Concordancia de la Biblia Reina-Valera
hay (569 apariciones)
(3) A las tinieblas puso término, y examina todo á la perfección, las piedras que hay en la oscuridad y en la sombra de muerte.
(6) Lugar hay cuyas piedras son zafiro, y sus polvos de oro.
(3) ¿No hay quebrantamiento para el impío, y extrañamiento para los que obran iniquidad?
(8) Ciertamente espíritu hay en el hombre, é inspiración del Omnipotente los hace que entiendan.
(12) Os he pues prestado atención, y he aquí que no hay de vosotros quien redarguya á Job, y responda á sus razones.
(9) Yo soy limpio y sin defecto; y soy inocente, y no hay maldad en mí.
(7) ¿Qué hombre hay como Job, que bebe el escarnio como agua?
(16) Si pues hay en ti entendimiento, oye esto: escucha la voz de mis palabras.
(22) No hay tinieblas ni sombra de muerte donde se encubran los que obran maldad.
(33) Tocante á ella anunciará el trueno, su compañero, que hay acumulación de ira sobre el que se eleva.
(22) Viniendo de la parte del norte la dorada claridad. En Dios hay una majestad terrible.
(26) Haciendo llover sobre la tierra deshabitada, sobre el desierto, donde no hay hombre,
(10) Nadie hay tan osado que lo despierte: ¿quién pues podrá estar delante de mí?
(11) ¿Quién me ha anticipado, para que yo restituya? Todo lo que hay debajo del cielo es mío.
(33) No hay sobre la tierra su semejante, hecho para nada temer.
(2) Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti.
(2) Muchos dicen de mi vida: No hay para él salud en Dios. (Selah.)
(9) Porque no hay en su boca rectitud: sus entrañas son pravedades; sepulcro abierto su garganta: con su lengua lisonjearán.
(5) Porque en la muerte no hay memoria de ti: ¿quién te loará en el sepulcro?
(3) Jehová Dios mío, si yo he hecho esto, si hay en mis manos iniquidad;
(4) El malo, por la altivez de su rostro, no busca á Dios: no hay Dios en todos sus pensamientos.
(1) Al Músico principal: Salmo de David. DIJO el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse, hicieron obras abominables; no hay quien haga bien.
(1) Al Músico principal: Salmo de David. DIJO el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse, hicieron obras abominables; no hay quien haga bien.
(3) Todos declinaron, juntamente se han corrompido: no hay quien haga bien, no hay ni siquiera uno.
(3) Todos declinaron, juntamente se han corrompido: no hay quien haga bien, no hay ni siquiera uno.
(11) Me mostrarás la senda de la vida: hartura de alegrías hay con tu rostro; deleites en tu diestra para siempre.
(31) Porque ¿qué Dios hay fuera de Jehová? ¿y qué fuerte fuera de nuestro Dios?
(3) No hay dicho, ni palabras, ni es oída su voz.
(6) Del un cabo de los cielos es su salida, y su giro hasta la extremidad de ellos: y no hay quien se esconda de su calor.
(11) Tu siervo es además amonestado con ellos: en guardarlos hay grande galardón.
(2) Dios mío, clamo de día, y no oyes; y de noche, y no hay para mí silencio.
(11) No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; porque no hay quien ayude.
(9) ¿Qué provecho hay en mi muerte, cuando yo descienda al hoyo? ¿Te alabará el polvo? ¿anunciará tu verdad?
(2) Bienaventurado el hombre á quien no imputa Jehová la iniquidad, y en cuyo espíritu no hay superchería.
(9) Temed á Jehová, vosotros sus santos; porque no hay falta para los que le temen.
(1) Al Músico principal: Salmo de David, siervo del Señor. LA iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos.
(3) No hay sanidad en mi carne á causa de tu ira; ni hay paz en mis huesos á causa de mi pecado.
(3) No hay sanidad en mi carne á causa de tu ira; ni hay paz en mis huesos á causa de mi pecado.
(7) Porque mis lomos están llenos de irritación, y no hay sanidad en mi carne.
(1) Al Músico principal: sobre Mahalath: Masquil de David. DIJO el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse é hicieron abominable maldad: no hay quien haga bien.
(1) Al Músico principal: sobre Mahalath: Masquil de David. DIJO el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse é hicieron abominable maldad: no hay quien haga bien.
(2) Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, por ver si hay algún entendido que busque á Dios.
(3) Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido: no hay quien haga bien, no hay ni aun uno.
(3) Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido: no hay quien haga bien, no hay ni aun uno.
(10) Día y noche la rodean sobre sus muros; é iniquidad y trabajo hay en medio de ella.
(11) Agravios hay en medio de ella, y el fraude y engaño no se apartan de sus plazas.
(15) Condenados sean á muerte, desciendan vivos al infierno: porque maldades hay en su compañía, entre ellos.
(21) Ablandan más que manteca su boca, pero guerra hay en su corazón: suavizan sus palabras más que el aceite, mas ellas son cuchillos.
(11) Entonces dirá el hombre: Ciertamente hay fruto para el justo; ciertamente hay Dios que juzga en la tierra.
(11) Entonces dirá el hombre: Ciertamente hay fruto para el justo; ciertamente hay Dios que juzga en la tierra.