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Concordancia de la Biblia Reina-Valera

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has (705 apariciones)

(1) Al Músico principal, sobre Ajeleth-sahar: Salmo de David. DIOS mío, Dios mío, ¿por qué me has dejado? ¿por qué estás lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor?

(15) Secóse como un tiesto mi vigor, y mi lengua se pegó á mi paladar; y me has puesto en el polvo de la muerte.

(9) No escondas tu rostro de mí, no apartes con ira á tu siervo: mi ayuda has sido; no me dejes y no me desampares, Dios de mi salud.

(1) Salmo cantado en la dedicación de la Casa: Salmo de David. GLORIFICARTE he, oh Jehová; porque me has ensalzado, y no hiciste á mis enemigos alegrarse de mí.

(7) Porque tú, Jehová, por tu benevolencia has asentado mi monte con fortaleza. Escondiste tu rostro, fuí conturbado.

(11) Has tornado mi endecha en baile; desataste mi saco, y ceñísteme de alegría.

(5) En tu mano encomiendo mi espíritu: tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad.

(7) Me gozaré y alegraré en tu misericordia; porque has visto mi aflicción; has conocido mi alma en las angustias.

(7) Me gozaré y alegraré en tu misericordia; porque has visto mi aflicción; has conocido mi alma en las angustias.

(19) ¡Cuán grande es tu bien, que has guardado para los que te temen, que has obrado para los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!

(19) ¡Cuán grande es tu bien, que has guardado para los que te temen, que has obrado para los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!

(22) Tú lo has visto, oh Jehová; no calles: Señor, de mí no te alejes.

(5) Aumentado has tú, oh Jehová Dios mío, tus maravillas; y tus pensamientos para con nosotros, no te los podremos contar: si yo anunciare y hablare de ellos, no pueden ser enarrados.

(6) Sacrificio y presente no te agrada; has abierto mis oídos; holocausto y expiación no has demandado.

(6) Sacrificio y presente no te agrada; has abierto mis oídos; holocausto y expiación no has demandado.

(12) En cuanto á mí, en mi integridad me has sustentado, y me has hecho estar delante de ti para siempre.

(12) En cuanto á mí, en mi integridad me has sustentado, y me has hecho estar delante de ti para siempre.

(9) Diré á Dios: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo?

(2) Pues que tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿por qué me has desechado? ¿por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo?

(7) Pues tú nos has guardado de nuestros enemigos, y has avergonzado á los que nos aborrecían.

(7) Pues tú nos has guardado de nuestros enemigos, y has avergonzado á los que nos aborrecían.

(9) Empero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar; y no sales en nuestros ejércitos.

(9) Empero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar; y no sales en nuestros ejércitos.

(12) Has vendido tu pueblo de balde, y no pujaste en sus precios.

(6) He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo: y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.

(8) Hazme oir gozo y alegría; y se recrearán los huesos que has abatido.

(4) Has amado toda suerte de palabras perniciosas, engañosa lengua.

(9) Te alabaré para siempre por lo que has hecho: y esperaré en tu nombre, porque es bueno, delante de tus santos.

(8) Mis huídas has tú contado: pon mis lágrimas en tu redoma: ¿no están ellas en tu libro?

(13) Porque has librado mi vida de la muerte, y mis pies de caída, para que ande delante de Dios en la luz de los que viven.

(16) Yo empero cantaré tu fortaleza, y loaré de mañana tu misericordia: porque has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia.

(1) Al Músico principal: sobre Susan-Heduth: Michtam de David, para enseñar, cuando tuvo guerra contra Aram-Naharaim y contra Aram de Soba, y volvió Joab, é hirió de Edom en el valle de las Salinas doce mil. OH Dios, tú nos has desechado, nos disipaste; te has airado: vuélvete á nosotros.

(1) Al Músico principal: sobre Susan-Heduth: Michtam de David, para enseñar, cuando tuvo guerra contra Aram-Naharaim y contra Aram de Soba, y volvió Joab, é hirió de Edom en el valle de las Salinas doce mil. OH Dios, tú nos has desechado, nos disipaste; te has airado: vuélvete á nosotros.

(3) Has hecho ver á tu pueblo duras cosas: hicístenos beber el vino de agitación.

(4) Has dado á los que te temen bandera que alcen por la verdad. (Selah.)

(3) Porque tú has sido mi refugio, y torre de fortaleza delante del enemigo.

(5) Porque tú, oh Dios, has oído mis votos, has dado heredad á los que temen tu nombre.

(5) Porque tú, oh Dios, has oído mis votos, has dado heredad á los que temen tu nombre.

(7) Porque has sido mi socorro; y así en la sombra de tus alas me regocijaré.

(10) Los que son de tu grey han morado en ella: por tu bondad, oh Dios, has provisto al pobre.

(28) Tu Dios ha ordenado tu fuerza; confirma, oh Dios, lo que has obrado en nosotros.

(3) Séme por peña de estancia, adonde recurra yo continuamente: mandado has que yo sea salvo; porque tú eres mi roca, y mi fortaleza.

(19) Y tu justicia, oh Dios, hasta lo excelso; porque has hecho grandes cosas: oh Dios, ¿quién como tú?

(20) Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males, volverás á darme vida, y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra.

(18) Ciertamente los has puesto en deslizaderos; en asolamientos los harás caer.

(1) Masquil de Asaph. ¿POR qué, oh Dios, nos has desechado para siempre? ¿por qué ha humeado tu furor contra las ovejas de tu dehesa?

(2) Acuérdate de tu congregación, que adquiriste de antiguo, cuando redimiste la vara de tu heredad; este monte de Sión, donde has habitado.

(5) ¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿has de estar airado para siempre? ¿arderá como fuego tu celo?

(13) Porque tu misericordia es grande para conmigo; y has librado mi alma del hoyo profundo.

(7) Sobre mí se ha acostado tu ira, y me has afligido con todas tus ondas. (Selah.)