Concordancia de la Biblia Reina-Valera
esta (809 apariciones)
(5) En cualquiera casa donde entrareis, primeramente decid: Paz sea á esta casa.
(29) Y juntándose las gentes á él, comenzó á decir: Esta generación mala es: señal busca, mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás.
(30) Porque como Jonás fué señal á los Ninivitas, así también será el Hijo del hombre á esta generación.
(31) La reina del Austro se levantará en juicio con los hombres de esta generación, y los condenará; porque vino de los fines de la tierra á oir la sabiduría de Salomón; y he aquí más que Salomón en este lugar.
(32) Los hombres de Nínive se levantarán en juicio con esta generación, y la condenarán; porque á la predicación de Jonás se arrepintieron; y he aquí más que Jonás en este lugar.
(50) Para que de esta generación sea demandada la sangre de todos los profetas, que ha sido derramada desde la fundación del mundo;
(51) Desde la sangre de Abel, hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y el templo: así os digo, será demandada de esta generación.
(20) Y díjole Dios: Necio, esta noche vuelven á pedir tu alma; y lo que has prevenido, ¿de quién será?
(41) Entonces Pedro le dijo: Señor, ¿dices esta parábola á nosotros, ó también á todos?
(6) Y dijo esta parábola: Tenía uno una higuera plantada en su viña, y vino á buscar fruto en ella, y no lo halló.
(7) Y dijo al viñero: He aquí tres años ha que vengo á buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala, ¿por qué ocupará aún la tierra?
(16) Y á esta hija de Abraham, que he aquí Satanás la había ligado dieciocho años, ¿no convino desatarla de esta ligadura en día de sábado?
(16) Y á esta hija de Abraham, que he aquí Satanás la había ligado dieciocho años, ¿no convino desatarla de esta ligadura en día de sábado?
(3) Y él les propuso esta parábola, diciendo:
(24) Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía á Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque soy atormentado en esta llama.
(25) Mas primero es necesario que padezca mucho, y sea reprobado de esta generación.
(5) Todavía, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, porque al fin no venga y me muela.
(9) Y dijo también á unos que confiaban de sí como justos, y menospreciaban á los otros, esta parábola:
(11) El Fariseo, en pie, oraba consigo de esta manera: Dios, te doy gracias, que no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;
(34) Pero ellos nada de estas cosas entendían, y esta palabra les era encubierta, y no entendían lo que se decía.
(9) Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación á esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.
(2) Y le hablaron, diciendo: Dinos: ¿con qué potestad haces estas cosas? ¿ó quién es el que te ha dado esta potestad?
(9) Y comenzó á decir al pueblo esta parábola: Un hombre plantó una viña, y arrendóla á labradores, y se ausentó por mucho tiempo.
(19) Y procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas echarle mano en aquella hora, porque entendieron que contra ellos había dicho esta parábola: mas temieron al pueblo.
(3) Y dijo: De verdad os digo, que esta pobre viuda echó más que todos:
(32) De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo sea hecho.
(34) Y mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.
(15) Y les dijo: En gran manera he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca;
(19) Y esta es la condenación: porque la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas.
(13) Respondió Jesús y díjole: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá á tener sed;
(15) La mujer le dice: Señor, dame esta agua, para que no tenga sed, ni venga acá á sacarla.
(54) Esta segunda señal volvió Jesús á hacer, cuando vino de Judea á Galilea.
(16) Y por esta causa los Judíos perseguían á Jesús, y procuraban matarle, porque hacía estas cosas en sábado.
(29) Respondió Jesús, y díjoles: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.
(39) Y esta es la voluntad del que me envió, del Padre: Que todo lo que me diere, no pierda de ello, sino que lo resucite en el día postrero.
(40) Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero.
(60) Y muchos de sus discípulos oyéndolo, dijeron: Dura es esta palabra: ¿quién la puede oir?
(8) Vosotros subid á esta fiesta; yo no subo aún á esta fiesta, porque mi tiempo aun no es cumplido.
(8) Vosotros subid á esta fiesta; yo no subo aún á esta fiesta, porque mi tiempo aun no es cumplido.
(4) Dícenle: Maestro, esta mujer ha sido tomada en el mismo hecho, adulterando;
(6) Esta parábola les dijo Jesús; mas ellos no entendieron qué era lo que les decía.
(4) Y oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, mas por gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.
(18) Por lo cual también había venido la gente á recibirle, porque había oído que él había hecho esta señal;
(27) Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? Padre, sálvame de esta hora. Mas por esto he venido en esta hora.
(27) Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? Padre, sálvame de esta hora. Mas por esto he venido en esta hora.
(30) Respondió Jesús, y dijo: No ha venido esta voz por mi causa, mas por causa de vosotros.
(3) Esta empero es la vida eterna: que te conozcan el solo Dios verdadero, y á Jesucristo, al cual has enviado.
(8) Y como Pilato oyó esta palabra, tuvo más miedo.
(1) DESPUÉS se manifestó Jesús otra vez á sus discípulos en la mar de Tiberias; y manifestóse de esta manera.
(14) Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestó á sus discípulos, habiendo resucitado de los muertos.