Concordancia de la Biblia Reina-Valera
gracia (216 apariciones)
(9) Y como vieron la gracia que me era dada, Jacobo y Cefas y Juan, que parecían ser las columnas, nos dieron las diestras de compañía á mí y á Bernabé, para que nosotros fuésemos á los Gentiles, y ellos á la circuncisión.
(21) No desecho la gracia de Dios: porque si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.
(4) Vacíos sois de Cristo los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.
(18) Hermanos, la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén. Enviada de Roma á los Gálatas.
(2) Gracia sea á vosotros, y paz de Dios Padre nuestro, y del Señor Jesucristo.
(6) Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado:
(7) En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados por las riquezas de su gracia,
(5) Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dió vida juntamente con Cristo; por gracia sois salvos;
(7) Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.
(8) Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios:
(2) Si es que habéis oído la dispensación de la gracia de Dios que me ha sido dada para con vosotros,
(7) Del cual yo soy hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la operación de su potencia.
(8) A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, es dada esta gracia de anunciar entre los Gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo,
(7) Empero á cada uno de nosotros es dada la gracia conforme á la medida del don de Cristo.
(29) Ninguna palabra torpe salga de vuestra boca, sino la que sea buena para edificación, para que dé gracia á los oyentes.
(24) Gracia sea con todos los que aman á nuestro Señor Jesucristo en sinceridad. Amén. Escrita de Roma á los Efesios por Tichîco.
(2) Gracia sea á vosotros, y paz de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
(7) Como me es justo sentir esto de todos vosotros, por cuanto os tengo en el corazón; y en mis prisiones, y en la defensa y confirmación del evangelio, sois todos vosotros compañeros de mi gracia.
(23) La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén. Escrita de Roma con Epafrodito.
(2) A los santos y hermanos fieles en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz á vosotros de Dios Padre nuestro, y del Señor Jesucristo.
(6) El cual ha llegado hasta vosotros, como por todo el mundo; y fructifica y crece, como también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad,
(16) La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos á los otros con salmos é himnos y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor.
(6) Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal; para que sepáis cómo os conviene responder á cada uno.
(18) La salutación de mi mano, de Pablo. Acordaos de mis prisiones. La gracia sea con vosotros. Amén. Escrita de Roma á los Colosenses; enviada con Tichîco y Onésimo.
(1) PABLO, y Silvano, y Timoteo, á la iglesia de los Tesalonicenses que es en Dios Padre y en el Señor Jesucristo: Gracia y paz á vosotros de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
(28) La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros. Amén. La primera epístola á los Tesalonicenses fué escrita de Atenas.
(2) Gracia y paz á vosotros de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
(12) Para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.
(16) Y el mismo Señor nuestro Jesucristo, y Dios y Padre nuestro, el cual nos amó, y nos dió consolación eterna, y buena esperanza por gracia,
(18) La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén. La segunda Epístola á los Tesalonicenses fué escrita de Atenas.
(2) A Timoteo, verdadero hijo en la fe: Gracia, misericordia y paz de Dios nuestro Padre, y de Cristo Jesús nuestro Señor.
(14) Mas la gracia de nuestro Señor fué más abundante con la fe y amor que es en Cristo Jesús.
(21) La cual profesando algunos, fueron descaminados acerca de la fe. La gracia sea contigo. Amén. La primera epístola á Timoteo fué escrita de Laodicea, que es metrópoli de la Frigia Pacatiana.
(2) A Timoteo, amado hijo: Gracia, misericordia, y paz de Dios el Padre y de Jesucristo nuestro Señor.
(9) Que nos salvó y llamó con vocación santa, no conforme á nuestras obras, mas según el intento suyo y gracia, la cual nos es dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,
(1) PUES tú, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.
(22) El Señor Jesucristo sea con tu espíritu. La gracia sea con vosotros. Amén. La segunda epístola á Timoteo, el cual fué el primer obispo ordenado en Efeso, fué escrita de Roma, cuando Pablo fué presentado la segunda vez á César Nerón.
(4) A Tito, verdadero hijo en la común fe: Gracia, misericordia, y paz de Dios Padre, y del Señor Jesucristo Salvador nuestro.
(11) Porque la gracia de Dios que trae salvación á todos los hombres, se manifestó,
(7) Para que, justificados por su gracia, seamos hechos herederos según la esperanza de la vida eterna.
(15) Todos los que están conmigo te saludan. Saluda á los que nos aman en la fe. La gracia sea con todos vosotros. Amén. A Tito, el cual fué el primer obispo ordenado á la iglesia de los Cretenses, escrita de Nicópolis de Macedonia.
(3) Gracia á vosotros y paz de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.
(25) La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén. A Filemón fué enviada de Roma por Onésimo, siervo.
(9) Empero vemos coronado de gloria y de honra, por el padecimiento de muerte, á aquel Jesús que es hecho un poco menor que los ángeles, para que por gracia de Dios gustase la muerte por todos.
(16) Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro.
(16) Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro.
(29) ¿Cuánto pensáis que será más digno de mayor castigo, el que hollare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del testamento, en la cual fué santificado, é hiciere afrenta al Espíritu de gracia?
(15) Mirando bien que ninguno se aparte de la gracia de Dios, que ninguna raíz de amargura brotando os impida, y por ella muchos sean contaminados;
(28) Así que, tomando el reino inmóvil, retengamos la gracia por la cual sirvamos á Dios agradándole con temor y reverencia;
(9) No seáis llevados de acá para allá por doctrinas diversas y extrañas; porque buena cosa es afirmar el corazón en la gracia, no en viandas, que nunca aprovecharon á los que anduvieron en ellas.