Concordancia de la Biblia Reina-Valera
gracia (216 apariciones)
(2) Y fué que, como vió á la reina Esther que estaba en el patio, ella obtuvo gracia en sus ojos; y el rey extendió á Esther el cetro de oro que tenía en la mano. Entonces se llegó Esther, y tocó la punta del cetro.
(8) Si he hallado gracia en los ojos del rey, y si place al rey otorgar mi petición y hacer mi demanda, que venga el rey con Amán al banquete que les dispondré; y mañana haré conforme á lo que el rey ha mandado.
(3) Entonces la reina Esther respondió y dijo: Oh rey, si he hallado gracia en tus ojos, y si al rey place, séame dada mi vida por mi petición, y mi pueblo por mi demanda.
(5) Y dijo: Si place al rey, y si he hallado gracia delante de él, y si la cosa es recta delante del rey, y agradable yo en sus ojos, sea escrito para revocar las letras del designio de Amán hijo de Amadatha Agageo, que escribió para destruir á los Judíos que están en todas las provincias del rey.
(12) Yo no callaré sus miembros, ni lo de sus fuerzas y la gracia de su disposición.
(2) Haste hermoseado más que los hijos de los hombres; la gracia se derramó en tus labios: por tanto Dios te ha bendecido para siempre.
(11) Porque sol y escudo es Jehová Dios: gracia y gloria dará Jehová: no quitará el bien á los que en integridad andan.
(29) Aparta de mí camino de mentira; y hazme la gracia de tu ley.
(9) Porque adorno de gracia serán á tu cabeza, y collares á tu cuello.
(4) Y hallarás gracia y buena opinión en los ojos de Dios y de los hombres.
(22) Y serán vida á tu alma, y gracia á tu cuello.
(34) Ciertamente él escarnecerá á los escarnecedores, y á los humildes dará gracia.
(9) Adorno de gracia dará á tu cabeza: corona de hermosura te entregará.
(15) El buen entendimiento conciliará gracia: mas el camino de los prevaricadores es duro.
(1) DE más estima es la buena fama que las muchas riquezas; y la buena gracia más que la plata y el oro.
(11) El que ama la limpieza de corazón, por la gracia de sus labios su amigo será el rey.
(23) El que reprende al hombre, hallará después mayor gracia que el que lisonjea con la lengua.
(30) Engañosa es la gracia, y vana la hermosura: la mujer que teme á Jehová, ésa será alabada.
(12) Las palabras de la boca del sabio son gracia; mas los labios del necio causan su propia ruina.
(2) Así ha dicho Jehová: Halló gracia en el desierto el pueblo, los que escaparon del cuchillo, yendo yo para hacer hallar reposo á Israel.
(9) (Y puso Dios á Daniel en gracia y en buena voluntad con el príncipe de los eunucos.)
(7) ¿Quién eres tú, oh gran monte? Delante de Zorobabel serás reducido á llanura: él sacará la primera piedra con aclamaciones de Gracia, gracia á ella.
(7) ¿Quién eres tú, oh gran monte? Delante de Zorobabel serás reducido á llanura: él sacará la primera piedra con aclamaciones de Gracia, gracia á ella.
(10) Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalem, espíritu de gracia y de oración; y mirarán á mí, á quien traspasaron, y harán llanto sobre él, como llanto sobre unigénito, afligiéndose sobre él como quien se aflige sobre primogénito.
(8) Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia.
(8) Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia.
(30) Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia cerca de Dios.
(40) Y el niño crecía, y fortalecíase, y se henchía de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.
(52) Y Jesús crecía en sabiduría, y en edad, y en gracia para con Dios y los hombres.
(22) Y todos le daban testimonio, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José?
(14) Y aquel Verbo fué hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
(16) Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia por gracia.
(16) Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia por gracia.
(17) Porque la ley por Moisés fué dada: mas la gracia y la verdad por Jesucristo fué hecha.
(47) Alabando á Dios, y teniendo gracia con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día á la iglesia los que habían de ser salvos.
(33) Y los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con gran esfuerzo; y gran gracia era en todos ellos.
(8) Empero Esteban, lleno de gracia y de potencia, hacía prodigios y milagros grandes en el pueblo.
(10) Y le libró de todas sus tribulaciones, y le dió gracia y sabiduría en la presencia de Faraón, rey de Egipto, el cual le puso por gobernador sobre Egipto, y sobre toda su casa.
(46) El cual halló gracia delante de Dios, y pidió hallar tabernáculo para el Dios de Jacob.
(23) El cual, como llegó, y vió la gracia de Dios, regocijóse; y exhortó á todos á que permaneciesen en el propósito del corazón en el Señor.
(43) Y despedida la congregación, muchos de los Judíos y de los religiosos prosélitos siguieron á Pablo y á Bernabé; los cuales hablándoles, les persuadían que permaneciesen en la gracia de Dios.
(3) Con todo eso se detuvieron allí mucho tiempo, confiados en el Señor, el cual daba testimonio á la palabra de su gracia, dando que señales y milagros fuesen hechos por las manos de ellos.
(26) Y de allí navegaron á Antioquía, donde habían sido encomendados á la gracia de Dios para la obra que habían acabado.
(11) Antes por la gracia del Señor Jesús creemos que seremos salvos, como también ellos.
(40) Y Pablo escogiendo á Silas, partió encomendado de los hermanos á la gracia del Señor.
(27) Y queriendo él pasar á Acaya, los hermanos exhortados, escribieron á los discípulos que le recibiesen; y venido él, aprovechó mucho por la gracia á los que habían creído:
(24) Mas de ninguna cosa hago caso, ni estimo mi vida preciosa para mí mismo; solamente que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.
(32) Y ahora, hermanos, os encomiendo á Dios, y á la palabra de su gracia: el cual es poderoso para sobreedificar, y daros heredad con todos los santificados.
(27) Mas al cabo de dos años recibió Félix por sucesor á Porcio Festo: y queriendo Félix ganar la gracia de los Judíos, dejó preso á Pablo.
(3) Pidiendo gracia contra él, que le hiciese traer á Jerusalem, poniendo ellos asechanzas para matarle en el camino.