y vuelto á la mujer, dijo á Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, no diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha limpiado con los cabellos.

(9) Y sus discípulos le preguntaron, diciendo, qué era esta parábola.

(13) Y les dice: Dadles vosotros de comer. Y dijeron ellos: No tenemos más que cinco panes y dos pescados, si no vamos nosotros á comprar viandas para toda esta compañía.

(45) Mas ellos no entendían esta palabra, y les era encubierta para que no la entendiesen; y temían preguntarle de esta palabra.

(45) Mas ellos no entendían esta palabra, y les era encubierta para que no la entendiesen; y temían preguntarle de esta palabra.