Concordancia de la Biblia Reina-Valera
fué (1,724 apariciones)
(24) Y he aquí, fué hecho en la mar un gran movimiento, que el barco se cubría de las ondas; mas él dormía.
(26) Y él les dice: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió á los vientos y á la mar; y fué grande bonanza.
(7) Entonces él se levantó y se fué á su casa.
(22) Mas Jesús volviéndose, y mirándola, dijo: Confía, hija, tu fe te ha salvado. Y la mujer fué salva desde aquella hora.
(25) Y como la gente fué echada fuera, entró, y tomóla de la mano, y se levantó la muchacha.
(1) Y FUÉ, que acabando Jesús de dar mandamientos á sus doce discípulos, se fué de allí á enseñar y á predicar en las ciudades de ellos.
(1) Y FUÉ, que acabando Jesús de dar mandamientos á sus doce discípulos, se fué de allí á enseñar y á predicar en las ciudades de ellos.
(13) Entonces dijo á aquel hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y fué restituída sana como la otra.
(22) Entonces fué traído á él un endemoniado, ciego y mudo, y le sanó; de tal manera, que el ciego y mudo hablaba y veía.
(19) Oyendo cualquiera la palabra del reino, y no entendiéndola, viene el malo, y arrebata lo que fué sembrado en su corazón: éste es el que fué sembrado junto al camino.
(19) Oyendo cualquiera la palabra del reino, y no entendiéndola, viene el malo, y arrebata lo que fué sembrado en su corazón: éste es el que fué sembrado junto al camino.
(20) Y el que fué sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y luego la recibe con gozo.
(22) Y el que fué sembrado en espinas, éste es el que oye la palabra; pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas, ahogan la palabra, y hácese infructuosa.
(23) Mas el que fué sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y el que lleva fruto: y lleva uno á ciento, y otro á sesenta, y otro á treinta.
(25) Mas durmiendo los hombres, vino su enemigo, y sembró cizaña entre el trigo, y se fué.
(35) Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo: Abriré en parábolas mi boca; rebosaré cosas escondidas desde la fundación del mundo.
(46) Que hallando una preciosa perla, fué y vendió todo lo que tenía, y la compró.
(11) Y fué traída su cabeza en un plato, y dada á la muchacha; y ella la presentó á su madre.
(15) Y cuando fué la tarde del día, se llegaron á él sus discípulos, diciendo: El lugar es desierto, y el tiempo es ya pasado: despide las gentes, para que se vayan por las aldeas, y compren para sí de comer.
(23) Y despedidas las gentes, subió al monte, apartado, á orar: y como fué la tarde del día, estaba allí solo.
(25) Mas á la cuarta vela de la noche, Jesús fué á ellos andando sobre la mar.
(21) Y saliendo Jesús de allí, se fué á las partes de Tiro y de Sidón.
(28) Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; sea hecho contigo como quieres. Y fué sana su hija desde aquella hora.
(4) La generación mala y adulterina demanda señal; mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta. Y dejándolos, se fué.
(18) Y Jesús le reprendió, y salió el demonio de él; y el mozo fué sano desde aquella hora.
(24) Y comenzando á hacer cuentas, le fué presentado uno que le debía diez mil talentos.
(30) Mas él no quiso; sino fué, y le echó en la cárcel hasta que pagase la deuda.
(8) Díceles: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar á vuestras mujeres: mas al principio no fué así.
(22) Y oyendo el mancebo esta palabra, se fué triste, porque tenía muchas posesiones.
(8) Y cuando fué la tarde del día, el señor de la viña dijo á su mayordomo: Llama á los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros.
(4) Y todo esto fué hecho, para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo:
(4) Y todo esto fué hecho, para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo:
(29) Y respondiendo él, dijo: No quiero; mas después, arrepentido, fué.
(30) Y llegando al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Yo, señor, voy. Y no fué.
(33) Oid otra parábola: Fué un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña; y la cercó de vallado, y cavó en ella un lagar, y edificó una torre, y la dió á renta á labradores, y se partió lejos.
(42) Díceles Jesús: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los que edificaban, ésta fué hecha por cabeza de esquina: por el Señor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos?
(15) Por tanto, cuando viereis la abominación del asolamiento, que fué dicha por Daniel profeta, que estará en el lugar santo, (el que lee, entienda),
(21) Porque habrá entonces grande aflicción, cual no fué desde el principio del mundo hasta ahora, ni será.
(6) Y á la media noche fué oído un clamor: He aquí, el esposo viene; salid á recibirle.
(16) Y el que había recibido cinco talentos se fué, y granjeó con ellos, é hizo otros cinco talentos.
(18) Mas el que había recibido uno, fué y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.
(14) Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fué á los príncipes de los sacerdotes,
(20) Y como fué la tarde del día, se sentó á la mesa con los doce.
(42) Otra vez fué, segunda vez, y oró diciendo: Padre mío, si no puede este vaso pasar de mí sin que yo lo beba, hágase tu voluntad.
(5) Y arrojando las piezas de plata en el templo, partióse; y fué, y se ahorcó.
(8) Por lo cual fué llamado aquel campo, Campo de sangre, hasta el día de hoy.
(9) Entonces se cumplió lo que fué dicho por el profeta Jeremías, que dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, que fué apreciado por los hijos de Israel;
(9) Entonces se cumplió lo que fué dicho por el profeta Jeremías, que dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, que fué apreciado por los hijos de Israel;
(35) Y después que le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta: Se repartieron mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.
(57) Y como fué la tarde del día, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, el cual también había sido discípulo de Jesús.