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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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fué (1,724 apariciones)

(34) Que fué de Judá, que fué de Jacob, que fué de Isaac, que fué de Abraham, que fué de Thara, que fué de Nachôr,

(34) Que fué de Judá, que fué de Jacob, que fué de Isaac, que fué de Abraham, que fué de Thara, que fué de Nachôr,

(34) Que fué de Judá, que fué de Jacob, que fué de Isaac, que fué de Abraham, que fué de Thara, que fué de Nachôr,

(34) Que fué de Judá, que fué de Jacob, que fué de Isaac, que fué de Abraham, que fué de Thara, que fué de Nachôr,

(35) Que fué de Saruch, que fué de Ragau, que fué de Phalec, que fué de Heber,

(35) Que fué de Saruch, que fué de Ragau, que fué de Phalec, que fué de Heber,

(35) Que fué de Saruch, que fué de Ragau, que fué de Phalec, que fué de Heber,

(35) Que fué de Saruch, que fué de Ragau, que fué de Phalec, que fué de Heber,

(36) Que fué de Sala, que fué de Cainán, que fué de Arphaxad, que fué de Sem, que fué de Noé, que fué de Lamech,

(36) Que fué de Sala, que fué de Cainán, que fué de Arphaxad, que fué de Sem, que fué de Noé, que fué de Lamech,

(36) Que fué de Sala, que fué de Cainán, que fué de Arphaxad, que fué de Sem, que fué de Noé, que fué de Lamech,

(36) Que fué de Sala, que fué de Cainán, que fué de Arphaxad, que fué de Sem, que fué de Noé, que fué de Lamech,

(36) Que fué de Sala, que fué de Cainán, que fué de Arphaxad, que fué de Sem, que fué de Noé, que fué de Lamech,

(36) Que fué de Sala, que fué de Cainán, que fué de Arphaxad, que fué de Sem, que fué de Noé, que fué de Lamech,

(37) Que fué de Mathusala, que fué de Enoch, que fué de Jared, que fué de Maleleel,

(37) Que fué de Mathusala, que fué de Enoch, que fué de Jared, que fué de Maleleel,

(37) Que fué de Mathusala, que fué de Enoch, que fué de Jared, que fué de Maleleel,

(37) Que fué de Mathusala, que fué de Enoch, que fué de Jared, que fué de Maleleel,

(38) Que fué de Cainán, que fué de Enós, que fué de Seth, que fué de Adam, que fué de Dios.

(38) Que fué de Cainán, que fué de Enós, que fué de Seth, que fué de Adam, que fué de Dios.

(38) Que fué de Cainán, que fué de Enós, que fué de Seth, que fué de Adam, que fué de Dios.

(38) Que fué de Cainán, que fué de Enós, que fué de Seth, que fué de Adam, que fué de Dios.

(38) Que fué de Cainán, que fué de Enós, que fué de Seth, que fué de Adam, que fué de Dios.

(1) Y JESÚS, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fué llevado por el Espíritu al desierto

(13) Y acabada toda tentación, el diablo se fué de él por un tiempo.

(25) Mas en verdad os digo, que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fué cerrado por tres años y seis meses, que hubo una grande hambre en toda la tierra;

(26) Pero á ninguna de ellas fué enviado Elías, sino á Sarepta de Sidón, á una mujer viuda.

(27) Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; mas ninguno de ellos fué limpio, sino Naamán el Siro.

(30) Mas él, pasando por medio de ellos, se fué.

(42) Y siendo ya de día salió, y se fué á un lugar desierto: y las gentes le buscaban, y vinieron hasta él; y le detenían para que no se apartase de ellos.

(13) Entonces, extendiendo la mano, le tocó diciendo: Quiero: sé limpio. Y luego la lepra se fué de él.

(25) Y luego, levantándose en presencia de ellos, y tomando aquel en que estaba echado, se fué á su casa, glorificando á Dios.

(10) Y mirándolos á todos alrededor, dice al hombre: Extiende tu mano. Y él lo hizo así, y su mano fué restaurada.

(12) Y aconteció en aquellos días, que fué al monte á orar, y pasó la noche orando á Dios.

(13) Y como fué de día, llamó á sus discípulos, y escogió doce de ellos, á los cuales también llamó apóstoles:

(16) Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que también fué el traidor.

(49) Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; en la cual el río dió con ímpetu, y luego cayó; y fué grande la ruina de aquella casa.

(6) Y Jesús fué con ellos. Mas como ya no estuviesen lejos de su casa, envió el centurión amigos á él, diciéndole: Señor, no te incomodes, que no soy digno que entres debajo de mi tejado;

(5) Uno que sembraba, salió á sembrar su simiente; y sembrando, una parte cayó junto al camino, y fué hollada; y las aves del cielo la comieron.

(8) Y otra parte cayó en buena tierra, y cuando fué nacida, llevó fruto á ciento por uno. Diciendo estas cosas clamaba: El que tiene oídos para oir, oiga.

(20) Y le fué dado aviso, diciendo: Tu madre y tus hermanos están fuera, que quieren verte.

(24) Y llegándose á él, le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Y despertado él, increpó al viento y á la tempestad del agua; y cesaron, y fué hecha bonanza.

(39) Vuélvete á tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fué, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él.

(36) Y pasada aquella voz, Jesús fué hallado solo: y ellos callaron; y por aquellos días no dijeron nada á nadie de lo que habían visto.

(33) Mas un Samaritano que transitaba, viniendo cerca de él, y viéndole, fué movido á misericordia;

(36) ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fué el prójimo de aquél que cayó en manos de los ladrones?

(30) Porque como Jonás fué señal á los Ninivitas, así también será el Hijo del hombre á esta generación.

(48) Mas el que no entendió, é hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco: porque á cualquiera que fué dado mucho, mucho será vuelto á demandar de él; y al que encomendaron mucho, más le será pedido.

(19) Semejante es al grano de la mostaza, que tomándolo un hombre lo metió en su huerto; y creció, y fué hecho árbol grande, y las aves del cielo hicieron nidos en sus ramas.

(15) Y fué y se llegó á uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió á su hacienda para que apacentase los puercos.